5 de enero de 2023

Guía para comprar semillas de café

Compartir:

Las semillas de café deben pasar por un proceso de selección riguroso para que el grano logre tener todas las propiedades necesarias y dé origen a una planta altamente productiva y con características deseables para el productor y el mercado. 

En términos generales, las semillas son el primer paso para una inversión de aproximadamente 20 años en la que el cultivo estará produciendo café y representará ingresos importantes para el caficultor; sin embargo, obtener semillas adecuadas no es una tarea fácil es muchos países productores y esto puede generar pérdidas importante de tiempo y capital. 

Con el propósito de construir una guía para comprar semillas de café hablé con Carlos Fonseca, ingeniero agrónomo y gerente técnico del Instituto de Café de Costa Rica (ICAFE), con Axel Lenin Bueso Perdomo, técnico en gestión de negocios y empresas agrocafetaleras y parte del Instituto Hondureño del Café (IHCAFE), y con Harvey Lesmes, ingeniero agrónomo y extensionista de la Federación Nacional de Cafeteros (FNC) de Colombia. Continúa leyendo y conoce lo que me dijeron. 

Lee también: Siembra o renovación: ¿qué aspectos se deben considerar?

Cultivo de café

Calidad de las semillas e impacto en las etapas posteriores de producción

La calidad de las semillas es sumamente importante para las etapas posteriores del cultivo porque permitirá que a futuro se obtenga una planta de café óptima, con altos rendimientos y bien desarrollada. 

Según Carlos Fonseca, las semillas son la base fundamental y el pilar para dar inicio a todo el proceso de producción que permitirá garantizar un ciclo de vida útil de la plantación de largo aliento, por lo que se convierte en un punto crítico en el cultivo de café.

En consecuencia, las semillas deben ser cosechadas de cultivos y lotes destinados para su producción. Según Axel Lenin Bueso, los frutos para semillas deben ser uniformes, ni muy pequeños ni muy grandes y el fruto debe cosecharse de manera homogénea para obtener solo los granos maduros, presentes en el estrato medio de la planta, ya que ahí se encuentran los frutos con mayor calidad para la producción de semillas.  

Las semillas de café pueden producirse de manera artesanal en la finca a partir de las plantas de café presentes o en lotes de producción certificados que permitan obtener semillas de calidad con algunas características específicas como resistencia a la roya. Otra característica deseada en las semillas es la productividad, por eso, deben provenir de plantas con altos rendimientos.

Cuando se tienen semillas de baja calidad y se desconoce su origen se pueden sembrar plantas que no son genéticamente puras y adecuadas para la zona. Además, pueden ser susceptibles a enfermedades, lo que a futuro repercutirá directamente en la producción e ingresos del productor. Desde el punto de vista técnico, es necesario conocer y tener certeza sobre el origen, variedad y calidad de las semillas de café que se está utilizando para establecer la plantación porque de eso depende el éxito o fracaso del proceso productivo. 

La clave de un sistema de producción cafetero exitoso inicia con el uso de semillas de excelente calidad, explica Harvey Lesmes. A esto se debe sumar el uso de variedades adaptadas a las condiciones agroecológicas de la región y que tengan una humedad del 12 %  para empezar el proceso de germinación. 

A su vez, las semillas deben pasar por ciertos procesos técnicos que garanticen la calidad, por ejemplo, ser secadas bajo sombra y almacenadas en condiciones adecuadas para disminuir el riesgo de pérdida de viabilidad y vigor del embrión. 

Cerezas de café recién recolectadas

¿Dónde adquirir semillas de café?

En Costa Rica, el proceso de producción de semillas debe cumplir con la normativa establecida y estar inscrito ante la Oficina Nacional de Semillas, el ente regulatorio para la producción de semillas. 

En este caso, ICAFE viene produciendo semillas certificadas en Costa Rica por más de 40 años y se encuentra autorizado para producir y vender semilla de diferentes variedades de café, cuenta Carlos.

ICAFE le ofrece al productor semillas de café de calidad certificada, libres de impurezas, con un porcentaje de germinación superior al 85 % y con el vigor necesario para la adecuada germinación. Las semillas producidas en ICAFE no tienen un costo elevado, es decir, su valor comercial corresponde solo a los costos de producción para estimular a los productores a adquirir semillas certificadas y renovar su cultivo con variedades nuevas, evitando el envejecimiento de la plantación. 

Las semillas de café se ofrecen de manera centralizada desde la oficina principal de ICAFE y se entregan a las oficinas regionales después de que el productor realiza la solicitud de adquisición de la semilla. Adicionalmente, las diferentes cooperativas de beneficio tienen acceso a las semillas. 

En Honduras, ICHAFE es el instituto líder en la caficultura sostenible del país y es el encargado de la venta de semillas certificadas y de calidad, que se cosechan de lotes experimentales establecidos, explica Axel Lenin. Aquí, ICHAFE tiene puntos de venta en los 15 departamentos y en ellos los productores pueden adquirir las semillas de café debidamente selladas y marcadas para garantizar su calidad e identificación. 

En Colombia, el Centro Nacional de Investigaciones de Café (CENICAFE) y la Federación Nacional de Cafeteros (FNC) son las entidades encargadas de producir, suministrar y entregar semillas certificadas con resistencia a la roya a los productores del país. La semilla se adquiere gratuitamente a través de los Comités Cafeteros Regionales por medio del extensionista de la misma entidad o en las Cooperativas de café con el compromiso de que la utilicen bajo los criterios técnicos estipulados. 

En el país se producen semillas certificadas con un porcentaje de germinación entre 75  y 85 %. Las semillas pueden ser identificadas fácilmente por el agricultor ya que vienen empacadas y marcadas, además de contar con un código, porcentaje de germinación, humedad del grano, pureza, número de semillas por kilogramo, lote de elaboración y fecha de vencimiento, explica Harvey. 

El proceso de producción de semillas por los institutos de investigaciones en Costa Rica y en Colombia son similares, según cuenta Carlos; sin embargo, en Centroamérica casi el 80 % de las semillas utilizadas se producen de manera artesanal o en las fincas de los productores. Por lo tanto, hay muy pocas semillas certificadas y que cumplan con todos los requisitos normativos necesarios. 

En muchas ocasiones los productores producen sus propias semillas o las compran a los vecinos de otras fincas. En Honduras, cuenta Axel Lenin, la semilla es suministrada por ingenieros agrónomos que tienen semillas registradas pero no certificadas, lo que garantiza algún grado de pureza genética.

Carlos explica que cuando los agricultores obtienen las semillas de sus fincas tienen un riesgo alto ya que no se puede garantizar que la semilla colectada lleve las características deseadas, por lo que la planta no siempre heredará las características específicas de producción y resistencia a enfermedades que se requieren para no poner en riesgo la productividad.  

Si un productor desea obtener semillas de su propia finca debe seguir todas las recomendaciones técnicas y requisitos básicos para tener semillas de buena calidad y con las características agronómicas deseadas, explica Harvey. 

Los riesgos que adquiere un productor al adquirir semillas no certificadas son muchos dado que no es posible identificar la variedad de la semilla, la pureza, la contaminación y otras variables que al final pueden hacer que el proyecto productivo no salga adelante

Asimismo, la semilla certificada da la garantía de realizar reclamos ante la entidad competente porque se tiene toda la trazabilidad del producto, lo que permitirá conocer de qué lote viene, la época de cosecha, y saber qué ocurrió en caso de que la semilla no funcione como se esperaba. Con las semillas no certificadas el productor no tiene seguridad de que lo que está llevando es lo que solicitó. 

Árboles de café en crecimiento

¿Cómo varían las semillas de país a país? ¿Es recomendable comprar semillas de otros orígenes?

En el caso de las semillas de diferentes orígenes, en general, cada país se encarga de hacer una investigación sobre las variedades que mejor se adaptan a las condiciones agroecológicas de su entorno.

Una de las razones por las que no se recomienda el uso de semilla de otros países es por las importantes diferencias agroecológicas existentes de un país a otro, que al final repercutirán en el comportamiento y desarrollo de las plantas y por ende en la producción.

Por ejemplo, en el caso de Colombia, las altitudes de siembra del cultivo de café son diferentes a las de Honduras. En el país centroamericano el café se siembra en altitudes bajas, medias y altas, que van desde los 600 hasta 1500 m s.n.m. En Colombia, por su parte, el rango altitudinal oscila entre 1000 y 2200 m s.n.m. lo que evidentemente puede afectar variedades de café provenientes de otros orígenes o países.  

Además, no es recomendable usar semillas de otros países porque deben pasar por un proceso de adaptación agroecológica a las condiciones específicas del país. Estas investigaciones duran más de 10 años antes de que las semillas puedan ser liberadas al mercado. 

Asimismo, se deben cumplir con los requerimientos fitosanitarios exigidos por los entes de control de cada país para evitar el paso de enfermedades y plagas, lo que pondría en riesgo la agricultura y los ecosistemas.  

Maduración de cerezas de café

¿Qué cantidad de semillas debe adquirir un productor?

En el caso de Honduras, se maneja una distancia de siembra de dos metros entre calles por un metro entre plantas. En el país, la unidad básica de siembra es una manzana, que equivale a 7000 metros cuadrados, en la que caben 3500 plantas de café. 

Una libra de semillas trae 1000 semillas, por lo tanto, se requieren alrededor de cuatro libras para una manzana. También, se deben tener en cuenta las semillas que no germinan, las chapolas de mala calidad y las plantas con una raíz deficiente o torcida, que son eliminadas en el proceso de germinación y almácigo.

Por eso, el productor siempre debe hacer un cálculo de pérdida, más o menos, del 10 al 15 %. Es importante aclarar que durante los últimos años en Honduras se ha venido cambiando esta densidad de siembra tradicional debido al cambio climático y para lograr un cultivo más productivo, explica Axel Lenin. 

En el caso de Costa Rica, se establecen entre 4000 a 6000 plantas de café por hectárea, 10 000 metros cuadrados, y para una hectárea se utilizan entre tres y cuatro kilos de semillas. Un kilo trae 2500 semillas.  

En Colombia, la cantidad de semillas a adquirir por un productor depende de la densidad de siembra y de las condiciones climáticas de la zona donde se establecerá el cultivo, si se siembra a libre exposición o bajo sombrío; sin embargo, en promedio, en una hectárea de café se siembran 5000 plantas y un kilo de semillas tiene aproximadamente 4000 semillas. De ellas, germinan 3500 semillas y teniendo en cuenta el proceso de selección por el que debe pasar la chapola, al final se obtienen alrededor de 3000 plantas por kilo de semillas. Es decir, que para una hectárea de café un productor debe utilizar 1,5 kilos de semilla. 

Recomendaciones generales al comprar semillas de café 

Es importante que el productor utilice las semillas de café en el menor tiempo posible para evitar la pérdida de vigor y viabilidad de la semilla. Según Axel Lenin, no es recomendable almacenar las semillas por más de un mes. 

En caso de que se deban almacenar es necesario garantizar las condiciones adecuadas para esto, es decir, guardarlas en lugares frescos donde no se presenten temperaturas altas que resequen las semillas, sin variaciones extremas de clima, ni exceso de humedad que permita el desarrollo de hongos.

Para elegir las semillas de café adecuadas primero se deben conocer las condiciones del suelo (preferiblemente contar con análisis de fertilidad físico-química), la altitud, la humedad, las precipitaciones, entre otras, que permitan definir qué variedad se adapta más a la zona donde se quiere establecer el cultivo. Además, es necesario establecer el manejo agronómico y el paquete tecnológico adecuado para obtener una buena producción. 

Selección de café

A la hora de comprar semillas de café es importante tomar las precauciones para garantizar que la calidad sea la esperada. Acudir a las instituciones certificadas en cada país es una manera de asegurar la inversión y el éxito de la plantación. 

Los productores deben tener trazabilidad de las semillas que utilizarán y, en muchos casos, acudir a fincas vecinas o lugares desconocidos puede significar una afectación para el cultivo así como una pérdida significativa de esfuerzo y trabajo que no generarán los resultados proyectados. 

¿Disfrutaste este artículo? Entonces lee sobre el Caturra Chiroso: una variedad que sobresale en Colombia

Créditos de las fotos: Carlos Fonseca, Axel Lenin Bueso. 

PDG Español

¿Quieres leer más artículos como este? ¡Suscríbete a nuestro boletín semanal aquí!

Compartir: