La escena cafetera de Londres está en auge, pero ¿puede permitírselo?
- La escena cafetera de Londres ha cambiado. Ahora, hay cafés de primera calidad en cada esquina
- Con casi 10 200 marcas en todo el país, se prevé que las cafeterías superen en número a los pubs en 2030
- Cadenas respaldadas por capital riesgo como Watch House, Grind y Blank Street dominan la ciudad, impulsadas por un enfoque de “gastar mucho para crecer rápido”
La escena cafetera de Londres ha experimentado una transformación radical en los últimos años. Lo que antes era una ciudad más conocida por su tradición de té, se ha convertido en un punto de referencia mundial para el café de especialidad, con cafeterías de primera calidad por todas partes.
Cadenas como WatchHouse, Blank Street, Grind y Rosslyn Coffee se han expandido rápidamente, ofreciendo cafés de alta gama, instalaciones elegantes y un sinfín de opciones en el menú.
Lo que antes era un panorama irregular, donde era relativamente difícil encontrar un buen café, ahora presenta elegantes cafeterías que ofrecen granos de origen único y lattes artesanales. Hoy en día, se puede encontrar buen café en casi cualquier rincón de Londres.
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El papel de la inversión externa
“El mercado del café de especialidad llegó hace tiempo a Londres, pero las empresas no han sido capaces de crecer con él”, afirma Jon Townsend, director del Instituto del Café.
“Las cafeterías de especialidad están creciendo gracias a los inversores y al crowdfunding, que permiten a las empresas obtener más capital para invertir en propiedades y negociar mejores precios con los productores para la compra al por mayor”.
Grind, lanzada en 2011, supuestamente facturaba más de £500 000 al mes en ventas online en 2021 y en agosto de ese mismo año la empresa recaudó £22 millones para acelerar su crecimiento y financiar su expansión en Estados Unidos. Al mismo tiempo, la pequeña cafetería especializada Blank Street recaudó US $67 millones de empresas como Left Lane Capital, General Catalyst y Tiger Global. En 2024 la cadena de cafeterías WatchHouse consiguió US $10 millones para ampliar su presencia en Reino Unido y Estados Unidos.
Con excepción de Rosslyn Coffee, que sigue siendo independiente, el denominador común parece ser el capital riesgo. Estas empresas están recaudando fondos a cambio de participaciones de capital riesgo y otros inversores del mercado privado.
Las necesidades de los consumidores están cambiando
Las expectativas de los consumidores y su poder adquisitivo también entran en juego. Si antes una taza de café era algo barato y utilitario, ahora los londinenses aceptan precios superiores a £5 por un café bien elaborado.
“En mi opinión, estas cafeterías se abren principalmente en zonas acomodadas, donde los clientes no tienen reparos en gastar £10 por compra”, afirma Jon. “La otra táctica es establecerse en distritos comerciales, donde hay gran afluencia de público y capital para gastar en el almuerzo”.
Parece que los consumidores están cada vez más dispuestos a pagar por la calidad y tienen mayores expectativas en la capital de Reino Unido.
“La especialidad es el nuevo estándar. Este es el listón y lo que los consumidores esperan cada vez más”, afirma James Hennebry, director ejecutivo de Rosslyn Coffee. “Los precursores de la especialidad en Reino Unido despertaron el interés del público y nuestro sector, a su vez, ha respondido a esta creciente demanda. En este momento, la demanda supera a la oferta, lo que supone una situación ideal”.
Aunque el aumento de la calidad plantea una pregunta inevitable: ¿estas cafeterías ganan dinero? A juzgar por su enorme expansión, parece que sí.
A pesar de sus lujosos interiores, sus completos menús y su numerosa plantilla, muchas de estas cafeterías están preocupantemente tranquilas una vez pasada la hora pico de la mañana. Las empresas parecen estar invirtiendo grandes sumas de dinero en sus operaciones, desde costosos alquileres hasta granos y equipos de alta calidad. La duda sigue siendo: ¿cómo se mantienen a flote?

Más allá de Londres: ¿podrá el resto de Reino Unido seguir el ritmo?
Puede que Londres sea el epicentro de la revolución cafetera de Reino Unido, pero la tendencia se va extendiendo más allá de la capital.
El café de especialidad es ahora más accesible que nunca, incluso en ciudades como Manchester, Bristol y Edimburgo. En estos centros urbanos están surgiendo cafeterías artesanales que ofrecen cafés de alta gama y la estética ideal para Instagram que Londres ha perfeccionado.
Actualmente, hay más de 10 199 cafeterías de marca abiertas en toda Gran Bretaña y se espera que la cifra supere el número de pubs en 2030.
“En mi opinión, muchas de las mejores cafeterías de Reino Unido se encuentran fuera de Londres. Desde Still en Hull hasta Hard Lines en Cardiff, desde Siop Shop en Manchester hasta Colonna & Smalls en Bath, estos locales ofrecen experiencias cafeteras excepcionales en todo el país”, afirma James.
La pregunta sigue siendo si este modelo es sostenible fuera de Londres. El elevado costo de la vida en la capital ha hecho que los londinenses se hayan insensibilizado en cierta medida ante los precios elevados. Aquí, una taza de café de £5 no está tan fuera de lugar, aunque algunos clientes se quejen.
En general, los londinenses pueden permitirse, o al menos tolerar, estos precios. La población acomodada y experta en tecnología de la ciudad parece acoger con los brazos abiertos el auge del café de especialidad. ¿Se puede decir lo mismo del resto de Reino Unido? En ciudades más pequeñas, donde la renta disponible es menor y los alquileres más baratos, ¿estarán los consumidores dispuestos a pagar por cafés tan caros?
El comportamiento en otras ciudades
El mercado londinense está inundado de capital riesgo, lo que ha impulsado el crecimiento explosivo de cadenas como Blank Street. Los inversores están dispuestos a apostar por el potencial de la ciudad, pero ¿mostrarán el mismo entusiasmo por estas iniciativas fuera de la capital?
“Londres siempre será el lugar donde se realizarán las grandes inversiones en cafeterías de especialidad”, afirma Jon. “La razón más obvia es el número de visitantes. Hay 10 millones de clientes potenciales, además de los turistas que entran en tu cafetería, en comparación con otra ciudad popular de Reino Unido, Leeds, que tiene poco más de medio millón de habitantes”.
“La ley de la probabilidad dictamina que la posibilidad de que alguien esté dispuesto a pagar un precio superior será mayor por el volumen de personas que pasan por tu establecimiento. Por esta razón, invertir fuera de Londres entraña un riesgo considerablemente mayor y es menos probable que alguien lo haga. Aún no ha habido una cadena de cafeterías de especialidad realmente exitosa fuera de Londres, pero también daría pie a debatir cómo entendemos el café de especialidad. Aunque eso es tema para otra conversación”.
Los proyectos de café de especialidad en Londres parecen actuar como programas piloto, pero sigue siendo una incógnita si llegarán a consolidarse en ciudades donde los consumidores están menos acostumbrados a los precios elevados.
Gasta a lo grande para crecer rápido
¿Por qué empresas como WatchHouse y Blank Street están invirtiendo tanto dinero en un mercado cada vez más saturado?
Los costos de gestionar una cadena de cafeterías en Londres son elevados. Los alquileres en las mejores ubicaciones son desorbitados y los costos laborales, a menudo amplificados por la necesidad de baristas cualificados, se suman a la carga financiera. Estas cadenas de cafeterías, sin embargo, siguen atrayendo importantes inversiones.
Tomemos como ejemplo WatchHouse. Conocida por sus instalaciones meticulosamente diseñadas y sus menús seleccionados con mucho cuidado, se posiciona como algo más que una simple cafetería: es toda una experiencia. Aunque, entre bastidores, es difícil ignorar la cruda realidad económica de Londres.
Muchas de estas cafeterías de alta gama están más tranquilas de lo esperado fuera de las horas pico de la mañana, lo que plantea dudas sobre su modelo financiero. ¿Están ganando dinero o todo forma parte de una estrategia a largo plazo?
El capital riesgo lleva años invirtiendo en el sector del café. En 2015, Peet’s adquirió Intelligentsia, que posteriormente fue absorbida por un holding alemán. Mientras tanto, Nestlé fue noticia en 2017 al adquirir una participación mayoritaria en Blue Bottle por US $425 millones, según se informó.
Las cadenas de café de alta gama pueden estar jugando a largo plazo, construyendo una marca de lujo con la esperanza de venderla a un conglomerado más grande en el futuro. Los inversores parecen dispuestos a financiar este crecimiento, apostando por la idea de que una cadena de café premium con seguidores fieles y una marca elegante puede ser una salida lucrativa.
Blank Street es un buen ejemplo de esta estrategia en acción. La cadena con sede en Nueva York recaudó US $25 millones en 2021 para expandirse agresivamente, incluido Londres, con la promesa de café de calidad a precios asequibles.
Destacar entre la multitud
Los inversores no solo están interesados en el café, sino que apuestan por una tendencia más amplia hacia la comodidad y la premiumización en los servicios de alimentación y bebidas. Blank Street, con su estética minimalista y su enfoque tecnológico, parece diseñada para atraer a los capitalistas de riesgo deseosos de respaldar conceptos escalables y de moda.
No se trata solo de vender café, sino de vender una marca capaz de destacar en un mercado saturado y, potencialmente, venderse con un beneficio considerable. La pregunta ahora es si este modelo puede perdurar. Londres es seguramente la ciudad con mayor concentración de cafeterías de especialidad, pero también es la que tiene algunos de los costos operativos más altos.
Para empresas como WatchHouse y Blank Street, la estrategia parece consistir en crear reconocimiento de marca y fidelizar a los clientes antes de buscar un actor más grande que las absorba. Este enfoque, no obstante, puede tener sus límites.
Es posible que los consumidores londinenses acepten, o al menos toleren, los altos precios actuales del café, pero el entorno económico está cambiando. Con la inflación y el costo de la vida en continuo aumento, ¿estarán dispuestos a pagar precios elevados por lo que, en esencia, sigue siendo una simple taza de café?
Además, ¿funcionará este modelo premium fuera de Londres, en ciudades donde los hábitos de consumo y el poder adquisitivo son diferentes?

Conclusiones finales
Por ahora, la tendencia del café de especialidad en Londres no muestra signos de ralentización. Tanto si estas cadenas de café apuestan por la rentabilidad a largo plazo como si se posicionan para ser adquiridas, una cosa está clara: la guerra del café no ha hecho más que empezar.
El futuro del panorama cafetero del país dependerá de si el resto de Reino Unido está preparado para adoptar este modelo o si Londres sigue siendo un caso único.
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Traducido por Almudena Torrecilla Aznar. Traducción editada por Alejandra Soto.
PDG Español
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