¿Cómo gestionan las cafeterías las distintas opciones de leche vegetal?
Puntos clave
- Las leches vegetales y el café frío gozan ahora de gran popularidad, ya que los clientes valoran cada vez más la variedad y la personalización
- La libertad de personalizar el sabor, la textura y el aspecto de las bebidas con distintas alternativas no lácteas satisface el deseo de los clientes de disfrutar de experiencias únicas
- El aumento de las opciones del menú reestructura inevitablemente el flujo de trabajo de los baristas. En consecuencia, puede afectar a la rapidez y la calidad del servicio
Las leches vegetales se han consolidado en la cultura del café. La leche de avena se ha convertido en la opción por defecto en algunas cafeterías. Otras han asumido que las alternativas a los lácteos mantendrán una demanda elevada y permanente, especialmente con el auge del café frío, y han optado por suprimir los suplementos de precio.
Unos menús más amplios modifican inevitablemente el flujo de trabajo de los baristas y aumentan la complejidad operativa. Además, la personalización puede provocar agobio y confusión a la hora de tomar el pedido, lo que alarga los tiempos de espera.
Cambiar entre diferentes tipos de leche obliga a los baristas a ajustar la temperatura de vaporización, la textura y el tiempo. Esto no solo ralentiza el servicio y complica el flujo de trabajo, sino que requiere una formación más exhaustiva para los nuevos baristas.
Por lo tanto, optimizar el flujo de trabajo de las cafeterías es esencial para hacer frente a estas exigencias. Hablé con Dhan Tamang, seis veces campeón de arte latte de Reino Unido y embajador de Latte Art Factory, para saber más al respecto.
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Las leches vegetales y las bebidas frías están transformando el sector del café
Aunque las leches vegetales y las bebidas frías llevan tiempo formando parte de los menús, en muchas cafeterías eran poco más que un elemento secundario. Se pedían rara vez y apenas recibían atención, mientras que los baristas centraban sus esfuerzos en los cafés de filtro y las bebidas tradicionales con leche.
A medida que los consumidores valoran más la variedad y la personalización, se ha producido una especie de revolución del café frío. Las bebidas frías lideran los pedidos en las principales cadenas de cafeterías. En su informe financiero del tercer trimestre de 2023, Starbucks afirmó que representaban un 75 % de sus ventas en Estados Unidos.
El café frío tiene especial éxito entre la generación Z, que pide estas bebidas durante todo el año y a cualquier hora. El matcha también se ha convertido en una base imprescindible para la personalización y en una tendencia viral a nivel mundial. Su intenso tono verde capta la atención de los usuarios de las redes sociales. Por su parte, Black Sheep Coffee registró un aumento interanual del 227 % en las ventas de bebidas heladas en mayo de 2025 tras el lanzamiento de sus líneas Peaches & Cream Matcha y Matcha Lemonade.
Un factor que contribuye a este cambio es, irónicamente, el aumento del costo de la vida. Cada vez más consumidores se muestran menos dispuestos a gastar dinero en un “simple café” u otras bebidas básicas. La libertad de personalizar el sabor, la textura y el aspecto satisface la demanda de valor y de una experiencia única de formas que el café negro no puede ofrecer. A su vez, la personalización ha catapultado al café y al matcha más allá del concepto de bebida, convirtiéndolos en símbolos de autoexpresión e identidad.
Las leches vegetales como complemento
Coincidiendo con el crecimiento explosivo del café frío se produce el auge de las leches vegetales. Ambas tendencias suelen ir de la mano, lo que permite a los consumidores ampliar sus opciones de personalización.
A mediados de la década del 2010, la leche de avena se erigió como la campeona indiscutible de las bebidas de origen vegetal en el sector del café de especialidad. Según datos del World Coffee Portal, más del 28 % de los clientes de las cafeterías británicas piden leche de avena, lo que la convierte en la leche vegetal más popular del país.
La leche de avena sigue superando a otras leches vegetales y, en algunos casos, incluso a la de vaca. La noticia de que algunos tostadores y cadenas de café de renombre en Estados Unidos y Reino Unido ofrecían leche de avena por defecto, e incluso cobraban un recargo por la leche de vaca, fue una clara señal de su popularidad generalizada.
Tras los informes de que la leche de avena podría elevar los niveles de glucosa en sangre, esta bebida, considerada históricamente saludable, fue objeto de duras críticas. Esto abre más oportunidades de mercado para otras leches de origen vegetal, ya que los consumidores siguen mostrando interés por las alternativas a los lácteos.
“Muchos clientes están reduciendo su consumo de lácteos por motivos de salud, dietéticos o éticos”, afirma Dhan, finalista del Campeonato Mundial de Arte Latte, fundador de Kavi Coffee y embajador de Latte Art Factory. “Las leches vegetales como la de avena, almendra, soja y coco se consideran más saludables o fáciles de digerir”.

Por qué las cafeterías están recurriendo a la automatización como apoyo
Ofrecer a los clientes libertad para crear su bebida ha sido una estrategia exitosa para las cafeterías. A pesar de eso, a medida que los menús se llenan de nuevos ingredientes y alternativas a la leche, gestionar ese nivel de personalización se vuelve exigente para el personal.
Las cartas más amplias modifican el flujo de trabajo y aumentan la complejidad operativa. Esto puede mermar la rapidez y la calidad del servicio hasta el punto que, en el caso de Starbucks, la cadena recortó el 30 % de su menú en Estados Unidos en enero de 2025 para recuperar su cultura tradicional de cafetería.
Cambiar entre diferentes tipos de leche obliga a los baristas a reajustar la temperatura de vaporización, la textura y el tiempo de preparación. Esto no solo ralentiza el servicio sino que requiere una formación mayor para los nuevos baristas.
“Las bebidas frías suelen ser más fáciles de preparar que las calientes, ya que pueden elaborarse con antelación”, afirma Dhan.
En el centro de atención del café frío y las leches vegetales se encuentra la espuma fría. Esta capa de leche aireada, pero densa y estable, aparece sobre una gama cada vez más amplia de bebidas frías. La espuma fría ha ganado popularidad desde su debut en varias cadenas hace más de una década.
Según Google Trends, el interés de búsqueda por el término Einspänner (un café caliente coronado con nata montada azucarada) ha alcanzado nuevas cotas en todo el mundo en los últimos años. A su vez, el número de cafeterías que ofrecen bebidas frías y calientes inspiradas en el Einspänner se ha disparado. Al fin y al cabo, los establecimientos han encontrado nuevas formas de crear bebidas visualmente impresionantes con espuma fría que atraen a los consumidores de la generación Z.
El impacto en el flujo de trabajo
El atractivo visual de la espuma fría y su textura cremosa, que se consigue tanto con leche de origen animal como con cualquier tipo de leche vegetal, crean una experiencia de consumo que transmite una sensación de primera calidad.
Preparar espuma fría a mano es una tarea ardua y costosa en tiempo, algo para lo que muchos baristas ya no tienen la capacidad. Además, dado que la estructura de la espuma de la leche depende de su proporción de proteínas y grasas, las leches vegetales suelen ser más difíciles de dominar con este método.
Esto ha abierto nuevas oportunidades para que los propietarios de cafeterías aprovechen el potencial de la automatización, incluyendo sistemas como la galardonada Latte Art Factory. Esta máquina compacta y automatizada para espumar leche utiliza una tecnología patentada sin vapor, un control preciso de la temperatura y ajustes totalmente personalizables para optimizar la textura de la leche en bebidas calientes y frías.
“La Latte Art Factory reduce la carga cognitiva, garantiza la consistencia de la calidad y permite a los baristas centrarse en la atención al cliente en lugar de en la complejidad operativa”, afirma Dhan.
El sistema puede dispensar hasta 1,6 litros de espuma de leche caliente o fría por minuto en hasta tres texturas de espuma predefinidas, lo que facilita el flujo de trabajo de los baristas. También, puede personalizar las texturas de hasta dos líquidos diferentes en la misma receta, incluyendo leches vegetales y cold brew, lo que permite transiciones sencillas entre distintos tipos de bebidas. Así, las cafeterías puedan servir cappuccinos de leche de avena, lattes nitro o cualquier otra sin perder ritmo ni calidad.

Cómo pueden las cafeterías ampliar su oferta de nuevas bebidas frías y leches vegetales
Las cafeterías tendrán que seguir incorporando nuevas bebidas frías, leches vegetales y opciones de personalización si quieren prosperar en un mercado cada vez más competitivo.
Esto implica que deben desarrollar nuevas estrategias para adaptarse. Una mayor variedad de leches vegetales, bebidas frías y opciones de personalización aumenta la complejidad operativa, con el consiguiente riesgo de un servicio fragmentado o inconsistente.
Además de una formación eficaz de los baristas, que ayude a reevaluar el flujo de trabajo para incorporar más ingredientes e incluso movimientos diferentes, la automatización puede servir de apoyo al encargarse de las tareas repetitivas, lo que permite al personal priorizar la atención al cliente.
“Los baristas utilizan la Latte Art Factory como una herramienta de precisión para aplicar su experiencia, asegurándose de que cada bebida tenga la temperatura, el volumen y la textura adecuada, adaptados tanto al tipo de leche como a las preferencias del cliente”, afirma Dhan.
El sistema ofrece un control de temperatura preciso, estable y personalizable. Oscila entre 4 y 75 °C para servir de forma consistente una amplia variedad de leches y bebidas diferentes.
“Proporciona a los baristas la precisión y la flexibilidad necesarias para experimentar, innovar y ofrecer una calidad constante, al tiempo que se mantienen a la vanguardia de las tendencias del café frío y las leches vegetales”, afirma Dhan. “El personal de las cafeterías puede tener la confianza necesaria para ofrecer consistencia. Al tiempo tiempo, es posible dar rienda suelta a la creatividad para las tendencias futuras”.
La automatización como aliada
La automatización también ayuda a los baristas de nuevas formas. Les permite utilizar y mejorar sus habilidades y conocimientos para personalizar la temperatura, el volumen y la textura de diferentes tipos de leche y bebidas.
Soluciones como la Latte Art Factory también contribuyen a reducir el desperdicio, lo que permite aumentar los ingresos hasta 30 % y ahorrar más de 10 litros de leche al día. Además, reduce los tiempos de espera a la mitad.
El ciclo de limpieza automático del sistema, un aspecto importante a tener en cuenta al utilizar equipos automatizados de dispensación de bebidas, también libera tiempo a los baristas para que se centren en otras tareas.

El futuro del café parece ser frío y versátil, en un entorno donde los consumidores demandan más opciones que nunca. A medida que las leches vegetales y las bebidas heladas proliferan en las cartas, las cafeterías tendrán que sumarse a estas nuevas tendencias.
Al mismo tiempo, la calidad y la consistencia son fundamentales, y las cafeterías no pueden permitirse renunciar a ninguna de ellas. Para alcanzar el éxito, tendrán que adaptar sus rutinas de servicio, invertir en equipamiento adecuado y capacitar a los baristas para que den lo mejor de sí mismos.
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Créditos de las imágenes: Latte Art Factory
Traducido por Almudena Torrecilla Aznar. Traducción editada por Alejandra Soto.
PDG Español
Ten en cuenta: Latte Art Factory es patrocinador de Perfect Daily Grind
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