12 de febrero de 2025

Los productores de café deben tener cuidado con la especulación ante los precios al alza

Compartir
Síguenos en WhatsApp

Los precios del café se han disparado a valores no vistos desde hace 40 años, marcados por una serie de factores climáticos, económicos, políticos y sociales que han afectado la producción y la cadena de suministro.

A finales de enero, el Arábica se cotizó en una cifra récord de US $3,66 la libra,  niveles no alcanzados desde los 70. El aumento de precios se explica por la baja en la producción global. Por ejemplo, para 2025 se proyecta una reducción del 4 % en la producción brasileña y problemas con el clima en Vietnam.

Además, la demanda continúa al alza, mientras factores geopolíticos y amenazas de aranceles entre diversos países han presionado aún más el precio. En este volátil contexto, se ha generado especulación en diversos eslabones de la cadena de suministro ante la incertidumbre sobre el precio. Comerciantes, tostadores y cafeterías están tratando de abastecerse ante la volatilidad en el valor del grano y el temor a la escasez. 

Para comprender si esta especulación también puede generarse entre los productores, conversé con David Méndez, productor y comercializador de café a través de la empresa K-finos en Guatemala, y Jorge Luis Hernández, productor de la cooperativa Flor de café en Honduras. 

Lee también: Los ingresos de los productores, en realidad, no son proporcionales a los precios del café

Secado de café al sol

¿Seguirá el aumento de precios del café?

Según estimaciones de expertos, el mundo ha consumido más café del que produce durante cuatro años consecutivos, lo que ha reducido las existencias y provocado un déficit de entre 15 y 20 millones de sacos.

Un informe del Departamento de Agricultura de Estados Unidos señala que las existencias de café podrían caer para el periodo 2025-2026 a niveles no vistos en los últimos 65 años. En consecuencia, se está promoviendo aún más la especulación en el suministro.

Ante la coyuntura, David explica que los precios altos están determinados por la reducción de la producción y “factores como conflictos geopolíticos, guerras, desvío de buques, pero sobre todo por el cambio climático”.

Por su parte, Jorge Luis apunta que en varias zonas productoras de Honduras “ha sido notoria la reducción de las áreas de cultivo de café y, por ende, una baja en las cosechas. Esto, frente a una demanda en aumento, ha provocado que los precios suban”.

En este escenario, se proyecta que el déficit se mantendrá por un tiempo y con él los precios altos. El informe Barclays Global Consumer Staples para 2025, citado por Bloomberg, señala en sus conclusiones “que los precios del café continuarán al alza a largo plazo y aunque podría haber presiones a la baja en determinados periodos, hay factores estructurales (aumento de la demanda global, cambio climático, EUDR) que seguirán creando volatilidad”.

Cómo afectan los altos precios a los productores y al mercado

“Si bien los tostadores están buscando abastecerse ante la posibilidad de que el valor siga subiendo, los créditos que tienen previstos no les alcanzan para adquirir grandes volúmenes, por lo que sus inventarios se ven reducidos”, comenta David.

Él agrega que los exportadores también se ven afectados, ya que tenían proyecciones financieras y créditos calculados a un precio menor al actual. “Esto provoca que los volúmenes exportados sean menores, al igual que el suministro en los países consumidores. A su vez, redunda en pagos tardíos y flujos de caja retrasados, frente a la realidad de tener una materia prima más cara”.

Si bien los altos precios benefician a los caficultores, para quienes se abre la posibilidad de ampliar sus cultivos o mejorar su infraestructura, las alzas han impactado en los costos de producción. Si nos detenemos a analizar con agudeza, los productores también se ven afectados por los altos precios, dice Jorge Luis.

“Actualmente, con el acceso a la tecnología e información en línea, los colaboradores en las fincas están al tanto del encarecimiento del grano y exigen mejores pagos por la recolección y manejos en las plantaciones. Por otro lado, todos los insumos están subiendo de precio, lo que está complicando financieramente a los productores”.

Recolectoras de café

Los productores, tentados a la especulación

El mercado C de Arábica, al comerciar contratos con entregas futuras en la Bolsa de Valores de Nueva York, funciona con base en la especulación, determinada por factores como:

  • El clima
  • Los conflictos geopolíticos
  • El rendimiento de las cosechas

Este sistema tiene como función regular el mercado y el precio según la oferta y la demanda. Cuando el precio sube, usualmente se debe a especulaciones que motivan a los dueños de los contratos a vender sus existencias cuando el precio está al alza.

En ocasiones, no se pone a disposición del mercado los inventarios disponibles, creando una especulación intencional y presionando el valor del grano al alza para vender dichos inventarios cuando el precio haya subido. 

En las fincas, sucede algo parecido cuando hay épocas de precios altos como la actual. Algunos productores suelen esperar a que el precio se eleve antes de comercializar sus cosechas o inventarios.

David explica que en la región de Huehuetenango, en Guatemala, donde opera su compañía no se ha sentido especulación. “En nuestro medio tenemos café en existencia, las negociaciones con los clientes fluyen. Esta cosecha no ha sido la excepción y tenemos café disponible”.

Jorge Luis, menciona “que sí hay especulación en las fincas. Aunque el productor prefiera tener una venta segura a un precio justo para su café a largo plazo, actualmente mira cómo los precios no dejan de subir y empieza a reflexionar sobre lo que está perdiendo con esta volatilidad”.

Las consecuencias de la especulación

Sin duda, la especulación impulsa un subida de precios, que en principio trae beneficios para los productores, pero que en el mediano plazo acarrea una elevación y encarecimiento de los costos de producción como la mano de obra y los insumos.

“Cuando hay especulación, las exportaciones se vuelven más lentas, se encarecen, además, del transporte y el bodegaje. Esto hace que aumente el riesgo tanto para el productor como para el comprador”, dice David.

Jorge Luis menciona que el alza de precios basada en la especulación puede resultar perjudicial para los caficultores. Sobre todo, para quienes no tienen una planificación de los costos. “Los precios altos del café vienen acompañados del encarecimiento de la mano de obra que es uno de los costos más altos que tiene la finca, además de los insumos y otros procesos poscosecha como la trilla. Si no se calcula adecuadamente estos impactos, a pesar de la bonanza, una finca puede terminar en números rojos”. 

Café de Guatemala

¿Cómo pueden aprovechar los productores la época de bonanza?

La primera recomendación para los productores es tener clara su estructura financiera. En particular, los costos reales que tienen en la finca tomando en cuenta la subida general que traen consigo los altos precios del grano.

“Si tienes cubiertos los costos y un margen razonable de ganancia con los precios actuales, lo ideal es vender”, comenta David. A pesar de eso, subraya que “lo ideal sería vender la producción fraccionada por partes para tener un precio promedio y cubrirse en caso de que haya una baja en el precio”.

Para Jorge Luis es clave que los productores entiendan que el precio del café es volátil. “Si lo pueden vender a buen precio, es clave. Aunque deben estar claros que después de la bonanza vendrá la caída de precios y hay que estar preparados para controlar este impacto”.

Ambos coinciden en que durante la bonanza los productores pueden aprovechar los ingresos extra para realizar mejoras en la finca, que a futuro les permitan ser más productivos. Además, puede ser una buena idea pagar deudas adquiridas por adelantado, alivianando los costos financieros.

Almácigos de café

Conclusiones finales

A pesar de que las proyecciones de los expertos señalan que los precios del café bajarán cuando se recupere la oferta del grano disminuida por el cambio climático y otros factores económicos y políticos, esta mejoría podría tomar al menos dos años, teniendo en cuenta la reducción en las cosechas de los principales países exportadores.

Frente a este panorama los productores deben actuar con inteligencia y así aprovechar esta época de precios altos para aumentar su rentabilidad pero, a la vez, con prudencia, teniendo en cuenta que los costos de producción se verán encarecidos y que la bonanza no durará para siempre.

¿Disfrutaste este artículo? Entonces lee sobre por qué los productores venden su café en Amazon

Créditos de las imágenes: Jorge Luis Hernández, David Méndez. 

PDG Español

¿Quieres leer más artículos como este? ¡Suscríbete a nuestro boletín semanal aquí!

Compartir
Síguenos en WhatsApp