Los sistemas agroforestales con maderables finos pueden transformar la producción de café
La agricultura es una de las actividades humanas que generan impactos negativos sobre el planeta. Algunas de sus consecuencias son la pérdida de biodiversidad, el incremento de la temperatura y la erosión de los suelos.
Durante los últimos años, algunos agricultores e investigadores han volcado sus esfuerzos en diseñar modelos sostenibles que se adapten mejor a la naturaleza para disminuir sus efectos nocivos sin afectar la rentabilidad y la producción.
Según la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura, los sistemas agroforestales son multifuncionales, dinámicos y ecológicos. Implementados de manera correcta pueden traer múltiples beneficios económicos, ambientales y sociales.
Para profundizar en esta alternativa y saber cómo integrarla a la producción de café, hablé con Oswaldo Acevedo, fundador de la Hacienda El Roble ubicada en La Mesa de los Santos, Santander, Colombia, y Gildardo Efraín Palencia Calderón, ingeniero agrónomo con una maestría en administración y experto en sistemas agroforestales desde hace más de 20 años.
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¿Qué son los sistemas agroforestales?
Según Gildardo, los sistemas agroforestales son una forma de cultivar en la que se combinan diferentes especies de árboles forestales con cultivos como el café, el cacao, los frutales o cualquier otro cultivo de importancia agrícola. Así, en estos sistemas se tiene más de un cultivo en un mismo espacio, ya sea de manera simultánea o en diferentes momentos dependiendo del modelo y el diseño.
El objetivo es crear un ambiente favorable para el cultivo principal que:
- Aumente la productividad
- Use eficientemente los recursos naturales
- Disminuya los costos de producción
Por su parte, Oswaldo cuenta que para ellos los sistemas agroforestales básicamente son bosques donde realizan la producción de café. En el caso de la Hacienda El Roble, esta práctica se ha implementado en 300 hectáreas. En ellas se pueden encontrar alrededor de 59 especies de árboles forestales.
¿Por qué son beneficiosos para la caficultura?
Los sistemas agroforestales ofrecen múltiples beneficios tangibles e intangibles para el medioambiente y la humanidad, afirma Gildardo. Dentro de los beneficios tangibles está que ayudan a mejorar la productividad, aumentan el tamaño del grano de café, posibilitan ciclos de vida del cultivo más largos y generan maderas finas.
A su vez, estos sistemas son primordiales para la biodiversidad, ya que ayudan a la conservación de la fauna y flora, mejoran las propiedades físicas y químicas del suelo, contribuyen a incrementar la disponibilidad de agua y a la permanencia de las comunidades en las regiones.
Además, los árboles generan agroecosistemas más favorables en los que viven aves e insectos, que ayudan a controlar las plagas del cultivo y reducen los costos de manejo. Los sistemas agroforestales también disminuyen la temperatura dentro de los cultivos principales, entre 2 y 6 °C. Esto los vuelve más resilientes a eventos de temperatura extrema.
Finalmente, estos sistemas contribuyen a la captura de dióxido de carbono (CO2) y ayudan a mitigar el impacto del cambio climático.

Sistemas agroforestales con maderables finos
Para Gildardo, se debe fomentar la implementación de los sistemas agroforestales desde la institucionalidad, a través de campañas que impulsen la combinación de maderables finos en los cultivos de café.
Asimismo, Oswaldo resalta que no existe una fórmula mágica para la instalación de estos sistemas. Más bien, es un proceso de ensayo y error que debe darse de manera consciente en cada finca.
Por ejemplo, los árboles de maderas finas que dominan en la Hacienda El Roble son: Albizia carbonaria (galapo), Cordia alliodora (nogal cafetero), los guayacanes (Tabebuia rosea; Handroanthus chrysanthus), y Cedrela odorata (cedro). A pesar de eso, Oswaldo explica que el cedro es una especie difícil de utilizar debido a su lento crecimiento y ataque de plagas, por lo que las especies más usadas son el galapo y el nogal cafetero.
Los beneficios de estas maderas finas para el agricultor son ingresos económicos a mediano y largo plazo. En el caso del nogal cafetero y el galapo, son maderas comerciales que se usan para la construcción y la carpintería.
¿Cómo se complementan con la producción de café?
Los sistemas agroforestales en el café permiten una producción más estable y sostenible. Las plantas no se estresan tanto, producen adecuadamente, el grano mejora su tamaño y el cultivo puede durar más años. Todo esto contribuye a que los cafetos desarrollen su potencial genético, lo que aumenta la productividad por hectárea, comenta Gildardo.
Adicionalmente, los ingresos derivados de las maderas finas pueden tomarse como una pensión de retiro para el agricultor, ya que en muchas ocasiones los productores no cuentan con recursos económicos para el final de sus vidas. La venta de madera derivada de sistemas agroforestales se puede convertir en un ingreso considerable que ayudará a mejorar la calidad de vida de los caficultores.
Por otro lado, las maderas derivadas de este tipo de modelos son muy apetecidas a nivel comercial, ya que cumplen con las normas y requisitos legales para su uso. Para eso, es importante que el sistema agroforestal se registre ante la entidad competente, resalta Gildardo.
En el caso de la Hacienda El Roble el registro se realiza en la siembra, pero se puede realizar hasta seis meses antes del aprovechamiento. En estos casos, se recomienda sembrar los sistemas agroforestales organizados en barreras para que sea más fácil demostrar que son sistemas establecidos por el agricultor.

¿Qué aspectos considerar para su diseño e implementación?
Para empezar, Gildardo señala que es recomendable utilizar especies de árboles forestales con características deseables como:
- Rápido crecimiento
- Copa rala y pequeña
- Hoja compuesta que permita el paso de luz
- Especies nativas
- Árboles que tiendan a tener un solo fuste o tronco para la calidad de la madera
- Un sistema radical profundo que permita adicionar el agua y los nutrientes en las capas más superficiales
- Especies forestales con valor comercial
- Árboles de fácil manejo y tolerantes a plagas
- Plantas con rebrote rápido que no tengan efectos alelopáticos, permitiendo el crecimiento adecuado del café
Las especies que pueden cumplir con esas características son: guayacán amarillo, guayacán rosado, roble, caoba y nogal cafetero; sin embargo, es importante conocer las condiciones agroecológicas de cada finca para que el productor haga la elección más adecuada.
Oswaldo dice que es importante tener en cuenta el ciclo de vida del sistema agroforestal. Para la Hacienda El Roble, por ejemplo, es de 21 años. Durante este tiempo el café se renueva tres veces por zoca y a los 21 años por siembra. Al finalizar el ciclo, los árboles de sombrío que ya cumplieron su función principal son renovados, aprovechando la madera para su comercialización.
Por otro lado, Gildardo resalta la importancia de que el agricultor tenga una visión holística para ubicar cada especie de manera adecuada dentro del sistema. Además, durante el trazado, debe considerar el movimiento del sol y la proyección de la sombra de los árboles forestales para aprovechar al máximo la radiación solar, que repercutirá directamente en la producción.

¿Contribuyen los sistemas agroforestales a implementar sistemas productivos más sostenibles?
Sumado a sus beneficios ambientales, sociales y económicos, los sistemas agroforestales permiten que el café pueda acceder a mercados diferenciados. Por ejemplo, con la EUDR a punto de entrar en vigencia para medianas y grandes empresas, estos sistemas son cada vez más atractivos y permiten que los productores continúen exportando su café a la Unión Europea.
Adicional a esto, las ganancias percibidas por la venta de las maderas poco a poco se empiezan a convertir en un ingreso importante, cuenta Oswaldo, haciendo que los sistemas agroforestales fomenten la diversificación de ingresos y que los agricultores no dependan exclusivamente del cultivo de café.
Para los dos entrevistados los sistemas agroforestales buscan mejorar las condiciones del sistema productivo, por lo tanto, ya no se piensa en un monocultivo de café, sino en un sistema integral donde coexisten y son productivas varias especies para lograr un aprovechamiento más eficiente de los recursos naturales y económicos, del espacio y del tiempo.

Las soluciones basadas en el cuidado de la naturaleza y los recursos naturales, como los sistemas agroforestales con maderables finos, son fundamentales para la sostenibilidad de la caficultura.
Los árboles generan beneficios ambientales y económicos para el agricultor que de otro modo no podría lograr. A su vez, este sistema contribuye a reducir el impacto de la caficultura en los ecosistemas y a que la producción de café sea más resiliente a las cambiantes condiciones ambientales.
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Créditos de las imágenes: Hacienda El Roble.
PDG Español
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