7 de junio de 2026

Los tostadores canadienses están desarrollando una cultura del café de especialidad siguiendo sus propios criterios

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Puntos clave

  • El 71 % de los adultos canadienses consumió café el día anterior
  • Tim Hortons se mantiene como líder, pero el café de especialidad gana terreno
  • Vancouver, Calgary y Montreal lideran el panorama de la especialidad
  • Los aranceles estadounidenses pusieron a prueba a los tostadores canadienses que dependían de cadenas de suministro transfronterizas

La cultura del café en Canadá ha crecido rápidamente. Según la Asociación Canadiense del Café, el 71 % de los adultos canadienses había bebido café en las últimas 24 horas, lo que lo convierte en la bebida más consumida del país. El consumo nacional ha aumentado casi un millón de sacos de 60 kg al año durante la última década. Los canadienses toman una media de 2,7 tazas al día.

Adam Pesce, presidente y propietario de Reunion Coffee Roasters en Toronto, Ontario, afirma que la historia del café en el país ha seguido de cerca las olas más amplias del café. “Aunque quizá no hayamos sido auténticos pioneros en comparación con algunas de las culturas más progresistas del mundo, siempre hemos tenido una influencia superior a lo que cabría esperar”, afirma.

El padre de Adam, Peter, comenzó a trabajar en el sector en la década de 1970. Ayudó a impulsar el comercio directo moderno y las prácticas orientadas a la calidad. Su tostaduría, Bourbon Coffee, fue una de las primeras de la segunda ola en Canadá.

Hoy, como en muchos grandes mercados de consumo, las cadenas locales lideran el mercado. Tim Hortons, fundada en 1964 y conocida por sus donas, es más popular que McDonald’s y se ha arraigado en la cultura canadiense. Aunque las cafeterías y las tostadurías independientes están creando un panorama centrado en el café de especialidad.

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Venta de café especial en Canadá

El café de especialidad se expande en Canadá

Verónica Ortiz Rodríguez, responsable de marca, marketing y experiencia del consumidor de Rabbit Hole Roasters en Montreal, Quebec, que abrió sus puertas en 2018, afirma que el sector aún está en proceso de consolidación. “El café en Canadá ha evolucionado mucho, pero todavía está en transición. Durante largo tiempo, ha estado dominado por el café de consumo masivo y las grandes cadenas. Sinceramente, esa sigue siendo la realidad hoy en día”, dice. 

“Si bien el café de especialidad está creciendo, sigue ocupando una pequeña parte del mercado global. Hay más conciencia sobre la calidad y el origen, pero aún queda mucho trabajo por hacer en todos los ámbitos”.

Hoy en día, la industria cafetera canadiense tiene un valor aproximado de CA $6200 millones y da empleo a más de 160 000 personas. El café forma parte del tejido cultural de Canadá desde el siglo XVIII. Durante la Revolución Americana, cuando las colonias estadounidenses boicotearon el té, el café se erigió como fuente de consuelo para muchos canadienses. 

La primera cafetería abrió en Toronto en 1801, y otras ciudades, en particular Vancouver (Columbia Británica) y Montreal, también abrieron sus propias cafeterías. 

“Vancouver parece ser el punto de origen de gran parte de la tercera ola del café en Canadá”, explica Adam. La tostaduría 49th Parallel de Vancouver, ganadora de la medalla de plata en mezclas de la edición de Estados Unidos y Canadá de los Global Coffee Awards 2025, inauguró su primera cafetería en 2007, impulsando el crecimiento del panorama de especialidad de la ciudad. Actualmente, otras tostadurías y cafeterías destacadas de Vancouver son Nemesis, Revolver, Prototype, Propaganda, Pallet Coffee Roasters, Oidé Coffee y muchas más.

Diferentes ciudades, diferentes culturas del café

Situada cerca de las estribaciones de las Montañas Rocosas, Calgary es sede de tostadoras de talla mundial como Monogram, cofundada por Ben Put, siete veces campeón canadiense de baristas, y Phil & Sebastian, ganadora del oro en la categoría de café de filtro en la edición de Estados Unidos y Canadá de los Global Coffee Awards de 2025.

“Calgary ha afirmado su dominio sobre el panorama cafetero. Toronto ha ayudado a comercializar y expandir aquello en lo que se ha convertido el café de especialidad”, afirma Adam. 

La escena cafetera de Toronto experimentó un auge espectacular en los últimos años. Considerada la ciudad más internacional del mundo, donde se hablan más de 140 idiomas, es sede de Pilot Coffee Roasters (inaugurada en 2009), Subtext Coffee Roasters, De Mello, Fika, Propellor, Library, Hatch y más.

Conocida por su gastronomía, su jazz y su cultura de inspiración europea, Montreal cuenta también con una floreciente escena del café de especialidad. “Siempre ha sido un hervidero cultural, por lo que Montreal ha fomentado una nueva generación de microtostadores gracias a su iniciativa pionera de crear espacios cooperativos de tueste, lo que ha permitido a las cafeterías llevar su oferta a un nivel completamente nuevo”, afirma Adam.

Una cuestión de identidad

En 2018, Scott Rao y Andy Kyres fundaron la Canadian Roasting Society, que ofrece un espacio creativo para que los tostadores desarrollen sus habilidades. En Montreal también operan numerosos tostadores y cafeterías, entre los que se incluyen Dispatch, Crew Collective, Eclair, 94 Celsius, Escape, Traffic, Jungle y muchos más.

“Montreal destaca porque las tiendas se toman muy en serio su identidad de marca. Todo el mundo intenta destacar por algo distintivo en lugar de seguir una plantilla estándar de café de especialidad”, afirma Verónica. “Es un auténtico hervidero de culturas que va más allá de las influencias francesas y anglocanadienses. Esa diversidad se refleja en cómo las cafeterías abordan el café y la hospitalidad”.

Más allá de las grandes ciudades, lugares como Edmonton, Ottawa y Halifax albergan cafeterías y tostadurías excepcionales. Pioneros como North Roast Coffee Roasters, una de las primeras tostadurías de café de especialidad en Kingston, Ontario, llevan casi tres décadas en funcionamiento, definiendo el panorama cafetero local.

“El café de especialidad ha llegado realmente a toda Canadá gracias a la pasión que se ha fomentado de costa a costa”, afirma Adam.

Tienda de café canadiense

Un mercado de café de especialidad que destaca por sí mismo

Con un consumo anual en constante aumento, el mercado de café de especialidad de Canadá seguirá su trayectoria ascendente. A medida que se gana una reputación internacional por su café excepcional, Canadá destaca cada vez más frente a su vecino del sur, Estados Unidos, uno de los países más consolidados en el consumo de café del mundo.

“Los canadienses son grandes bebedores de café por costumbre. Somos uno de los países con mayor consumo per cápita del mundo. Durante largo tiempos, sin embargo, la cultura se centró más en el ritual que en la calidad”, afirma Adam. “El Double-Double de Tim Hortons (café filtrado con dos porciones de nata y dos de azúcar) es prácticamente un icono nacional y hay algo genuinamente reconfortante en esa tradición”.

“La mayoría de los canadienses optan por una buena taza de café de filtro a la antigua usanza”, añade. Aunque un estudio de la Asociación Canadiense del Café revela que el 29 % de los adultos canadienses había tomado una bebida a base de espresso el día anterior lo que indica un cambio en el comportamiento de los consumidores.

Trabajar en la coherencia

Las prácticas de abastecimiento de café verde también están evolucionando. “Hay un cambio pequeño pero creciente hacia las relaciones a largo plazo con los productores y no solo hacia la compra de café año tras año. Cada vez más empresas, como nuestros socios de Semilla Coffee y lo que estamos construyendo aquí en Rabbit Hole, se comprometen a trabajar con los mismos productores cosecha tras cosecha”, explica Verónica. 

“Eso también implica pagar precios más altos que los de los mercados locales, invertir en infraestructura o educación cuando y donde sea necesario, y apoyar proyectos que sean socialmente progresistas y estén arraigados en un impacto real en el origen”, añade. “No se trata tanto de narrativas superficiales como de dar a los productores las herramientas para construir independencia y éxito a largo plazo dentro de sus propias comunidades”. 

“Este tipo de coherencia, unida al crecimiento compartido, aún no se ha convertido en la norma. Aun así, es hacia donde debe dirigirse el sector si nos tomamos en serio la sostenibilidad y la equidad”.

Se presentaron retos sin precedentes y los canadienses supieron adaptarse

Estados Unidos y Canadá mantienen una de las relaciones comerciales más abiertas del mundo. Ahora bien, en febrero de 2025, los aranceles del 25 % impuestos por el presidente estadounidense Trump amenazaron el comercio de bienes y servicios por un valor de US $2500 millones que cruzan la frontera cada día.

El primer ministro canadiense, Mark Carney, tomó represalias imponiendo aranceles a los productos importados de Estados Unidos, incluido el café. Esto provocó un aumento de los precios para los tostadores canadienses que dependían de los importadores de café verde estadounidenses, algunos de los cuales cuentan con una presencia bien establecida en el mercado canadiense. En respuesta, algunos tostadores han podido optar por importadores locales. A pesar de eso, dado que el principal puerto de Canadá se encuentra en Delta (Columbia Británica), el aumento de los costos de transporte también fue motivo de preocupación.

Aunque desde entonces el café ha quedado exento, los aranceles entre los dos países siguen vigentes. En consecuencia, se pone a prueba una relación comercial históricamente amistosa. Las declaraciones de Trump sobre convertir a Canadá en el “estado número 51” también provocaron una intensa reacción negativa. Esto incluso llevó a algunos propietarios de cafeterías a renombrar el café americano como canadiano en señal de desafío.

Mostrador de tienda de café especial

Conclusiones finales

Los aranceles pusieron a prueba la resistencia del sector cafetero canadiense, ya que muchos tostadores dependen de cadenas de suministro transfronterizas. A pesar de eso, su mercado de café de especialidad sigue prosperando.

Canadá ha creado un panorama cafetero verdaderamente único. Abarca desde las marcas pioneras de la tercera ola de Vancouver hasta los innovadores microtostadores de Montreal. Cada ciudad ofrece una experiencia propia y distintiva, y con el aumento del consumo, el país va por buen camino para seguir definiendo la cultura del café de especialidad según sus propios criterios.

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Traducido por Almudena Torrecilla Aznar. Traducción editada por Alejandra Soto.

PDG Español 

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