23 de septiembre de 2024

El suelo se convierte en prioridad: el auge de la cobertura vegetal en caficultura

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Puntos clave

  • La cobertura vegetal ayuda a conservar humedad, reducir erosión y mejorar la salud del suelo en cultivos de café
  • Muchos productores la están incorporando como parte de estrategias de agricultura regenerativa y adaptación climática
  • Elegir las especies adecuadas y manejar correctamente la competencia por nutrientes es clave para obtener beneficios reales

Las altas temperaturas, las lluvias irregulares y la degradación del suelo están obligando a los productores de café a replantear sus estrategias agronómicas. En este escenario, las prácticas regenerativas están cobrando relevancia no solo por sus beneficios ambientales sino por su impacto directo en la productividad y resiliencia de las fincas.

Actualmente, uno de los principales objetivos de los agricultores es contar con sistemas de producción sostenibles y rentables. El manejo ecológico de las malezas, o arvenses, es uno de los retos más importantes debido al impacto que puede tener en la productividad del café. 

El uso de coberturas vegetales es una opción para enfrentarlo. En términos generales, son un acolchado que cubre el suelo e impide el crecimiento de arvenses, lo que evita el uso de herbicidas que afectan el ambiente y la salud de los trabajadores. Las coberturas vegetales ayudan a conservar el suelo, mejoran su fertilidad, generan microclimas, amortiguan la temperatura, conservan la humedad y aumentan la infiltración del agua en el suelo.

Para conocer más sobre sus beneficios en los cafetales, hablé con Óscar Zacarias, ingeniero agrónomo, inspector acreditado de cultivos orgánicos y fundador de la empresa Agrosana, y Juan Luis Barrios, productor de tercera generación y dueño de la Finca La Merced en Guatemala. 

Lee también: Enmiendas de suelos: una alternativa orgánica para recuperar las tierras cafeteras

Cobertura vegetal entre hileras de café en finca latinoamericana

¿Qué es la cobertura vegetal en los cultivos?

Juan Luis cuenta que las coberturas vegetales son plantas que se establecen para cubrir el suelo entre las calles o surcos del cultivo. De acuerdo con la especie y la forma en que están establecidas no generan competencia con el sistema de producción. 

Para Óscar, durante los últimos años, las coberturas vegetales han tomado más relevancia debido al cambio climático, convirtiéndose en una herramienta para la resiliencia y adaptación de los cultivos

Las coberturas, ya sean plantas o residuos reutilizados, traen grandes beneficios al agroecosistema porque mantienen la humedad y estabilizan la temperatura del suelo. Esto permite a la planta enfrentar condiciones de sequía, lo que disminuye la probabilidad de que sufra estrés hídrico por el incremento de la temperatura.

En el café, él recomienda el uso de coberturas vegetales de la familia de las leguminosas, como el Arachis pintoi, la Canavalia ensiformes o cualquiera que se adapte a la región específica del cultivo. Además, fijan nitrógeno atmosférico dentro de sus nódulos y lo dejan disponible para ser aprovechado por los cafetos. 

Las plantas utilizadas no deben ser invasivas, ni agresivas y se deben manejar fácilmente. Preferiblemente, deben ser de porte bajo o rastreras, con el fin de que no se conviertan en un problema dentro del sistema de producción. 

¿Por qué es importante y qué función cumple?

Para los dos entrevistados las funciones de las coberturas vegetales son:

Juan Luis cuenta que en la caficultura tradicional de Guatemala, sobre todo en los cultivos convencionales, es común el uso de herbicidas para el control de arvenses; sin embargo, su uso indiscriminado ha disminuido los microorganismos del suelo y, por lo tanto, la disponibilidad de nutrientes para los cafetales.

En ese contexto la cobertura vegetal juega un papel relevante dentro del sistema de producción. Gracias a estas plantas que se ubican en las calles del cultivo, los suelos recuperan o mantienen la diversidad microbiana. Así, mejora la disponibilidad de nutrientes en el suelo y su absorción a través de las raíces. 

Otra ventaja es el manejo ecológico de arvenses. Al integrar estos acolchados dentro del cultivo se impide su crecimiento y se reduce el número de limpias del cafetal, pasando de tres a dos. Esto permite que el productor ahorre dinero en mano de obra, lo que reduce los costos de producción, explica Óscar. 

Prácticas de agricultura regenerativa en producción de café

¿La ausencia de cobertura vegetal afecta el desarrollo de los cafetos?

Cuando los cafetales no tienen coberturas vegetales aumenta la probabilidad de que las plantas presenten estrés hídrico, especialmente en épocas secas donde se presentan altas temperaturas y bajas precipitaciones. En consecuencia, el desarrollo de los cafetales puede verse afectado, resalta Óscar. 

Por otro lado, los suelos desnudos son más propensos a sufrir problemas de erosión y escorrentía. En consecuencia, los nutrientes y los fertilizantes pueden ser lavados. Así, los cafetales no van a tener los nutrientes necesarios para su adecuado desarrollo y los productores van a perder dinero con fertilizaciones ineficientes. 

Asimismo, cuando se usan plantas como cobertura, producen biomasa que poco a poco se va asentando sobre el suelo y que se convierte, con el tiempo, en materia orgánica para el suelo. Esto mejora las condiciones físicas, químicas y biológicas del suelo. 

Para Juan Luis, la ausencia de cobertura vegetal reduce la presencia de microorganismos en el suelo. Esto implica una menor disponibilidad y eficiencia en la absorción de nutrientes. Él recomienda a los productores que no usan coberturas ayudar al suelo a través de aplicaciones de microorganismos y algas para tener suelos más saludables y con mayor fertilidad biológica.

¿Qué estrategias implementar para mejorar la cobertura vegetal en los cultivos?

Para Óscar, la primera estrategia que el productor debe implementar es generar un manejo integrado de arvenses. En el caso de los cultivos convencionales que usan herbicidas se debe incluir el manejo mecánico con machete o guadaña y el uso de coberturas. 

Esto no implica necesariamente instalar alguna planta como cobertura. Por ejemplo, cuando se hace el manejo mecánico, el productor puede utilizar la estrategia del Chaporro, es decir, no eliminar las arvenses a ras de suelo sino dejar 5 cm de vegetación, principalmente de hoja ancha. Así, el suelo no queda desnudo y se mantiene una pequeña cobertura.

Otra estrategia es hacer un estudio de las arvenses presentes en el cultivo. De esta forma, el productor puede planificar qué medidas de control usar para las más agresivas, como los pastos y gramíneas, y cómo manejar las más nobles, como las plantas de hoja angosta, que no son invasivas, no compiten con el café y producen biomasa que aporta materia orgánica al suelo.

También, es importante establecer un marco de plantación adecuado, aumentando un poco el ancho de las calles o surcos. Esto permite un buen crecimiento por el paso de luz y facilita las labores culturales dentro del cultivo.

Para Juan Luis, el productor debe buscar la cobertura que se adapte mejor a las condiciones específicas de su cultivo y que haya disponibilidad de material en la región para su establecimiento. Si no se tienen en cuenta todos los factores microclimáticos las coberturas vegetales pueden ser desfavorables para el cultivo. 

Productor de café evaluando la salud del suelo en cultivo regenerativo

¿Son una forma de utilizar los residuos de las fincas?

Existen diferentes tipos de coberturas, las vivas y las derivadas de residuos orgánicos. En los cultivos de café en Guatemala, según Óscar, lo que algunos productores utilizan es el rastrojo de maíz.  Los residuos de la caña y todo lo que queda del cultivo es picado y ubicado dentro del cafetal. También, se utilizan los residuos de podas, principalmente ramas delgadas y pequeñas.

Otros productores utilizan cascabillo (residuo del trillado del café) o en cultivos asociados con banano las hojas se pican en las calles y se aplican microorganismos para una rápida descomposición, sirviendo como materia orgánica para el suelo. En México, también hay fincas donde se utiliza la cachaza y el bagazo de la caña de azúcar como cobertura.

Para Óscar, básicamente cualquier recurso de origen vegetal que tenga el productor en la finca puede ser usado como cobertura. En consecuencia, se debe tener en cuenta la oferta ambiental de la región.

Juan Luis recomienda usar coberturas que no impidan el desarrollo de las labores culturales dentro de los cafetales, por eso no se deben usar materiales grandes que dificulten la movilidad de los trabajadores. Se pueden utilizar residuos orgánicos como compost o sembrar algún tipo de gramínea dentro de la calle, que se corte y se deje en su sitio, para que sirva como cobertura.

¿Cómo complementar la cobertura vegetal con otras acciones de manejo agronómico?

Según Óscar, todas las actividades del cultivo se deben planificar desde el principio. De esta manera, si se van a establecer coberturas vegetales, deben realizarse a la par de las otras acciones agronómicas a realizar.

Por ejemplo, con las coberturas vegetales como el Arachis pintoi los productores orgánicos logran disminuir la dosis de abono aplicada al café, comenta Oscar. Por su parte, Juan Luis ha complementado su plan de fertilización con el uso de coberturas, algas y microorganismos. Así, reduce las aplicaciones de fósforo y aumenta la productividad del cafetal

En México, cuenta Óscar, después de tres años de utilizar Arachis pintoi en suelos pobres y arcillosos se logró recuperar la fertilidad y estructura del suelo, aumentando la biodiversidad de los microorganismos y los macroorganismos.

En cuanto a la sostenibilidad, el uso de coberturas vegetales permite alargar la vida del cafetal, debido a que las plantas no van a estar sometidas constantemente a condiciones de estrés. Un cafetal con cobertura puede alcanzar los 12 años, pero sin cobertura puede llegar solo a ocho o nueve, dependiendo de la variedad. 

Cultivos de cobertura utilizados para proteger el suelo en cafetales

Las coberturas vegetales no son una solución mágica para los productores pero son una parte importante de las estrategias que fortalecen los cultivos ante las adversidades generadas por el cambio climático y el uso excesivo de productos sintéticos. 

Con ellas no solo es posible mejorar la salud del suelo, y en consecuencia de las plantas, sino que ayudan incluso a reutilizar residuos de la producción de café o de otros cultivos complementarios. 

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Créditos de las imágenes: Óscar Zacarías. 

PDG Español

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