23 de julio de 2026

Lo que les encanta y lo que odian los baristas de trabajar en cafeterías

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Puntos clave

  • Los baristas se enfrentan ahora a mayores expectativas por parte de los empresarios y los clientes
  • La escasez de personal y el aumento de los costos laborales siguen ejerciendo presión sobre las cafeterías de todo el mundo
  • La automatización amenaza el puesto de barista, mientras que los bajos salarios y las largas jornadas laborales son problemas sistémicos
  • La inversión del sector en los baristas mejora directamente la experiencia del cliente y su fidelización a largo plazo

Los baristas disfrutan trabajando en el sector de la especialidad por muchas razones. La pasión por la calidad, el interés por el sabor y el sentido de comunidad son elementos atractivos. El trabajo en sí mismo combina ciencia y artesanía, ideal para quienes buscan mejorar sus habilidades y conocimientos técnicos.

A pesar de eso, el papel del barista es sumamente exigente. Las cafeterías operan hoy día en un mercado saturado cuyos clientes están mejor informados que nunca. 

Los empresarios y los gerentes de cafeterías también han elevado sus expectativas. La atención al cliente, el conocimiento del producto y la precisión técnica deben coexistir, incluso durante la hora pico de la mañana.

“Mientras que antes el puesto de barista se consideraba con frecuencia de nivel inicial, ahora muchas cafeterías esperan que los candidatos lleguen con experiencia y un sólido conjunto de habilidades”, afirma Jack Simpson, campeón mundial de baristas de 2025 y representante de ventas de Axil Coffee Roasters.

Estas mayores expectativas, por parte de los empleadores y los clientes, reflejan un cambio más amplio en cómo el sector valora a quienes están detrás de la barra. Como resultado, lo que a los baristas les gusta y les disgusta de su trabajo está evolucionando.

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Barra de especialidad

El sector del café está en constante evolución

Los primeros años del café de especialidad estuvieron marcados por personas que sentían un profundo apego por el producto. Tostadores, baristas, comerciantes y productores trabajaban con un objetivo común, impulsados no tanto por la ambición comercial sino por la convicción de que el café merecía algo mejor.

Estos valores siguen vigentes hoy en día, pero la industria se enfrenta a uno de los períodos más turbulentos de su historia reciente y las prioridades han cambiado.

El aumento de los costos y la contratación se situaron como las principales preocupaciones de las empresas del sector de la hostelería, según el Informe sobre el sector de la restauración independiente 2025 de la Fundación James Beard y Deloitte. Contratar a baristas cualificados y fiables suele implicar invertir en salarios más altos y mejores prestaciones, lo que eleva los costos operativos en un momento en el que los márgenes son ajustados de por sí.

Las cifras reflejan esta dificultad. En marzo de 2026, la tasa de abandono en el sector de la hostelería de Estados Unidos alcanzó el 4,3 %, casi el doble de la media del sector privado. Para el 75 % de los propietarios de cafeterías estadounidenses, encontrar y retener al personal es su mayor preocupación.

Los baristas se sitúan en el centro de este reto. Interactúan directamente con los clientes y, en un mercado competitivo, su capacidad para ofrecer una experiencia positiva puede determinar que alguien retorne. Para muchos de los que trabajan en el sector de la hostelería, ofrecer un servicio excepcional es una de las partes más gratificantes del trabajo.

“Para que una cafetería destaque, los clientes deben vivir una experiencia que merezca la pena recordar”, afirma Jack. “Se trata de crear un ambiente en el que la gente disfrute de verdad y de mostrarles por qué el café de especialidad es tan singular. Esto empieza con el saludo en la entrada y termina con la despedida cuando se marchan”.

Vertido manual de café en cafetería

Es más difícil que nunca ser barista

El papel del barista se ha vuelto más exigente a medida que el café de especialidad ha ido madurando. Cada turno requiere precisión técnica y una hospitalidad genuina, a menudo de forma simultánea y bajo presión.

Kévin David, cofundador y jefe de tueste de Moklair y campeón francés de baristas de 2025, considera que un gran barista es alguien que eleva el nivel en todos los aspectos.

“Las habilidades técnicas importan, por supuesto, pero la consistencia, la energía, la hospitalidad y la atención al detalle son lo que realmente da forma a la experiencia”, afirma. “Los mejores baristas entienden que cada pequeño detalle cuenta: la limpieza, el flujo de trabajo, la calibración, la comunicación con el equipo, la forma en que explican los cafés, incluso el ambiente que crean detrás de la barra. Los clientes perciben de inmediato si un equipo se preocupa de verdad”.

Aunque este nivel de exigencia resulta cada vez más inalcanzable. Los clientes llegan con mayores expectativas y menos paciencia, influidos en parte por las redes sociales y en parte por la rapidez del servicio que reciben en otros lugares.

“Las expectativas son mucho más altas que antes”, afirma Kévin. “Las redes sociales crean a veces estándares poco realistas. La gente tiende a compararse con un servicio de nivel competitivo o con cafeterías muy cuidadas estéticamente, sin tener en cuenta la realidad financiera ni el esfuerzo que implica mantener ese nivel”. 

“Mientras tanto, los clientes están cada vez más acostumbrados a un servicio ultrarrápido. En el sector del café, esto crea una situación extraña en la que se espera que los equipos ofrezcan gran calidad, hospitalidad y rapidez, todo a la par”.

Los problemas sistémicos siguen presentes

Más allá de la presión por la rapidez, hay otros factores que agotan a los baristas. Los bajos salarios, las largas jornadas laborales y la escasa inversión son motivos de queja habituales y justificados. Jack admite que, al principio de su carrera, le costaba mucho madrugar y que los clientes exigentes lo ponían a prueba. 

“Cuando te esfuerzas por preparar el mejor café posible, es duro aceptar que a alguien no le guste el resultado”, afirma. “Con el tiempo, sin embargo, he llegado a comprender que el café es algo muy subjetivo. No todos los cafés son para todos los gustos y eso es parte de lo que lo hace tan interesante”.

La automatización es una de las preocupaciones más acuciantes para los baristas. Un estudio del Instituto Nacional de Investigación Educativa sugiere que, para 2035, hasta tres millones de puestos de trabajo en Reino Unido podrían desaparecer debido a la inteligencia artificial y la automatización, y los puestos en las cafeterías se encuentran entre ellos.

En contraste, los datos indican que las cafeterías de éxito no pueden limitarse a sustituir a las personas por máquinas. A principios de este año, Andon Labs gestionó una cafetería en Estocolmo utilizando un agente de inteligencia artificial y los resultados fueron reveladores. El sistema cometió errores repetidos en la configuración y en las decisiones cotidianas, lo que muestra los límites de lo que la automatización puede gestionar actualmente en un entorno de atención al cliente.

Evento de café

La pasión sigue siendo el motor para muchos baristas

A pesar de las presiones, muchos baristas se mantienen en el sector porque les encanta tanto el café como el público al que atienden. Para mantener ese compromiso, es necesario que el sector invierta en las personas que están detrás de la barra.

“El sector debería invertir más en formación, oportunidades de viajar y participación real en proyectos”, afirma Kévin. “Cuando los baristas tienen acceso a viajes a los países de origen, debates sobre el tueste, catas o competiciones, comprenden el café de una forma más profunda y se sienten más conectados con el trabajo que realizan cada día”.

Jack señala un principio similar dentro de la propia cafetería. “Me gusta la idea de involucrar más al personal en el funcionamiento diario. Cuando los miembros del equipo comprenden los matices de la gestión de un negocio y se sienten conectados con su éxito, se comprometen más y se involucran en el futuro de la cafetería”.

Con este nivel de compromiso, la relación entre el barista y el cliente también cambia.

“El café es un producto que pasa por muchas manos antes de llegar al cliente y el barista es el eslabón final de esa cadena”, afirma Jack. “Establecer vínculos auténticos con las personas a las que atiendes ayuda a dar vida a toda la cadena de valor y crea una experiencia más significativa para todos los implicados”.

La conexión sigue siendo fundamental

Tanto para Jack como para Kévin, el sentido de conexión es lo que los mantiene en el sector del café. “Es una profesión gratificante, llena de gente apasionada, de aprendizaje continuo y de oportunidades para influir positivamente en el día a día de alguien”, afirma Jack.

Kévin añade: “lo que más me gusta es que el café une mundos. Puedes servirle a alguien en Francia una taza cuyo viaje comenzó en un volcán de Panamá o en un pequeño pueblo de Etiopía. También, me encanta que el café combine precisión y emoción”. 

“Buscas constantemente los detalles y la consistencia, pero el objetivo final sigue siendo crear placer y conexión. Este equilibrio es lo que hace que el café me resulte infinitamente fascinante”, afirma. “No me gusta cuando el café se vuelve demasiado elitista o desconectado de la gente. El café debería inspirar a las personas y circular, no convertirse en un pequeño club cerrado al que solo puedan acceder los iniciados. La excelencia es importante, pero debería elevar la cultura general, no aislarla”.

Vaporización de leche en cafetería

El papel del barista se está volviendo más complejo, especializado y relevante. Como consecuencia, la percepción que tienen los baristas de su trabajo seguirá cambiando.

Para los propietarios de cafeterías, invertir en los baristas, ya sea ofreciendo mejores salarios, formación o una participación real en el negocio, es la vía más directa para mejorar la experiencia del cliente.


Preguntas frecuentes sobre el puesto de barista

  • ¿Qué hace que el puesto de barista sea más exigente hoy en día?

Los clientes están mejor informados, las expectativas son más altas y las cafeterías ahora requieren precisión técnica, rapidez y hospitalidad genuina. Aunque antes el puesto se consideraba de nivel inicial, los empleadores esperan cada vez más que los candidatos posean experiencia real.

  • ¿Por qué las cafeterías tienen dificultades para contratar y retener buenos baristas?

El bajo salario, las largas jornadas y la inversión limitada dificultan la retención. En Estados Unidos, la tasa de abandono de la hostelería alcanzó el 4,3 % a principios de 2026, casi el doble de la media del sector privado. Esto refleja lo difícil que es mantener personal cualificado en un entorno exigente.

  • ¿Puede la automatización sustituir a los baristas en el café de especialidad?

Si bien la automatización contribuye a la coherencia y la eficiencia, no es capaz de replicar el juicio humano, la hospitalidad y la conexión que definen una gran experiencia en una cafetería. Un establecimiento operado por IA en Estocolmo evidenció estos límites, con errores repetidos que un barista cualificado habría evitado.


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Créditos de las imágenes: Asociación de Cafés Especiales

Traducido por Almudena Torrecilla Aznar. Traducción editada por Alejandra Soto.

PDG Español 

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