16 de diciembre de 2025

Más cambios en la EUDR: lo que deben saber los pequeños tostadores

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  • La Comisión Europea propuso simplificar el cumplimiento de la EUDR para las microempresas y las pequeñas empresas
  • Esta decisión se toma tras los problemas derivados de la creación del sistema informático para gestionar los datos relacionados con las transacciones de productos
  • De obtener la aprobación final, las pymes verían reducidas sus obligaciones de información. Asimismo, la entrada en vigor formal de la aplicación se retrasaría hasta mediados de 2027
  • Para el resto de empresas, el plazo sería hasta finales de 2026
  • Algunos actores de la cadena de suministro, como los pequeños agricultores y las empresas transformadoras, también quedarían exentos de presentar declaraciones de debida diligencia

La Regulación Europea sobre Deforestación (EUDR) ya está transformando la industria del café tal y como la conocemos, remodelando el cumplimiento de los criterios ambientales, sociales y de gobernanza (ESG). Esta histórica legislación tiene por objeto eliminar los productos procedentes de cadenas de suministro que impliquen deforestación, incluyendo el café y otras materias primas.

Aunque bienintencionada, la EUDR ha sido objeto de continuas críticas. En particular, por su aparente sesgo político y el daño potencial que podría causar a los pequeños agricultores de los países productores. Muchas partes interesadas han pedido nuevos aplazamientos para otorgar más tiempo a los actores de la cadena de suministro para cumplir con la normativa, especialmente tras los recientes problemas informáticos que podrían dificultar la comunicación de datos.

La Comisión Europea ha propuesto simplificaciones para las microempresas y las pymes que, según afirma, apoyarían mejor la transición hacia cadenas de suministro libres de deforestación. Si se obtiene la aprobación final, algunos actores de la cadena de suministro, como los pequeños agricultores y las empresas transformadoras, también quedarían exentos de presentar declaraciones de debida diligencia.

Hablé con Harry Marshall de OpenAtlas y Héctor González de Xorxios para averiguar qué significa esto para los tostadores y negocios de café más pequeños.

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Trabajadores de finca de café

Cronología de la EUDR en el café

La EUDR ha dominado las conversaciones en la industria cafetera mundial desde su adopción inicial en diciembre de 2022. Esta histórica legislación es una de las que más impacto ha tenido sobre el comercio de productos agrícolas básicos en la historia reciente. Tiene como objetivo erradicar la deforestación en productos clave a nivel mundial, como la soja, el ganado, el aceite de palma, el café, el cacao, la madera y el caucho.

Si bien algunos han elogiado el objetivo de la normativa de garantizar la protección del ambiente como algo innegociable, su estricta aplicación y sus mecanismos de cumplimiento han suscitado críticas. Otros afirman que el sistema de evaluación comparativa por niveles de la legislación (que clasifica a los países de origen de productos básicos como de riesgo bajo, estándar o alto) disuadirá a los compradores de determinados países, lo que privará a los pequeños agricultores de un acceso fundamental al mercado.

Algunos ministros de Indonesia, cuarto productor mundial de café y clasificado como de riesgo estándar en la EUDR, se refirieron a la normativa como “intrínsecamente discriminatoria y punitiva” y expresaron su preocupación por su impacto en las exportaciones.

El pedido de aplazamientos

Han sido constantes los llamamientos para retrasar la EUDR y dar más tiempo a la cadena de suministro para prepararse para su cumplimiento. En agosto de 2024, las principales partes interesadas, entre ellas Fairtrade International, Global Coffee Platform y la Federación Europea del Café, advirtieron que la legislación podría perjudicar involuntariamente a los pequeños agricultores. En países como Etiopía, donde la mayoría de caficultores tienen acceso limitado a los datos necesarios para demostrar la debida diligencia, la legislación podría restringir significativamente su acceso al mercado de la UE, que compra hasta el 30 % del café del país cada año.

Como respuesta a estas crecientes preocupaciones, la Comisión Europea aprobó un aplazamiento, trasladando los plazos de cumplimiento a diciembre de 2026 para las grandes empresas y a junio de 2027 para las pymes. La Comisión también anunció nuevas medidas de simplificación para que las empresas puedan presentar declaraciones anuales de debida diligencia en lugar de declaraciones separadas para cada envío o lote comercializado en el mercado de la UE.

La Comisión Europea propone una normativa menos estricta

Los cambios introducidos en la EUDR durante el último año han supuesto un alivio necesario para productores, comerciantes y tostadores.

Un informe de la ODI de 2024 afirma que un retraso de un año reduce el riesgo de una “crisis ecológica” en los países menos adelantados (PMA), que contribuyen mínimamente a las emisiones globales y a menudo carecen de los recursos y la infraestructura necesaria para cumplir con los complejos requisitos de trazabilidad y conformidad.

En septiembre de 2025, tras problemas informáticos que habrían dificultado la comunicación de datos, la Comisión Europea propuso otro retraso. Asimismo, presentó una propuesta formal para simplificar los requisitos para las pymes y los operadores intermedios.

“Consideramos que la propuesta es un paso realista hacia una aplicación más equilibrada y viable de la EUDR. Para los microtostadores y los pequeños tostadores, los cambios suponen una simplificación de las obligaciones y más tiempo para adaptarse”, afirma Héctor, responsable de calidad y sostenibilidad de Xorxios, un importador especializado en café verde en España.

Los cambios en las responsabilidades

La nueva propuesta, si se aprueba, también eximiría a determinados actores, como los pequeños agricultores y las empresas transformadoras, de presentar declaraciones de debida diligencia, lo que parece responder a una de las principales críticas.

“La responsabilidad principal recae en los importadores que comercializan café verde en el mercado de la UE. Así, permite a los tostadores más pequeños centrarse en la trazabilidad y la sostenibilidad en lugar de en la burocracia”, afirma Héctor. “Desde nuestro punto de vista, estas exenciones son lógicas y justas. Su objetivo es mantener la trazabilidad global y reducir la carga administrativa para los pequeños agricultores y las cooperativas con recursos técnicos limitados”.

“En la práctica, solo el operador que comercializa café en el mercado de la UE por primera vez (normalmente el importador) debe presentar la declaración completa de debida diligencia en el sistema”, añade. “Los actores posteriores, como los tostadores o los fabricantes, pueden quedar exentos o presentar una declaración simplificada si los datos ya están disponibles”.

“Este enfoque aligera la carga burocrática para los pequeños productores y procesadores. Al mismo tiempo, garantiza la rendición de cuentas y la trazabilidad a través de los importadores y los operadores primarios”.

Importador de café

¿Qué deben saber las pequeñas empresas cafeteras?

A la luz de la reciente propuesta de simplificar los requisitos de la EUDR para los pequeños productores, las pymes y las empresas transformadoras, muchos buscan aclaraciones sobre lo que supondrían los cambios en la práctica.

El término empresas downstream se refiere a las empresas que operan en las últimas etapas de la cadena de suministro. Por ejemplo: la transformación, la comercialización, la distribución y la venta de productos finales a los consumidores. En el contexto del café, esto se refiere técnicamente a los tostadores; sin embargo, el marco jurídico de la EUDR lo define de otra manera.

“Según la EUDR, una empresa de procesamiento se clasifica como operador o comerciante dependiendo de si la transformación da lugar a un cambio significativo en el código de cuatro dígitos del Sistema Armonizado (SA) del producto, tal y como se indica en el anexo I”, explica Héctor. “En el caso del café, el tostado no cambia el código SA (0901). Esto significa que los tostadores se clasifican como comerciantes en lugar de procesadores”.

“Esta distinción tiene implicaciones prácticas. Los micro y pequeños tostadores (pymes) no estarían obligados a presentar una declaración de debida diligencia, pero deben conservar la información de trazabilidad durante al menos cinco años”, añade. “Los grandes tostadores o marcas (no pymes) deben presentar su propia debida diligencia. Igualmente, verificar que se ha cumplido adecuadamente la normativa en las etapas anteriores de la cadena de suministro”.

Lo que se entiende por pymes

La Comisión Europea define una microempresa como aquella que tiene 10 empleados o menos y unos ingresos anuales de hasta 2 millones de euros. Por su parte, una pequeña empresa tiene 50 empleados o menos y unos ingresos anuales de hasta 10 millones de euros.

“En última instancia, el tamaño y la posición de la empresa determinan su nivel de responsabilidad. Los grandes operadores asumen toda la responsabilidad legal del cumplimiento”, afirma Héctor.

Para los tostadores más pequeños que no importan café por sí mismos, esto reduce su carga administrativa. Aunque siguen teniendo la responsabilidad de comprobar y comunicar los datos de conformidad con la EUDR, incluida la identidad de sus proveedores y los números de referencia de las declaraciones de debida diligencia asociadas a cafés específicos. Esto implica trabajar en estrecha colaboración con importadores y exportadores de confianza que deben llevar a cabo controles de debida diligencia y evaluaciones de riesgos en las fases iniciales.

Por qué las simplificaciones de la EUDR plantean desafíos

La EUDR representa un paso significativo hacia la lucha contra la deforestación y el cambio climático en general. A pesar de eso, comprender y cumplir la legislación requiere un enfoque escrupuloso.

Si bien las simplificaciones proporcionan cierto alivio, suponen el riesgo de crear un sistema de dos niveles que diluye el objetivo de la EUDR.

“La principal preocupación es la fragmentación. Si solo se exige formalmente el cumplimiento a una parte de la cadena, se rompe la coherencia de los datos. Esto dificulta que todos puedan demostrar que su abastecimiento está libre de deforestación”, afirma Harry, fundador de OpenAtlas, una empresa de vigilancia de deforestación que utiliza imágenes satelitales e inteligencia artificial para cartografiar zonas de terreno. “Además, lanza un mensaje confuso a los mercados y a los productores sobre la orientación a largo plazo de la UE”.

“Las simplificaciones ofrecen un alivio a corto plazo, pero no una victoria a largo plazo”, añade. “Simplificar las obligaciones de los pequeños operadores reduce la carga administrativa ahora. Aunque se corre el riesgo de socavar la igualdad de condiciones y la transparencia que la EUDR pretende establecer”.

Además, las exenciones propuestas para que los pequeños agricultores presenten declaraciones de debida diligencia reducen aún más la carga administrativa, fundamental para que aquellos que no tienen acceso a datos y tecnología demuestren el cumplimiento. Aún podría haber expectativas de que las empresas intermedias proporcionen estos datos. Así, se crearían más obstáculos logísticos que pondrían en peligro la naturaleza de las asociaciones entre vendedores y compradores.

“Las empresas más grandes seguirán necesitando una trazabilidad completa para cumplir con la normativa y ese requisito se transmitirá a las empresas intermedias”, explica Harry. “Por eso, aunque los pequeños agricultores no presenten declaraciones de debida diligencia, los compradores que sí lo hagan les seguirán reclamando los mismos datos”.

Semillas de café

Conclusiones finales

Las recientes propuestas para suavizar los requisitos de la EUDR podrían dar un respiro a la industria cafetera. Ahora bien, en general, la legislación sigue reforzando la necesidad de que los actores de la cadena de suministro trabajen juntos. De esta forma, podrán salvaguardar la protección del ambiente y mantener el acceso de los productores al mercado de la UE.

“La huella de deforestación de productos básicos como el café no se reducirá porque se suavicen las normas de información”, concluye Harry. “Lo más importante es crear herramientas escalables y accesibles para que incluso los pequeños actores puedan participar en el cumplimiento sin que resulte prohibitivo”.

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Traducido por Almudena Torrecilla Aznar. Traducción editada por Alejandra Soto.

PDG Español 

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