La generación Z está transformando el café, pero las marcas no pueden arriesgarse a perder clientes leales
Puntos clave
- La generación Z quiere que sus bebidas se ajusten a su estilo de vida e imagen personal
- Forbes estima que la generación Z posee US $360 000 millones en ingresos disponibles
- A pesar de su poder adquisitivo, su comportamiento se desvía de lo que siempre ha defendido el café de especialidad
- Aunque aprovechar la demanda de comodidad, salud y personalización es lucrativo, las marcas deben diversificar su oferta para satisfacer a una amplia gama de consumidores
Según The Economist, la generación Z es “la más adinerada hasta ahora”. Muchas industrias, entre ellas la del café, están apostando por su poder adquisitivo.
Las exigencias de esta generación en cuanto a comodidad, personalización y bienestar están transformando el consumo de café y el panorama de las cafeterías. Las bebidas y sabores de moda, en particular el matcha, prosperan en todo el mundo. Esto ofrece una oportunidad para impulsar los ingresos. La cadena británica Caffè Nero vendió más de 1,3 millones de bebidas de matcha en el verano de 2025, un aumento del 49 % en las ventas totales de bebidas heladas.
Las preferencias de la generación Z suelen colisionar con la esencia de la especialidad, que se distingue por su enfoque en el sabor puro del café, sin adiciones ni ingredientes adicionales. Los consumidores de más edad, en particular los millennials y la generación X, prefieren el café filtrado y las bebidas tradicionales a base de leche.
Muchas marcas se enfrentan ahora a una pregunta clave. ¿Estamos tan obsesionados con la nueva generación de consumidores que corremos el riesgo de alejar a los fieles que nos precedieron?
Brandon Mizrahie de Drink Renude y André Eiermann de Melitta Professional comparten su perspectiva.
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¿Cómo está cambiando la generación Z el café de especialidad?
La calidad y la artesanía siempre han sido los principios fundamentales del café de especialidad. Baristas y tostadores hacen hincapié en una experiencia personal, cercana y consciente, una filosofía arraigada en el movimiento slow food.
Las preferencias de la generación Z están reescribiendo lo que significa tomar un café.
“Un informe reciente de la Asociación Nacional del Café muestra que el 65 % de los consumidores de café de la generación Z prefiere bebidas con beneficios funcionales, como adaptógenos para aliviar el estrés o reforzar el sistema inmunitario”, afirma Brandon, fundador y director ejecutivo de la marca de bebidas funcionales con setas Renude.
Esto ha hecho que bebidas como los lattes adaptógenos y los cafés enriquecidos con proteínas se hayan convertido en elementos básicos de muchos menús, lo que refleja esta nueva demanda de los consumidores. El término proffee generó más de 20 millones de publicaciones relacionadas solo en TikTok a principios de 2025, hecho que llevó a marcas como Peets y Starbucks a lanzar bebidas de café enriquecidas con proteínas.
La generación Z incluso considera que el café negro es aburrido. En cambio, sus preferencias se basan en la cultura de los pequeños caprichos, una tendencia en la que buscan pequeños placeres asequibles para mejorar su estado de ánimo. En lugar de compras puntuales, forman parte de un ritual de autocuidado. Por eso, las bebidas altamente personalizadas, a menudo dulces y visualmente atractivas, van ganando adeptos.
Las bebidas personalizadas
La popularidad de esta tendencia ha inundado el mercado con una amplia variedad de complementos. Desde leches alternativas y siropes aromatizados hasta colágeno y hongos funcionales en polvo.
Este cambio cultural conlleva además importantes implicaciones financieras. Un simple café negro puede ser la elección de los puristas. Aunque un latte complejo, con múltiples ingredientes, se vende a un precio mucho más alto. La disposición de la generación Z a pagar un precio superior por las bebidas personalizadas, similares a un capricho, hace que la inversión en nuevos ingredientes y la creatividad en los menús sea más lucrativa.
“Cuando a los consumidores más jóvenes les gusta algo, lo comparten. Esa exposición puede convertir una cafetería de barrio en un lugar de moda de la noche a la mañana”, afirma Brandon. “Lo hemos visto de primera mano con el éxito de nuestras alternativas funcionales al café, como chaga matcha, reishi cacao y chagaccino“.

La generación Z está cambiando incluso el servicio al cliente
Más allá de la bebida en sí, la búsqueda de comodidad por parte de la generación Z está transformando la experiencia tradicional de las cafeterías. Esta generación, que ha crecido con interacciones digitales fluidas, suele preferir una menor interacción humana y un proceso más ágil.
La adopción generalizada de los pedidos móviles, los pagos a través de aplicaciones y los quioscos de autoservicio reflejan esta demanda de rapidez y eficiencia, pero ponen de relieve un cambio en el comportamiento social. Una encuesta reciente de Philips reveló que un número cada vez mayor de miembros de la generación Z sufre baristafobia, una ansiedad que les impide hablar con el personal de las cafeterías.
Este grupo demográfico afirma sentirse “completamente abrumado” por el estrés. Hasta el 50 % afirma que no puede funcionar correctamente de forma habitual debido a eso, según una investigación de la Asociación Americana de Psicología.
Para hacer frente a estos factores estresantes, la generación Z da prioridad al cuidado personal y al “tiempo para mí”, y habla más abiertamente sobre la salud mental y el bienestar que sus predecesores. Esto también se extiende a su comportamiento de consumo. Una encuesta reciente realizada a más de 5000 consumidores de China, Reino Unido y Estados Unidos reveló que la generación Z supera a los consumidores de más edad en gasto en productos de bienestar relacionados con el mindfullness.
Datos recientes de McKinsey indican que la comida y la bebida son ahora la categoría de mayor crecimiento en las compras de lujo. El café, en particular, se ha convertido en uno de los medios más populares con los que la generación Z se da un capricho.
Nuevos retos en el panorama
Mientras que las generaciones mayores se ciñen principalmente al café negro y las bebidas tradicionales a base de leche, los consumidores de la generación Z optan por el café frío, que ofrece un lienzo ideal para la personalización, la creatividad y la autoexpresión. Añadir sabores, siropes, espuma fría e ingredientes funcionales es una forma de evasión para los consumidores jóvenes de hoy.
“El café frío ya no es estacional, se consume durante todo el año. Los tamaños van desde el pequeño hasta el XL, y la personalización se ha disparado: shots extra, coberturas y aditivos funcionales como colágeno o proteínas”, afirma André, director global de productos de café de la tostadora y fabricante de equipos Melitta Professional. “Es una pesadilla para el flujo de trabajo si no se tienen claros los conceptos básicos”.
En última instancia, los cambios en las preferencias de la generación Z contrastan radicalmente con la filosofía del movimiento slow food, que ha influido en la cultura del café de especialidad durante décadas. Tradicionalmente, el barista era un guía, un educador y una parte fundamental de la experiencia personalizada de la cafetería.
A medida que la tecnología digitaliza las interacciones, las cafeterías están pasando de ser áreas comunitarias a espacios más transaccionales, lo que supone un nuevo reto para las empresas que han construido su identidad en torno a la conexión humana.
El factor operativo
André considera que este cambio no ha de interpretarse como una amenaza para la cultura del café de especialidad, sino más bien una oportunidad para optimizar la consistencia en beneficio de la clientela que la aprecia.
“Si diriges una cadena, ya sea pequeña o mundial, tus clientes habituales esperan la misma calidad en todo momento”, afirma. “Ahora añádele la realidad: las alternativas a la leche han pasado de una o dos opciones a cuatro, seis e incluso ocho en algunos mercados”.
“Antes incluso de plantearnos la personalización, necesitamos un control total de la extracción del espresso y la textura de la leche. Debe ser preciso, repetible y sin desperdicios”, añade. “Solo así podrás ofrecer todos esos extras y seguir sonriendo a tus clientes en las horas pico”.

¿Están las marcas de café centrándose demasiado en la generación Z?
Aunque aprovechar la demanda de comodidad, salud y personalización de la generación Z es lucrativo, plantea una pregunta fundamental: ¿están las marcas de café tan centradas en este grupo demográfico que descuidan a otros clientes?
Los millennials y la generación X suelen inclinarse por ofertas más tradicionales. Por ejemplo: cafés preparados por lotes, filtrados y bebidas sencillas a base de leche que resaltan el sabor del café, en consonancia con los valores del sector. Su lealtad también se ha forjado a lo largo de años de consistencia y excelente servicio al cliente, más que por tendencias de sabor pasajeras.
Asimismo, existe una desconexión cultural en esta división generacional. La influencer de la generación Z Emma Chamberlain, fundadora de Chamberlain Coffee, se ha burlado abiertamente de términos como Q grader y notas de sabor, sugiriendo que los consumidores más jóvenes consideran que el lenguaje y el enfoque técnico del café de especialidad son pretenciosos y poco cool.
Para las marcas de café, esto significa lograr un delicado equilibrio entre las necesidades de los diferentes consumidores. Los esfuerzos por atraer a un mercado más joven y orientado a las tendencias podrían alejar a una base de clientes fieles que desde hace tiempo aprecian el café por su sencillez sin adornos.
La creciente presencia de la generación Alfa, con miembros que tienen ahora 14 o 15 años y es probable que adopten preferencias similares por las bebidas azucaradas y altamente personalizadas, subraya la complejidad del marketing dirigido a un público multigeneracional.
Invertir en el futuro
En última instancia, los gustos de la generación Z no son un fenómeno aislado, sino un precursor de los hábitos de las generaciones posteriores. Esto significa que las empresas de café relevantes y exitosas deben encontrar formas de adaptarse a ellos.
La naturaleza de alto volumen y elevada rentabilidad de las bebidas personalizadas, por citar un caso, constituye una considerable oportunidad de crecimiento para numerosas marcas de café.
“La generación Z está influyendo en todo, desde las tendencias de TikTok hasta los menús”, afirma Brandon. “No solo tienen un gran poder adquisitivo, son la generación que impulsa el boca a boca digital. Lo hemos visto repetidamente con nuestros socios de cafeterías que ofrecen el chagaccino, una bebida que la generación Z publica de forma proactiva y por la que vuelve”.
La cultura de los pequeños caprichos es una fuerza poderosa en esta ecuación. Fomenta las compras frecuentes y pequeñas, lo que genera una fuente de ingresos con un margen más amplio.
Además, atraer a este grupo demográfico más joven ahora es una inversión en el futuro de la marca. Al adaptar sus ofertas de menú a los gustos de la generación Z, los propietarios de negocios se aseguran su base de clientes para las próximas décadas. Ignorarlos en favor de las generaciones mayores, que ya son fieles, pero tienen hábitos de consumo diferentes, es una decisión empresarial que podría conducir al estancamiento.
Volver al café negro
“Todo es cuestión de equilibrio. Los clásicos como el cappuccino y el café de filtro nunca pasarán de moda, y deben permanecer en la carta”, afirma Brandon. “Introducir algunas opciones interesantes y funcionales junto a ellos puede ampliar el alcance y los ingresos de una cafetería”.
Con el tiempo, a medida que la generación Z envejezca y sus preferencias evolucionen, puede que surja la oportunidad de animarlos a beber más café solo.
Una encuesta de 2024 muestra un descenso significativo en el consumo de café solo entre los consumidores estadounidenses. Solo el 18 % de ellos prefiere tomar café solo. Esto supone un descenso del 56 % con respecto a las cifras de 2022, además de ser más propensos a añadirle saborizantes.
Los beneficios para la salud del café negro están bien documentados. Décadas de investigación científica concluyen que los antioxidantes del café negro mejoran la esperanza de vida, reducen el riesgo de ciertas enfermedades, regulan el eje intestino-cerebro y ayudan a prevenir los cambios de humor depresivos y ansiosos, un factor potencialmente persuasivo para la estresada generación Z.
“Veo el arte del café en casa, entre baristas y prosumidores. Son ellos los que impulsan la ciencia de la extracción y, con suerte, inspirarán a la generación Z a redescubrir la belleza del café solo”, afirma André.

Conclusiones finales
El debate generacional sobre las tradiciones cafeteras persistirá. La realidad financiera de propietarios de cafeterías y tostadores hace que ignorar las preferencias de la generación Z sea inviable. Con un considerable poder adquisitivo, este grupo demográfico es el nuevo motor económico del café.
A pesar de eso, la especialidad no puede perder de vista los valores que la construyeron. Al adoptar una estrategia de diversificación, tostadores y propietarios de cafeterías pueden atender con éxito a una multitud de públicos.
“Si limitamos el café de especialidad a máquinas de alta tecnología que persiguen la perfección del sabor, perderemos lo que lo hace especial”, concluye André. “El futuro del café es humano. La tecnología debe ayudarnos a crear experiencias y comunidades. Centrarnos únicamente en los sabores no nos llevará adelante”.
¿Disfrutaste este artículo? Entonces lee sobre por qué el café de especialidad debe seguir siendo emocionante para las generaciones más jóvenes
Créditos de las imágenes: Renude
Traducido por Almudena Torrecilla Aznar. Traducción editada por Alejandra Soto.
PDG Español
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