Cómo los precios elevados han difuminado la barrera entre los cafés de especialidad y los comerciales
Debido a la volatilidad del precio del café, que alcanzó máximos históricos a principios de este año y que recientemente se ha estabilizado por debajo de los US $3,00/lb, el café de calidad comercial se ha visto muy afectado.
Según un informe de la FAO, los consumidores tendrán que esperar casi un año para notar los efectos de las subidas de precios. Principalmente, afectarán al café más barato que se vende en supermercados y tiendas de conveniencia.
El café de especialidad opera fuera del mercado C, pero se ve influido por los movimientos generales del mercado. Dado que el precio del café comercial sigue siendo alto, equiparable al de especialidad, ¿podría esto suponer una oportunidad para que los tostadores de especialidad capten la atención de más clientes?
Por el contrario, ¿optarán los clientes por alternativas más baratas, reducirán su consumo o dejarán de comprar café por completo?
Hablé con Albert Scalla de StoneX Group, Friso Miguel Spoor de Koffie Lente y Sam Klein de Partners Coffee para obtener más información.
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Entender la volatilidad del precio del café
La industria cafetera mundial ha atravesado recientemente un prolongado periodo de precios elevados en el mercado. En los últimos dos años, el costo del café verde se ha casi duplicado, alcanzando un máximo histórico de US $4,41/lb en febrero de 2025.
Esta situación es el resultado de una compleja red de factores interrelacionados. Aunque se atribuye principalmente a la escasez de suministro provocada por el clima en los dos mayores productores de café del mundo, Brasil y Vietnam. Estas perturbaciones, agravadas por unas reservas mundiales históricamente bajas, han disparado los precios.
Anticipando una oportunidad en esta escasez, los corredores de materias primas y los inversores especulativos han apostado cada vez más por una continua apreciación de los precios, lo que ha acelerado aún más la volatilidad del mercado.
En las últimas semanas, tras las noticias de la mejora del clima en Brasil y las previsiones de cosechas superiores a lo esperado, los precios del café se han estabilizado justo por debajo de los US $3,00/lb. Aunque se trata de una fuerte caída con respecto a los máximos históricos registrados a principios de este año, es probable que el precio C se mantenga en estos niveles, e incluso podría volver a subir.
Las tensiones en Oriente Medio continúan siendo altas. Esto podría afectar las principales rutas marítimas a través del estrecho de Ormuz, provocando un aumento de los costos logísticos.
Además, el reciente riesgo de heladas en algunas de las principales regiones cafeteras de Brasil podría hacer subir los precios, ya que los comerciantes e inversores alimentan un mercado alcista.

Cómo afecta el precio C a los consumidores
A medida que el precio C se estabiliza justo por debajo de los US $3,00/lb, se registra un aumento significativo con respecto a los precios observados en julio de 2024, que tocaron un mínimo de 52 semanas de US $2,21/lb.
Aunque para muchos esto supone un cambio largamente esperado, puesto que el café ha sido históricamente un producto infravalorado, la volatilidad de los precios afecta a los distintos niveles de la cadena de suministro de diversas maneras. Para los tostadores y las marcas de café, se traduce en aumentar los precios al por menor, por lo que sus clientes notan el impacto.
El informe de la FAO de las Naciones Unidas reveló que hasta el 80 % de estas subidas de precios se trasladarán a los consumidores de la UE en los próximos 11 meses y a los consumidores estadounidenses en solo ocho. Se prevé que los efectos residuales de las subidas se prolonguen durante cuatro años.
Marcas como JM Smucker, propietaria de Folgers, Dunkin’ at Home y Café Bustelo, advierten de nuevas subidas del precio del café al por menor en agosto, tras las subidas precedentes de mayo, junio y octubre del año pasado.
Algunos supermercados y minoristas de alimentación han reaccionado señalando que los precios están alcanzando los límites de lo que los consumidores están dispuestos a tolerar. JDE Peet’s también se ha enfrentado a la reacción de los minoristas europeos por sus subidas de precios. Algunas cadenas incluso se han negado a vender sus productos durante las negociaciones.
Las consecuencias son progresivas
A medida que las grandes marcas repercuten los costos para mantener sus márgenes, cabe esperar un cambio generalizado en el comportamiento de los consumidores.
Siguiendo las tendencias de otros mercados que han experimentado subidas de precios similares, inicialmente los consumidores absorben los aumentos. Después, acaban modificando su comportamiento frente al aumento de los costos en caso de que persista el alza. Esto puede traducirse en disminuir las compras de sus marcas habituales, cambiar a alternativas más baratas o productos de marca blanca, o dejar de comprar estos productos por completo.
Los huevos en el mercado estadounidense son un buen ejemplo. El precio medio de una caja de huevos se ha disparado de US $1,49 en 2018 a US $5,18 en 2025. En consecuencia, más de un tercio de los consumidores estadounidenses afirma que han dejado de comprar huevos y que no volverá a comprarlos hasta que el precio se sitúe en US $5,00 o menos.
El café comercial ha sido el más afectado, pero el de especialidad también siente los efectos
Dado que el mercado C continúa al alza, los precios del café básico se han aproximado a los del café de especialidad. Esto podría remodelar la dinámica del mercado.
El café de especialidad siempre se ha diferenciado del básico. La calidad, la trazabilidad, la transparencia de la cadena de suministro, la atención al detalle y la artesanía han definido el sector del café de especialidad desde sus inicios, justificando sus precios más elevados.
Aunque opera fuera del mercado C, con tostadores e importadores que pagan primas por lotes de mayor calidad, está muy influenciado por las tendencias generales del mercado.
“Cuando el mercado C sube, todo sube, incluido el mercado de especialidad”, afirma Albert Scalla, vicepresidente senior de trading de StoneX Group Inc. “El mercado del Robusta se disparó el año pasado debido a una caída de la producción. Esto provocó un aumento de los precios del Arábica y puso de manifiesto la interconexión de los mercados”.
“El café ha sido volátil en los últimos cinco años debido a una serie de variables. Entre ellas: el COVID-19, el cambio climático, los altos tipos de interés, los problemas de transporte, los cambios en el consumo y la inflación”, añade. “Los precios de las materias primas se sitúan ahora donde estaban los precios de los cafés especiales hace dos años”.
El contexto influye
Las implicaciones de las fluctuaciones del precio del café también pueden variar entre los países productores.
“El impacto de la subida de los precios de las materias primas siempre se nota en el café de especialidad”, afirma Friso Miguel Spoor, fundador de Koffie Lente. “Por ejemplo, Etiopía fijó un precio uniforme para el café en grano al comienzo de la temporada, lo que permite a los exportadores ofrecer un precio relativamente más bajo que el aumento de los precios de las materias primas”.
“En Centroamérica, existen diferencias entre los enfoques de fijación de precios de los exportadores, las cooperativas y los productores, dependiendo de la estabilidad de sus mercados internos”, añade.

¿Podría más gente pasarse al café de especialidad?
La brecha económica entre los cafés comerciales y los de especialidad se ha reducido. Esto supone una oportunidad para que los tostadores y las marcas de especialidad capten una mayor cuota de mercado.
“Cuando el mercado está al alza, todo el café empieza a parecer caro”, afirma Sam Klein, comprador de café verde en Partners Coffee. “¿Por qué gastar mucho dinero en café malo cuando se puede gastar un poco más en café excelente?”.
“Si una empresa tostadora compra principalmente café comercial, tiene menos posibilidades de reducir costos que otra que compra principalmente café de alta calidad y diferenciado”, añade. “Además, si tu única propuesta de valor es que tu café sea barato, puede ser difícil competir cuando el mercado aumenta tus costos”.
A finales de marzo de 2025, Reuters informó del aumento previsto del 25 % en los precios del café en los supermercados en cuestión de semanas. Algunas cadenas de supermercados, como Albert Heijn en Países Bajos, prometieron absorber parte de los costos adicionales. Otras repusieron los productos de café a precios más altos.
Poco después de dos rápidas subidas consecutivas, la importante tostadora brasileña 3 Coracoes subió sus precios más de 14 % a principios de marzo. Según la ABIC, los precios del café en los supermercados brasileños ya han aumentado 40 % este año, con nuevas subidas a la vista.
Alternativas para destacar
Con subidas más pequeñas y graduales, de US $0,25 o $0,50 por taza, o reduciendo el tamaño de las bolsas de café al por menor para que los precios totales de compra sean más asequibles, los tostadores y las tiendas de especialidad podrían ofrecer una mejor relación calidad-precio.
Ofrecer mezclas accesibles o cafés de origen único rentables podría atraer a más consumidores de café común hacia productos de calidad especial. Con un margen de precios más reducido que nunca, los tostadores pueden mostrar de forma eficaz una clara propuesta de valor basada en la calidad y la excelencia artesanal.
Para mantener este punto de diferenciación y gestionar los estrechos márgenes, muchos tostadores de especialidad también están aumentando sus precios, lo que podría disuadir a los consumidores de cambiar.
Al mismo tiempo, cuando el precio del café es alto, más productores se desincentivan para cultivar café de especialidad. “Cuando los precios son altos, se reduce el incentivo financiero para que los productores de café ofrezcan alta calidad”, dice Sam. “Si se puede trabajar menos y seguir obteniendo beneficios, ¿por qué no hacerlo? El flujo de caja también se convierte en un reto importante. Especialmente para los exportadores que necesitan pagar a los productores sin tener aún compradores comprometidos para el café”.
¿Hacia dónde se inclinarán los consumidores?
A pesar de la caída del precio del café, es probable que los minoristas sigan traspasando los costos y que el comportamiento de los consumidores cambie.
“No creo que el aumento de los precios de las materias primas impulse necesariamente a más consumidores hacia el café de especialidad. Tampoco creo que los precios más altos destruyan la demanda existente”, afirma Sam. “Algunos consumidores reaccionarán ante los precios altos y cambiarán a productos menos costosos o reducirán el consumo. Otros podrían fijarse en lo caras que se han vuelto las marcas de café más comerciales y decidir que el costo adicional del café de especialidad es insignificante”.
Si se examinan otras industrias que se han enfrentado a condiciones económicas similares, es probable que los consumidores busquen alternativas más asequibles.
Un estudio de la Universidad de California en Berkeley reveló que los impuestos sobre los refrescos redujeron el consumo en cinco grandes ciudades de Estados Unidos. La investigación descubrió que los precios minoristas de las bebidas azucaradas aumentaron 33 % en los dos años siguientes a la aplicación del impuesto en cada una de las ciudades estudiadas. Durante el mismo periodo, se produjo una disminución correspondiente del 33 % en la compra de estas bebidas, ya que los consumidores buscaban alternativas más baratas.
En el sector del café, es posible que las marcas blancas más rentables se conviertan en las más vendidas. Un estudio reciente realizado en Estados Unidos revela que, en los últimos cuatro años, las ventas de marcas blancas han aumentado casi 25 % cada año.
Nuevas subidas de precios podrían acelerar esta tendencia. Los consumidores de café podrían pasar del café tostado y molido al instantáneo, comprar más mezclas y productos de marca propia de los supermercados o, simplemente, beber menos café.

Conclusiones finales
A pesar de los altos precios del café, el consumo se mantiene estable. Los tostadores de especialidad podrían ofrecer mezclas rentables y de alta calidad como una forma de que los consumidores habituales de café pasen al de especialidad sin sufrir un impacto económico significativo.
Es probable que los consumidores se muestren reacios a pagar más por el café y las marcas deberán encontrar un punto de diferenciación para comunicar su valor.
“Es un momento interesante para el café de especialidad. El sector ha dependido a menudo de precios muy bajos para ofrecer su propuesta de valor. Es decir, proporcionar un café mejor a los consumidores a cambio de precios más justos para los productores”, concluye Sam. “Eso sigue siendo válido, incluso en el mercado actual de productos básicos. Aunque me surge una pregunta: ¿seguirán las empresas de especialidad creyendo en esta misión cuando el café barato ya no esté disponible?”.
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Traducido por Almudena Torrecilla Aznar. Traducción editada por Alejandra Soto.
PDG Español
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