¿La Asociación de Cafés Especiales sigue ocupándose del café de especialidad?
Puntos clave
- La Asociación de Cafés Especiales se prepara para albergar cinco eventos mundiales de World of Coffee este año
- Los críticos argumentan que los protocolos revisados de cata diluyen la esencia de la especialidad
- Con miembros que van desde grandes multinacionales hasta cafés independientes, la asociación ahora equilibra los ideales de la comunidad con la escala comercial, pero ¿puede hacer ambas cosas?
La Asociación de Cafés Especiales (SCA por sus siglas en inglés), que en su día fue el punto de encuentro de un movimiento de nicho centrado en la promoción del café excepcional y el comercio equitativo, se encuentra hoy en una encrucijada.
A medida que la industria que ayudó a definir se transforma en un mercado global multimillonario, la SCA ha seguido su ejemplo, extendiendo su alcance, diversificando su membresía y orientándose hacia ambiciones más amplias y comerciales. El resultado es una maquinaria de eventos bien engrasada y una extensa red de ferias comerciales desde Portland hasta Seúl.
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Los objetivos iniciales de la SCA
La SCA se define en su sitio web como “la mayor asociación mundial de comercio de café, dedicada a mejorar el café mediante el fomento de una comunidad global y el apoyo a actividades que hagan del café de especialidad una iniciativa próspera, equitativa y sostenible para toda la cadena de valor. Mediante la colaboración y enfoques progresistas, apoya a la industria mediante investigación, estándares, educación y eventos. Trabajando en todo el mundo, la SCA eleva los estándares mundiales, aportando valor y conectividad a la creciente comunidad global”.
“En ese sentido, interpretaría que su principal propósito es organizar esos numerosos eventos. Así lo demuestran los gastos e ingresos reportados por la empresa”, afirma Christopher Feran, consultor de Hinterland Coffee Strategies. “Si analizamos la historia de la SCA, el énfasis en las ferias comerciales y la expansión de la organización fue su propósito fundacional y la razón por la que se convirtió en la SCAA en lugar del Consejo Asesor Nacional de Cafés Especiales”.
Christopher compartió un extracto de una publicación editada por la Asociación de Cafés Especiales de América (SCAA) en noviembre de 1997, extraído de Coffee Publications, que comparte un recuerdo del padre de la SCAA, Dan Schoenholt, sobre la formación de la SCAA y cómo estuvo a punto de convertirse en la Junta Asesora Nacional de Cafés Especiales.
“Es justo esperar que mantengamos la pasión y el esfuerzo concentrados en nuestros intereses principales: el consumidor común”, concluye el artículo. “Nos fundamos, y seguimos siendo, la voz del consumidor común en el mundo del café. La Junta Directiva atenderá esta necesidad porque son buenas personas que ofrecen su tiempo y experiencia para ayudarnos. Son conscientes de que debemos seguir destacando el encanto y la magia del café de especialidad. Como pertenecen a nuestras filas, saben que debemos ensalzar la virtud de la individualidad que cada empresa de café de especialidad aporta al sector. Al hacerlo, restauramos nuestra alma y renovamos nuestra virtud cada año que pasa”.
¿Un cambio de foco?
La SCA actual se expande globalmente y representa a un mayor número de partes interesadas, a medida que la industria del café de especialidad crece y se consolida. En ese contexto, surge una pregunta: ¿sigue defendiendo el café de especialidad a quien debe su nombre y al consumidor común a quién le hizo su promesa fundacional o simplemente al café de buena calidad y su expansión?
Las señales de un cambio estratégico son visibles. En mayo de 2025, el Instituto de Calidad del Café, vinculado desde hace tiempo a los objetivos de la SCA de refinar la calidad y recompensar a los productores, anunció cambios en los protocolos de evaluación tradicionales. El propio sistema de cata de la SCA, antes basado en su estricto sistema de valoración de 100 puntos, se ha revisado para priorizar una apreciación más amplia del sabor y el contexto, por encima de los estándares rígidos.
La Evaluación del Valor del Café (CVA por sus siglas en inglés) de la SCA, “la herramienta que la industria utiliza para descubrir el valor del café”, según su lema, es el nuevo estándar de evaluación que se espera que adopte la industria en general. Algunos lo hacen con entusiasmo, otros se muestran indecisos y otros se resisten. Dentro de este sistema, se podría decir que cualquier café puede ser bueno.
Los partidarios de este sistema lo consideran una evolución necesaria. El nuevo sistema está diseñado para reconocer la complejidad y la especificidad cultural del café más allá del laboratorio de cata tradicional, una corrección necesaria para los estándares occidentales. Otros lo ven como un retroceso a los principios que definieron el café de especialidad inicialmente: precisión, exclusividad y evaluación objetiva de la calidad.
¿Riesgoso o acertado?
“El sistema de la SCA es voluntario por diseño”, afirma un profesional anónimo del movimiento original del café de especialidad. “No existe un mecanismo de aplicación formal ni una vía de adopción universal. Los estándares se adoptan si los miembros deciden usarlos”.
“Esto nos lleva a preguntarnos: ¿son estos estándares verdaderamente globales o simplemente valores compartidos entre los miembros de la SCA? Esto crea un panorama fragmentado donde el significado de especialidad puede cambiar según se esté alineado con la SCA o fuera de su órbita. La expansión global puede atraer a más productores y mercados al sector de especialidad. Aunque, sin estándares claramente aplicados, se corre el riesgo de exportar una etiqueta sin límites”.
Hay mucho en juego. Con una proyección de modesto aumento del consumo mundial de café, a pesar del estancamiento en mercados como Europa y Norteamérica, economías emergentes como India y China se han convertido en zonas de crecimiento cruciales, con Oriente Medio mostrando potencial y Arabia Saudí y Emiratos Árabes Unidos convirtiéndose en centros cafeteros. La SCA parece haber tomado nota, ampliando su presencia en estos mercados mediante nuevas exposiciones y alianzas. Aunque, lo que gana en tamaño, podría perderlo en identidad.

¿Diluir la especialidad o ampliar el alcance?
La implementación de la CVA por parte de la SCA ha sido cubierta exhaustivamente por los medios especializados. Esto ha generado un gran debate en la industria.
Si bien se presenta como una modernización del formato de cata para reflejar mejor una comprensión más amplia de la calidad del café, el momento y el tono de los cambios han suscitado interrogantes. ¿Se trató realmente de una mejora técnica o simplemente de una ampliación del espectro? Las nuevas formas podrían existir menos para refinar la evaluación y más para garantizar que más cafés se consideren de especialidad. La medida que, si bien es inclusiva, podría difuminar la distinción que alguna vez definió la categoría.
Los críticos argumentan que el marco revisado difumina los límites entre lo que antes se consideraba especialidad y todo lo demás. Al ampliar los criterios y disociar el valor de una puntuación numérica estricta, la CVA parece redefinir la calidad en términos más inclusivos y menos mensurables. El resultado es un modelo que parece abarcar el café en todas sus formas, tanto el café comercial como el de especialidad.
Esto plantea una pregunta más fundamental. ¿Ha pasado la SCA, sigilosamente, de ser defensora del café de especialidad a convertirse en una organización a favor del café en general? De ser así, ¿qué significa especialidad en esta nueva y amplia definición? Para algunos, el cambio es pragmático. Para otros, se percibe como el abandono de la precisión y el propósito que antes definieron al movimiento.
¿Reforzar dinámicas o ser un puente entre mercados?
“La SCA no puede defender de forma realista tanto la calidad a pequeña escala como el éxito comercial a gran escala si el sistema permite diferentes reglas según quién hable”, afirma el entrevistado anónimo. “Bajo el modelo actual de la CVA, la autoridad para asignar valor aún recae en el comprador, que puede decir que el café no vale lo que cuesta, independientemente de su mérito. Lo que parece ser un marco para reconocer el valor puede, en realidad, correr el riesgo de reforzar las mismas dinámicas de poder que durante mucho tiempo han perjudicado a los productores: invitando a la participación, pero sin garantizar resultados equitativos”.
Vista con generosidad, la SCA es un puente entre los mercados antiguos y los nuevos, entre la tradición y la innovación.
Aunque estos puentes tienen un precio. Para algunos, la apertura de la SCA a todos los interesados diluye la marca. El nuevo sistema de cata, considerado por muchos como democratizador, ha suscitado temores de una erosión de los estándares. Sin parámetros de referencia claros, ¿pueden los productores seguir exigiendo precios superiores por la calidad? ¿Es posible celebrar todo el café sin dejar de destacar la excelencia?
“Creo que es importante destacar que el café de especialidad a menor escala se financia y se hace logísticamente posible como resultado de la escala y la globalización de la industria del café, incluidos sus actores comerciales o de materias primas”, dice Christopher.
“Es un mito, una distracción o un malentendido que la especialidad, incluso el comercio directo, esté de alguna manera desconectada o no dependa del mercado C. Somos uno y el mismo: quizás el nuestro simplemente sabe mejor o al menos sabemos de dónde viene”.
¿Escala en vez de conexión?
Los objetivos, el público objetivo y el nicho de mercado de cada empresa pueden variar considerablemente entre el café comercial y el de especialidad. El objetivo de la industria en su conjunto es incentivar a los consumidores a elegir el café en lugar de otras bebidas que representan una posible amenaza, según su generación, como los refrescos, el café listo para consumir o el matcha.
La creciente escala y amplitud de la SCA ha alimentado las preocupaciones de que tal vez esté más interesada en estar en todas partes que en promover una comunidad significativa de café de especialidad, sacrificando la conexión por la escala.
Aun así, la asociación no está exenta de logros. Ha formalizado y ampliado con éxito las competencias de baristas, ha creado un motor fiable para ferias comerciales globales y ha reunido constantemente a profesionales del café de toda la industria. En mercados donde la cultura del café aún está en desarrollo, estos eventos desempeñan un papel destacado en el fomento del interés y la profesionalización.
El futuro de la especialidad y el lugar de la SCA en él
El término café de especialidad siempre ha sido controvertido. Es en parte un indicador de calidad, en parte un término de marketing y, cada vez más, un estilo de vida global. A medida que se difumina la definición, se difumina el papel de la SCA. ¿Es un guardián de altos estándares o un catalizador del crecimiento de toda la industria? ¿Puede ser ambas cosas?
La trayectoria actual de la asociación sugiere que apuesta por esto último. Sus protocolos revisados, la mayor cobertura de eventos y el reajuste de su sistema de cata apuntan a la adopción de una gama más amplia de cafés. Estos cambios reflejan la convicción de que el futuro del café no reside en la exclusividad, sino en la diversidad, en sabor y en mercado.
Esto no significa que la SCA haya abandonado sus raíces. Sigue invirtiendo en investigación y educación, y se centra principalmente en ferias comerciales y eventos del sector, pero también reconoce que no todos se quedarán.
A medida que la asociación evoluciona, algunos miembros más pequeños y antiguos podrían optar por retirarse. El aumento de los costos y la menor influencia sobre la dirección de la organización pueden hacer que la continuidad de la membresía parezca menos valiosa. La pregunta más difícil es: ¿eso realmente importa?
La SCA actual se sustenta financieramente gracias a ferias comerciales globales y alianzas corporativas, no al trabajo voluntario. Su alcance abarca todos los continentes y su agenda refleja cada vez más las realidades de la escala, no las opiniones. Si bien algunos miembros tradicionales pueden lamentar el cambio, la eliminación del trabajo voluntario refleja una mayor estructura y profesionalismo. Eso sí, altera inevitablemente la cultura de la organización y su sentido de propiedad compartida.
Expectativas vs. realidad
“Muchos de nosotros en la industria del café esperábamos que la revisión de la cata y evaluación de la SCA reflejara el progreso y la sofisticación que el café de especialidad ha alcanzado desde principios de la década del 2000”, afirma el anónimo. “En cambio, la SCA introdujo un paradigma completamente nuevo: uno que reemplaza, en lugar de refinar, el sistema existente. Esto no es solo una actualización técnica, es una reorientación de nuestra forma de pensar la calidad y el valor del café”.
Es una contradicción evidente ser un nicho y un mercado masivo al mismo tiempo. Para servir a una industria global, la SCA podría tener que abandonar sus inclinaciones más puristas. Su reto ahora es evitar volverse genérica. Si todo es especialidad, nada lo es.
“Creo que la industria está volviendo a sus raíces en muchos sentidos, incluyendo la adopción del Acuerdo de Valoración de Cafés Especiales”, afirma Christopher. “Como mencionó Dan Schoenholt en la publicación de la SCAA, la Junta Asesora Nacional de Cafés Especiales decidió no formalizar definiciones ni identidades de lo que constituye el café de especialidad, sino que decidió que ‘era más conveniente mantener el romanticismo en el sector que crear estándares, a costa de las cualidades inigualables del atractivo del café de especialidad’. Así que, en muchos sentidos, volvemos al punto de partida”.
“La SCA promueve el café de especialidad para ellos mismos y sus miembros a través de gastos y eventos, y como creo que ese es su único propósito, no necesita ser nada más. Si deseamos reconocer la excelencia y la innovación o establecer un camino hacia un comercio verdaderamente equitativo, deberá hacerse fuera de esta organización, pero ese fue y siempre ha sido el caso”.

Conclusiones finales
El aparente cambio de la SCA, de un enfoque estricto en el café de especialidad a una mayor aceptación del café en general, es revelador. Plantea preguntas interesantes sobre la evolución del propósito de la asociación: ¿se está adaptando para mantener su relevancia en una industria en constante evolución o está redefiniendo su misión por completo?
A medida que la cultura en torno a eventos como World of Coffee se vuelve menos exclusiva, es posible que refleje la dirección de la industria. Si bien la evolución del rol de la SCA genera preguntas válidas, un punto permanece claro. El aumento del consumo de café a nivel general es un objetivo que puede unir a todo el sector. Una mayor presencia no solo es estratégica, sino que podría ser lo que mantenga la relevancia cultural y comercial del café en los próximos años.
¿Disfrutaste este artículo? Entonces lee sobre por qué Taza de Excelencia ya no es tan importante
Traducido por Loreta Moccia. Traducción editada por Alejandra Soto.
Nota editorial: este artículo fue publicado originalmente en inglés en Coffee Intelligence
PDG Español
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