El mercado español del café de especialidad ha florecido tardíamente
Puntos clave
- Según Project Café España 2025, el mercado español de cafeterías de marca registró su tercer año consecutivo de crecimiento neto de puntos de venta durante los 12 meses precedentes hasta abril de 2025, un crecimiento interanual del 3 % hasta alcanzar 2215 tiendas
- España ha superado a Polonia para convertirse en el séptimo mayor mercado europeo de cafeterías de marca, aunque es uno de los pocos países del continente que aún no está saturado de cafeterías y tostadores
- A diferencia de otros países europeos que adoptaron la cultura de la especialidad a principios de los 2000, España lo hizo más recientemente y ahora acoge a tostadores de renombre internacional
- La cultura del café de especialidad seguirá ganando protagonismo junto a las opciones tradicionales, culminando en un mercado único
Si bien España tiene una dilatada tradición cafetera, su adopción de la cultura de la especialidad es más reciente que la de sus vecinos europeos.
El tradicional torrefacto (con azúcar añadida durante las últimas fases del tueste) hacía que la mayoría de la gente tomara café oscuro y amargo. Hoy en día, los consumidores prefieren opciones de mayor calidad que destaquen el terroir y el sabor.
Una investigación del World Coffee Portal indica que casi tres cuartas partes de los visitantes de cafeterías del país encuestados afirmaron que las bebidas premium son parte integral de la experiencia ideal en una cafetería.
Al igual que otros países del sur de Europa, el ritmo de vida relajado de España está fomentando un mercado de café de especialidad próspero y consciente, con un crecimiento gradual que se va integrando paulatinamente en la vida cotidiana.
Hablé con Francisco González de NOMAD Coffee, Sergio Robles de Cafés My Way y César Ramírez de CoffeeFest Madrid para saber más.
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Historia del café en España
La historia del consumo de café en España se remonta al siglo XVIII, bastante más tardía que la de sus vecinos europeos. Se dice que la primera cafetería abrió sus puertas en Madrid en 1765.
A principios del siglo XX, el mercado se expandió gracias a la producción en masa y al aumento del comercio internacional. Aunque la Guerra Civil Española, que tuvo lugar entre 1936 y 1939, mantuvo bajas las importaciones y el consumo de café.
Fue también durante esta época cuando surgió la torrefacción. Se trata de la práctica de añadir azúcar durante las últimas fases del tostado, lo que recubre los granos, aumenta su peso y ralentiza la oxidación. Visualmente, la adición de azúcar confiere al café tostado un recubrimiento brillante y negro, y le da un sabor oscuro y amargo, lo que en última instancia conduce a problemas de calidad.
“Persiste más como un hábito cultural que como una necesidad. Comenzó con un propósito práctico, ganó popularidad a principios del siglo XX y, en los años de la posguerra, ayudó a conservar el café y a enmascarar los defectos cuando el suministro era escaso”, afirma Sergio, cofundador y director general de la tostadora española de especialidad Cafés My Way.
“Mi impresión es que las generaciones jóvenes (más curiosas y abiertas a diferentes perfiles de sabor) acabarán relegándolo a un segundo plano”, añade. “No niego su valor histórico, pero según mi experiencia, una vez que alguien prueba un café bien tostado y comprende lo que hay en la taza, rara vez vuelve atrás”.
El peso de las tradiciones
Aunque el torrefacto ha desaparecido de la mayoría de cafeterías, muchas mezclas de café de supermercado siguen utilizándolo. Inevitablemente, esto ha impedido el crecimiento de la cultura del café de especialidad en España. Como resultado, el gusto de la gente tiende a adaptarse más lentamente al café de especialidad de alta calidad.
“Ha ralentizado nuestro crecimiento en comparación con otros países, pero con paciencia, comunicación y sirviendo un café excelente, hemos logrado crecer significativamente en los últimos años”, afirma Francisco, responsable de café y copropietario de Nomad Coffee, una tostadora de especialidad en Barcelona.
Hoy en día, el consumo de café tradicional y de especialidad coexisten en España. “El país reúne actualmente estilos de café tradicionales de la década de 1970 (torrefacto robusta), Arábica y café de especialidad”, afirma César, propietario de NEODRINKS, que organiza el CoffeeFest Madrid. “La disponibilidad depende principalmente del tipo de establecimiento y del nivel de educación y conciencia del consumidor”.
“Las cápsulas siguen dominando el consumo doméstico. Aunque las pequeñas tostadoras de especialidad están empezando a trabajar con formatos de cápsulas, adaptándolos a estándares de calidad más elevados”.
Sergio está de acuerdo y afirma: “la mayoría tradicional sigue siendo fuerte: las cápsulas representan aproximadamente el 60 % del valor minorista, las marcas blancas rondan el 43 % y el torrefacto aún representa alrededor del 12,5 % del consumo”.
“A pesar de eso, cada vez más personas preparan café en grano en casa. El número de microtostadores está creciendo y hay una mayor demanda de origen y trazabilidad”.

La cultura del café de especialidad aparece en España
La arraigada cultura del café en España está contribuyendo al auge tanto de las marcas nacionales como internacionales de especialidad.
Según el informe Project Café Spain 2025 del World Coffee Portal, el 80 % de los consumidores españoles encuestados bebe café caliente a diario y más del 90 % lo hace al menos una vez a la semana.
“En las cafeterías, el espresso y sus variantes son los reyes: café con leche, cortado, solo. Además, hay un rasgo claramente español: el consumo fuera del hogar es uno de los más altos de Europa”, cuenta Sergio.
El informe también muestra que el 83 % de los consumidores españoles encuestados ha pedido café en una cafetería independiente en los últimos 12 meses y uno de cada siete lo ha hecho en su visita más reciente.
En la última década, el café de especialidad ha pasado de ser un nicho a una categoría más visible. “Primero despegó en Madrid y Barcelona, ahora se nota claramente el impulso en Valencia, Andalucía y Galicia”, afirma Sergio.
La emergente escena del café de especialidad se afianzó por primera vez alrededor de 2014. El número de cafeterías se duplicó, se celebró el primer Campeonato Nacional de AeroPress y se anunció el Festival Español del Café 2015 en colaboración con la Asociación de Cafés de Especialidad de España. En 2016, Carlos Zavala ganó el primer título del Campeonato Nacional AeroPress de España. Esto consolidó aún más la presencia del café de especialidad en el mercado.
El país tiene varias ventajas a su favor
“Fue después de la pandemia cuando la aceptación del mercado se aceleró notablemente”, afirma César. “Este crecimiento se volvió exponencial con el lanzamiento del CoffeeFest Spain en 2023, que aumentó significativamente la visibilidad y la conciencia de los consumidores. Para mí, el evento es la prueba de que el café de especialidad puede ser un verdadero motor de cambio en la industria”.
Francisco afirma: “hace doce años, cuando Nomad abrió sus puertas, vendíamos alrededor de siete u ocho cafés al día. Gracias a una comunicación constante y a servir cafés excepcionales, la gente empezó a darse cuenta de que el café de especialidad es superior al comercial o al torrefacto”.
“Una vez que lo probaron, no se plantearon volver al café de baja calidad”, añade. “Seguimos trabajando en esa misión, pero después de doce años, creo que estamos en un muy buen momento para el café de especialidad en España”.
Dada su proximidad a los principales países consumidores de café, como Italia y Francia, la cultura del café en España a menudo se ha pasado por alto. Esto le ha permitido labrarse su propio camino en la industria del café de especialidad.
“Creo que hemos hecho, y seguimos haciendo, un excelente trabajo, no solo Nomad, sino todos los tostadores de especialidad del país”, afirma Francisco. “Creo que ahora podemos compararnos con los pioneros en este campo: Australia, Reino Unido y los países nórdicos”.
De hecho, tiene una ventaja sobre otros países europeos. Una característica distintiva del mercado cafetero español es su conexión lingüística con los orígenes del café en Latinoamérica.
“Para nosotros es mucho más fácil conectar directamente con los productores y establecer relaciones comerciales y personales a largo plazo”, explica Sergio. “Hablar el mismo idioma facilita mucho las cosas y, culturalmente, también compartimos multitud de similitudes”.

¿Qué depara el futuro?
A pesar de un comienzo más lento, el mercado español del café de especialidad parece prometedor, sobre todo por la expansión de las cadenas internacionales en el país.
Las tres cadenas más importantes de España ampliaron sus respectivas redes en dos dígitos durante los últimos 12 meses, hasta abril de 2025. El líder del mercado, McCafé, abrió 28 nuevas tiendas, logrando un total de 539 establecimientos.
Además, el gigante estadounidense del café Starbucks inauguró 17 nuevos establecimientos, con lo que alcanza un total de 181. Mientras tanto, la cadena nacional Santagloria abrió 34 nuevas tiendas, hasta llegar a 165 establecimientos.
La cadena británica de café y comida para llevar Pret A Manger tiene previsto abrir 70 establecimientos en España y Portugal de aquí a 2033. La empresa colombiana Juan Valdez, que actualmente cuenta con nueve establecimientos en Madrid, también considera a España como un mercado internacional clave para su crecimiento. En marzo de 2025, formó una empresa conjunta de €40 millones con Grupo Trinity para abrir 140 nuevas tiendas para 2032.
“Hoy en día, cuando se abre una nueva cafetería, la calidad ya es una prioridad, por lo que nuestro mercado seguirá expandiéndose”, afirma Francisco. “Veremos más cafeterías y tostadores de especialidad con marcas fuertes que crecerán a nivel internacional”.
El potencial turístico debe aprovecharse
La próspera industria turística de España también la ubica en una posición sólida. TimeOut clasificó a Barcelona como el destino vacacional más reservado a nivel mundial en 2025, seguido de París, Mallorca y Madrid. Con España en camino a superar a Francia como el destino más visitado del mundo, el mercado del café del país seguirá creciendo. El grupo japonés %Arabica ha esbozado planes para abrir locales en España, aprovechando la afluencia récord de turistas.
“España es grande y sensible a los precios, pero los productos premium están creciendo: más café en grano, mejores tazas y más bebidas frías”, afirma Sergio. “Nuestro liderazgo en descafeinado y la fortaleza del consumo fuera del hogar crean oportunidades que difieren de otros países de la UE”.
“Al combinar una calidad comprensible, unos precios razonables y una confianza verificable, el café de especialidad ganará (y mantendrá) al cliente”, añade. “Las cadenas seguirán abriendo porque hay demanda. Las ganadoras serán aquellas que expliquen claramente lo que se está bebiendo y mantengan la coherencia en todos sus establecimientos”.
Aquí también hay retos
Los tostadores y los propietarios de cafeterías se enfrentan a importantes retos debido a los altos precios del café verde y a una mayor volatilidad, ya que la creciente demanda sigue ejerciendo presión sobre la dinámica del mercado.
“El precio de una taza de café aumentará. Las cafeterías y los tostadores tendrán que aportar valor añadido para que los clientes acepten ese aumento”, afirma Francisco.
César dice: “el mercado sigue ofreciendo un margen de crecimiento considerable, que depende en gran medida de los hábitos culturales y la educación de los consumidores. El progreso vendrá de la mano de la mejora de los estándares de calidad en la hostelería tradicional y del fomento de la transición en los hogares de las máquinas de cápsulas a las máquinas superautomáticas y al café en grano”.
“Es fundamental educar a los consumidores, sobre todo normalizando los métodos de preparación con filtro, que son ideales para apreciar plenamente los cafés de especialidad”, añade. “En CoffeeFest Madrid también asumimos esta responsabilidad, aprovechando la visibilidad del evento para acercar el café de especialidad a un mercado más amplio”.

A medida que la cultura del café de especialidad experimenta un desarrollo lento en España, surge la pregunta: ¿cómo evolucionará el mercado del país en los próximos años?
“Lo que vemos una y otra vez es que, si los clientes entienden lo que están bebiendo y no creen que el precio es un castigo, vuelven”, concluye Sergio. “Menos ruido y más claridad suelen vender más”.
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Créditos de las imágenes: Cafés My Way, Nomad Coffee
Traducido por Almudena Torrecilla Aznar. Traducción editada por Alejandra Soto.
PDG Español
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