Ganar competencias no es suficiente: por qué cada vez más baristas crean sus propias marcas
Puntos clave
- Ganar competiciones abre puertas, pero mantener una carrera como barista requiere una estrategia
- Los costos de participar en competiciones están aumentando, lo que genera desigualdades en el acceso para los baristas independientes
- Crear una audiencia digital ha cobrado relevancia
- Los competidores habituales utilizan el circuito como herramienta para el desarrollo profesional
Las competencias, especialmente el prestigioso Campeonato Mundial de Baristas (WBC por sus siglas en inglés), se consideran la cúspide del café de especialidad. Ganar una de ellas es un auténtico logro que reconoce años de dedicación, una inversión considerable en formación y un nivel de maestría al que aspiran muchos profesionales del café. En teoría, conseguir el título de campeón mundial es el pase directo a una carrera profesional para toda la vida.
Aunque la industria está evolucionando. Con la influencia de las redes sociales, un mercado dinámico y una audiencia global en crecimiento, los caminos para los campeones de baristas se van ampliando y cambiando. Algunos llegan a abrir sus propias cafeterías o tostadurías, otros encuentran puestos como embajadores de marca, consultores o creadores de contenido, aprovechando esta flexibilidad para forjarse carreras más singulares.
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El papel de un campeón de baristas está cambiando
Hace una década, ganar el WBC seguía unas pautas relativamente claras. Campeones mundiales como James Hoffmann y Tim Wendelboe, por ejemplo, aprovecharon sus títulos para crear sus propios negocios.
James, que se inició en el sector del café a principios de la década de 2000, empezó a competir en 2005 y se alzó con el primer puesto en el Campeonato Mundial de Baristas de 2007 en Tokio. Un año más tarde, fundó Square Mile Coffee Roasters y contribuyó a impulsar la tercera ola del café en Reino Unido.
Los actuales campeones del WBC cuentan una historia diferente. En lugar de poner en marcha negocios tras sus victorias, suelen aceptar puestos como embajadores de marca para fabricantes de equipos, centrarse en la creación de contenido o dedicarse a la formación y la asesoría.
“Los márgenes en el café de especialidad son ajustados. La competencia es intensa, las grandes cadenas fijan precios agresivos para las bebidas y el clima económico hace que sea más difícil garantizar la rentabilidad a largo plazo”, afirma Nicole Battefeld-Montgomery, entrenadora de competencias y cuatro veces campeona de las ediciones German Barista, Brewers Cup y Coffee in Good Spirits.
“Los puestos de embajador mundial, la consultoría, la formación y las plataformas digitales permiten a los campeones compartir su experiencia sin asumir el riesgo operativo que supone gestionar una tostaduría o una cafetería. No se trata de tener menos ambición, sino de adaptarse a una realidad económica diferente”.
Múltiples funciones
Los últimos campeones mundiales encarnan bien este cambio. Mikael Jasin, el Campeón Mundial de Baristas de 2024, desempeña múltiples funciones: es director de innovación en café en la cadena indonesia de rápido crecimiento Fore Coffee y colabora con otras empresas indonesias, como So So Good Coffee Company, Omakafé y CATUR Coffee Co. Recientemente, se ha incorporado a Victoria Arduino como embajador global y se ha asociado con el escritor Tigger Chaturabul para publicar Bloom, su primer libro.
A principios de este año, Faema nombró al Campeón Mundial de Baristas de 2025, Jack Simpson, como su embajador mundial de marca. La colaboración con Jack, que lleva compitiendo unos ocho años, incluye una gira mundial con numerosas actividades en los principales eventos del sector.

Los costos de competir siguen aumentando
Participar en competencias de café es, sin duda, costoso. Crear una rutina única y atractiva requiere una inversión inicial de miles de dólares. Solo el café, cada vez más exclusivo y escaso con el paso de los años, puede costar hasta US $5300.
“La experiencia importa. Los años de formación, los viajes, el entrenamiento y las pruebas de equipos requieren inversión. Solo los gastos de viaje pueden suponer una pesada carga financiera”, afirma Nicole. “La cuestión no es si los baristas independientes pueden ganar, sin duda pueden hacerlo, sino si el sistema actual lo hace igualmente accesible para todos. Eso es algo sobre lo que nuestro sector debería seguir reflexionando”.
Aunque la oportunidad de ganar puede elevar el estatus de un barista, existe el riesgo de que la rentabilidad económica sea limitada. El Campeón Mundial de Baristas de 2023, Boram Um, recibió un premio de €5000, junto a un trofeo y un viaje al país de origen. Para muchos competidores, que llegan a gastar más de US $10 000 en formación, acceso a equipos, café y gastos de viaje, puede resultar difícil justificar los costos.
“Al menos a nivel mundial, el acceso a recursos y equipos es cada vez más necesario y, al mismo tiempo, complicado”, afirma Morgan Eckroth, campeón de baristas de Estados Unidos en 2022 y especialista en marketing de contenidos en Onyx Coffee Lab. “No quiero decir que sea imposible ser competitivo a ese nivel como barista independiente, pero la complejidad va aumentando, conforme las rutinas van incluyendo tecnología más puntera y cafés de gama alta que requieren ayuda para adquirirse”.
Por lo tanto, el costo de competir con un alto nivel de éxito es prácticamente prohibitivo sin el apoyo de un patrocinador o una empresa. Los patrocinadores pueden cubrir los costos del café de competencia, los viajes continuados, el equipo, el espacio de entrenamiento y las cuotas de inscripción, pero posiblemente esperen un alto retorno de la inversión.

Construir una marca online
El café de especialidad siempre ha valorado la experiencia, pero solo recientemente se ha vuelto accesible para el consumidor promedio. Tras la pandemia, con mucha población obligada a quedarse en casa, el interés por los contenidos sobre café en línea se disparó.
Los campeones de baristas tuvieron una nueva oportunidad, potencialmente lucrativa, de compartir sus profundos conocimientos en las principales plataformas. James Hoffmann alcanzó un gran éxito tras crear un canal de YouTube a mediados de la década de 2010, consolidándose como el experto en café de referencia en internet. Hoy en día, su canal cuenta con más de 2,5 millones de suscriptores.
“Establecer y hacer crecer tu marca online tras ganar un campeonato ofrece mucha seguridad y flexibilidad, en lugar de lanzarse directamente a desarrollar una marca física”, afirma Morgan, quien ha conseguido una considerable base de seguidores de 8,7 millones en TikTok, Instagram y YouTube como “tu barista amigable y entusiasta”, convirtiéndose en una voz reconocida en la educación sobre el café.
“Centrarse primero en el contenido digital puede proporcionar estabilidad financiera y visibilidad en el sector, mientras se trabaja entre bastidores en otros proyectos que pueden requerir períodos de gestación más largos”.
La capacidad de llegar al instante a una audiencia mundial proporciona una base sólida para una carrera en la creación de contenidos; sin embargo, la autenticidad y la credibilidad son clave para el éxito.
“Los creadores de contenidos tienen una gran visibilidad. La visibilidad genera compromiso y el compromiso genera oportunidades”, afirma Nicole. “Los casos más exitosos son aquellos que combinan un título con una narrativa sólida. Es entonces cuando puedes construir algo verdaderamente duradero”.

¿Qué se necesita para mantener una carrera como campeón de baristas?
La plataforma y el prestigio que conlleva un título de campeón siguen siendo los resultados más valiosos, pero ninguno de ellos se traduce automáticamente en una carrera a largo plazo. La credibilidad debe traducirse en interés por la marca y los baristas campeones están trabajando activamente para lograrlo.
“La relevancia no viene del trofeo, sino de lo que construyes con él”, afirma Nicole.
Para los campeones de baristas, esto hace que la diversificación sea esencial. Un acuerdo de embajador con una sola marca puede ser una base frágil. Las carreras más sostenibles se construyen sobre múltiples colaboraciones, fuentes de ingresos variadas y una reputación personal que pueda sobrevivir a la coronación del próximo campeón.
“Llega un momento en el que ya no se trata tanto del trofeo como del crecimiento personal”, afirma Nicole. “Competir te obliga a evolucionar. Impulsa tu creatividad, tu paladar y tu capacidad para contar historias. Con el tiempo, empiezas a competir no tanto para ganar sino para compartir ideas: orígenes interesantes, nuevos métodos de procesamiento o colaboraciones significativas”.
Este cambio de motivación es una señal de que los campeones de baristas están madurando a medida que evolucionan sus prioridades laborales y vitales.
“El aspecto más beneficioso de la competencia es el desarrollo personal. Por eso, muchos de nosotros competimos una y otra vez”, explica Morgan. “La competencia me ha convertido en un profesional mejor y con más conocimientos simplemente por el hecho de participar. Aprender y esforzarse al máximo en el marco de las competencias de baristas puede ser muy beneficioso para tus habilidades y tu carrera, incluso si ese trabajo no te lleva a ganar un trofeo”.

Conclusiones finales
El WBC sigue siendo uno de los indicadores más fiables de la excelencia en el café de especialidad. Aunque el panorama que lo rodea (la economía de la competencia, el auge de las plataformas digitales, las expectativas de los patrocinadores y la multitud de voces que compiten por la atención del sector) ha cambiado.
Hoy en día, para destacar se necesita más que un título. Requiere un punto de vista propio, presencia constante y la capacidad de seguir evolucionando a medida que cambia el sector.
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Créditos de las imágenes: Asociación de Cafés Especiales, Nicole Battefeld-Montgomery, Sinan Muslu
Traducido por Almudena Torrecilla Aznar. Traducción editada por Alejandra Soto.
PDG Español
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