20 de agosto de 2026

Adiós a los flat whites grandes: ¿ha llegado el momento de estandarizar las bebidas con leche?

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Puntos clave

  • El tamaño de las bebidas de café con leche, como el flat white, varía considerablemente según el país, la cadena y las cafeterías independientes
  • Las definiciones de cappuccino y latte han cambiado considerablemente a lo largo de la historia y según la zona geográfica
  • Los tamaños más grandes de flat white difuminan la línea divisoria con los lattes, lo que confunde a los clientes
  • Parece poco probable que se logre una estandarización total, dadas las diferencias regionales en cuanto a gustos y preferencias.

El flat white siempre ha sido enigmático. Muchos afirman que es originario de Nueva Zelanda y otros insisten en que Australia es su verdadero lugar de origen. Aunque una cosa es segura: actualmente es una de las bebidas más solicitadas en las cafeterías de todo el mundo.

A pesar de su popularidad, no hay consenso sobre el tamaño exacto del flat white. “Para mí, el flat white ideal es una bebida entre 160-180 ml con un espresso doble que rinde unos 40-45 g como máximo”, afirma Tibor Hámori, campeón de la Copa de Catadores de Bélgica 2025 y barista en Caffenation en Amberes.

Los estándares del sector de especialidad suelen considerar que el flat white es más pequeño que un latte (y, a veces, que un cappuccino), pero muchas cadenas, y algunos establecimientos independientes, siguen ofreciéndolo en versiones pequeñas y grandes. Esta opción confunde a los clientes, tal y como se documentó en un artículo de la sección Petty Gripes de The Guardian a principios de año.

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Preparación de bebida de café con leche

¿Por qué hay tanta variación en el tamaño de las bebidas lácteas?

Cuando un cliente pide un flat white y recibe una bebida que duplica el tamaño esperado, es mucho más probable que solicite que la rehagan. Esto ralentiza el trabajo de los baristas, genera más desperdicio y, en última instancia, perjudica la experiencia del cliente.

Esta confusión refleja una cuestión más amplia para el café de especialidad: si conviene estandarizar sus bebidas con leche. Hacerlo permitiría informar mejor a los clientes y ayudaría a los baristas a orientar a la gente hacia las bebidas que realmente desean. Aun así, el debate sobre los estándares de tamaño plantea más preguntas de las que responde.

Las diferencias entre cafeterías no son nada nuevo. Si pides la misma bebida en dos ciudades diferentes, o incluso en dos locales contiguos, es probable que observes alguna diferencia. Ahora bien, las bebidas a base de leche suelen presentar la mayor variabilidad. El tamaño de una bebida, e incluso el grosor de su microespuma, tienen origen tanto en la historia como en las preferencias actuales de los clientes.

Tomemos como ejemplo el cappuccino. Según el libro World of Coffee de James Hoffmann, surgió en las cafeterías vienesas del siglo XIX como una bebida pequeña elaborada con café filtrado mezclado con leche o nata, de un color que imitaba las túnicas de los monjes capuchinos. 

De la tradición a la modernidad

Italia redefinió la bebida en el siglo XX hasta convertirla en lo que la mayoría de la gente reconoce hoy como un cappuccino. El Instituto Nacional Italiano del Espresso lo define como 25 ml de espresso coronados con 100 ml de leche vaporizada. Preparada de esta forma, mantiene el espresso y la espuma de leche en capas diferenciadas, con una superficie blanca abombada y un contorno teñido de espresso donde ambas capas se encuentran.

Hoy en día, el cappuccino tiene un aspecto muy diferente. La Asociación de Cafés Especiales lo define como una bebida de 150-180 ml, con una sola dosis de espresso equilibrada con leche vaporizada, y que requiere al menos 1 cm de microespuma.

El latte tiene una historia similar. Surgió en la Europa del siglo XVII como café solo con leche y posteriormente evolucionó al llegar a Estados Unidos. La versión actual suele tener entre 236-340 ml, cubierta con unos 0,5 cm de microespuma.

“Se observan diferencias enormes, lo que a veces da lugar a opciones de tamaño completamente distintas”, afirma Tibor. “No suelo beber mucho café con leche, pero he visto lattes de más de 300 ml en cafeterías especializadas. Creo que el estándar debería rondar los 250 ml”.

Preparación de flat white

El debate sobre el flat white grande

Las bebidas de café más consolidadas, como el cappuccino y el latte, varían según el lugar donde se pidan. Las bebidas con leche más modernas no son una excepción, especialmente el flat white.

En los foros de Reddit se le conoce como la “bebida menos definida” del mundo del café y la confusión es considerable. Tanto a los baristas como a los clientes les cuesta ponerse de acuerdo sobre su tamaño, textura, proporción de espresso y leche, y grosor de la microespuma.

“En mi opinión, el tamaño de un flat white varía según el país en Europa, pero dentro de cada país suele ser bastante uniforme”, afirma Tibor. “Si comparamos Hungría y Bélgica, por ejemplo, cuando empecé a trabajar en el sector del café de especialidad en Hungría, solía servirse en un vaso y tenía un máximo de 180 ml”. 

“En mi experiencia, un flat white en Bélgica es ligeramente más grande, unos 20 o 30 ml más, y suele servirse en una taza”.

Las grandes cadenas han contribuido a la confusión. Muchas ofrecen ahora un flat white grande además del tamaño estándar, una medida que se aleja de las raíces australianas de la bebida y difumina la línea entre un flat white y un latte.

Esta ambigüedad influye en la forma en que los clientes perciben la bebida. Alguien que pida un flat white grande esperando algo del tamaño de un latte y que reciba uno más pequeño y concentrado, probablemente se sentirá engañado.

Las repercusiones para las cafeterías son reales. La satisfacción disminuye, los baristas se frustran y se acumula el desperdicio a medida que los clientes piden con mayor frecuencia que rehagan sus pedidos.

Vertido de arte latte

¿Debería el sector del café de especialidad estandarizar las bebidas con leche?

Una mayor uniformidad en los tamaños de las bebidas con leche beneficiaría al sector del café. Un punto de referencia común y más preciso ayudaría a los baristas y a los propietarios de cafeterías a orientar a los clientes hacia la bebida que realmente se ajusta a sus deseos.

En la práctica, sin embargo, sería difícil de lograr. Las preferencias en materia de café varían considerablemente de un mercado a otro. Los consumidores asiáticos y estadounidenses suelen preferir bebidas de mayor tamaño y con más leche. Mientras tanto, los clientes australianos y europeos se decantan por bebidas más pequeñas y fuertes.

“Si viajas mucho y recorres largas distancias, como en mi viaje de este año de Europa a Asia, te das cuenta de que las bebidas con leche varían mucho”, afirma Tibor. “En Asia pueden ser hasta 50 ml más grandes que en Bélgica, lo que supone una diferencia de 70 ml en comparación con Hungría”.

Por lo tanto, un tamaño fijo corre el riesgo de alejar a los clientes acostumbrados a una norma diferente y las necesidades de los clientes son lo primero. “Los consumidores siempre dictarán lo que quieren en función de sus propios gustos. El sector, en su mayor parte, se ajustará a ello”, afirma Tibor. “Al fin y al cabo, estamos ahí para los clientes y para atenderlos, no al revés”.

Otros puntos clave en la ecuación

Ponerse de acuerdo sobre el tamaño también plantearía otras cuestiones, como qué cantidad de microespuma se considera adecuada, qué proporción de leche y espresso define la bebida e incluso en qué recipiente debe servirse. 

La calidad y la temperatura de la leche están acaparando cada vez más la atención de los baristas, en parte porque estos factores determinan la bebida final y el tamaño. La textura de la microespuma, del mismo modo, podría decirse que es tan fundamental para la identidad de un flat white como su peso y la proporción de leche respecto al espresso.

Taza de flat white

Las definiciones de las diferentes bebidas a base de leche vienen determinadas por la historia, la geografía y los gustos cambiantes de los clientes, más que por una norma universal.

Aunque unas definiciones más claras podrían aclarar la confusión y reducir el desperdicio que suponen las preparaciones que se deben rehacer, las preferencias de los clientes siempre serán la prioridad. Por ahora, el flat white sigue estando abierto a interpretaciones.


Preguntas frecuentes sobre el flat white

¿Dónde se originó el flat white?
Sus orígenes siguen siendo objeto de debate. Algunos lo atribuyen a Nueva Zelanda, otros a Australia. Independientemente de su lugar de origen, y a pesar de la falta de consenso sobre su tamaño ideal, el flat white se ha convertido en una de las bebidas de café más solicitadas en todo el mundo.

¿Por qué varían tanto los tamaños de las bebidas con leche entre las cafeterías?
Las diferencias de tamaño se deben a la historia y a los gustos regionales. Las bebidas con leche pueden ser hasta 50 ml más grandes en Asia que en Europa, lo que demuestra cómo la distancia y las preferencias del mercado determinan lo que se considera estándar.

¿Debería la industria del café estandarizar los tamaños de las bebidas con leche?
La estandarización podría reducir la confusión de los clientes y disminuir el número de repeticiones de pedidos. Aunque, en última instancia, son los gustos de los clientes los que determinan lo que sirven los baristas. Cualquier tamaño fijo corre el riesgo de alejar a los consumidores acostumbrados a otras normas.


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Traducido por Almudena Torrecilla Aznar. Traducción editada por Alejandra Soto.

PDG Español 

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