2 de febrero de 2022

Analizando la producción de café en Camerún

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Hace unas décadas, Camerún era uno de los principales productores de café del mundo; sin embargo, en los últimos años, la política gubernamental ha hecho que las cifras de producción de café disminuyan y que los caficultores abandonen el café por otros cultivos más rentables.

A pesar de este declive, el país está en el puesto 21 frente a producción de café a nivel mundial y todavía hay pequeños caficultores y cooperativas en el país que trabajan para alcanzar una mejor posición.

Para saber más, hablé con uno de los principales expertos en café de Camerún. Él me contó sobre los problemas a los que se enfrenta el café del país y cómo podrían resolverse. Continúa leyendo para conocer más.

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Café recién recolectado

Camerún fue en un momento el segundo productor y exportador de café de África. Su producción anual llegó a ser de 132 000 toneladas métricas a mediados de los ochenta. La mayor producción de la historia del país fue de 156 000 toneladas métricas, registrada en 1990.

La producción de café comenzó en Camerún a finales del siglo XIX. En la década de 1880, los colonos alemanes establecieron fincas cafetaleras de prueba en Victoria, Ebolowa, Nkongsamba y Dschang. 

Posteriormente, la producción se extendió a otras regiones como Yokadouma, Abong-Mbang, Doumé, Lomié y Akonolinga. En 1928, solo en Dschang, se habían plantado 200 000 plántulas de café. Entre 1960 y principios de la década de 1990, el país duplicó su producción y, en esa época, representaba alrededor del 2 % del mercado mundial del café.

Por su parte, el impulso generalizado a la liberalización del sector de los productos básicos agrícolas del país a principios de la década de 1990 hizo que los caficultores buscaran otros cultivos más rentables.

A pesar de que sus volúmenes de producción han disminuido desde hace unos 30 años, Camerún sigue estando en el lugar 21 en producción mundial de café, con unas 34 000 toneladas anuales. El sector cafetero del país da empleo a cientos de miles de personas, que en su mayoría se encuentran en el centro rural. 

Cultivos de café en Camerún

La producción moderna de café

Según las estadísticas de la OIC, la producción de café de Camerún cayó casi un 50 % entre 2000 y 2010, pasando de, aproximadamente, 65 000 a poco más de 36 000 toneladas. La producción se ha mantenido baja desde 2010, sin pasar nunca de las 40 000. Su peor año de producción fue 2014, cuando apenas se produjeron 22 000 toneladas de café.

Más allá de los problemas con la liberalización del mercado, la productividad también es muy baja, tanto en los cultivos dominantes de Robusta como en los de Arábica.

Hay varias razones para esta baja productividad. Entre ellas están las malas prácticas de gestión, el envejecimiento de los cafetos, un suministro inadecuado de fertilizantes, la mala salud del suelo y la competencia con otros cultivos comerciales como el cacao.

La superficie total destinada a la producción de café ha disminuido, se redujo en más de 100 000 hectáreas entre 1970 y principios de la década del 2000. Teniendo en cuenta el continuo descenso de la producción, es probable que esta superficie sea aún menor en la actualidad.

Siembra de café en Camerún

¿Qué tipos de café se cultivan en Camerún?

Matti Foncha es presidente de Africa Coffee Trading Group, experto en café camerunés e iniciador del modelo de comercio Cameroon Boyo. Él dice que en el país se cultiva tanto Arábica como Robusta, aunque predomina Robusta.

“Arábica se produce en las partes occidentales y noroccidentales (anglófonas) de Camerún”, dice. “Esto continúa hasta las partes francófonas del país, deteniéndose tal vez a 150 millas del océano”.

Robusta, por su parte, se cultiva predominantemente en la provincia del Litoral pero, en cierta medida, también en las provincias del suroeste, oeste, Adamawa y del este.

Matti añade: “entre las principales variedades de Arábica de Camerún se encuentra Típica, procedente de la región jamaicana de Blue Mountain, la cual se cultivó por primera vez en la parte anglófona de Camerún. Los franceses introdujeron Bourbon a principios del siglo XX”.

“Estas dos fueron dominantes hasta los sesenta y setenta, cuando el gobierno introdujo la variedad Java. Esta fue sustituida en los ochenta y noventa por una versión mejorada de Java, resistente a [enfermedades y plagas]”.

El café camerunés se cosecha de septiembre a diciembre. Aunque el perfil de taza de Arábica es variado, se dice que el café Robusta camerunés tiene un sabor rico, completo y con notas a nuez, lo que es perfecto para las mezclas.

Granos de café tostado

Cooperativas y procesamiento de café

Según Matti, la estructura de cooperativas en Camerún se desarrolló durante la década de 1960; no obstante, él se muestra crítico con ella en la actualidad, afirmando que está llena de una “corrupción rampante”.

Él dice que cuando las cooperativas empezaron en el país, el sistema funcionaba bien. Se ocupaban de los pequeños caficultores del país al proporcionarles materiales, insumos, productos químicos y cualquier equipo agrícola necesario; sin embargo, afirma que los conflictos y la corrupción han hecho que las cooperativas se conviertan en una sombra de lo que fueron.

También, señala que los productores de café del país lavan y procesan el café en sus casas, utilizando cubetas. Esto impide la uniformidad en el procesamiento, lo que provoca una disminución de la calidad.

Matti comenta que algunas organizaciones agrícolas como la suya están empezando a ofrecer alternativas: lo que él describe como “microestaciones de lavado” que pueden ayudar a resolver este problema de uniformidad. 

La organización de Matti también ha formado un “círculo de excelencia”, en el que participan grupos autogestionados de 20 caficultores quienes se esfuerzan por lograr una mayor calidad de procesamiento.

La organización había construido tres estaciones piloto cuando comenzó el conflicto en Camerún en 2017. Matti afirma que actualmente muchos caficultores se aferran al procesamiento natural debido a la inestabilidad de la región. Dice que es muy difícil facilitar el procesamiento del café lavado en una zona de conflicto porque requiere de atención constante.

“Con los [cafés] naturales se puede hacer un reacondicionamiento y volver a los buenos estándares ⎯dice⎯, En cambio, con los cafés lavados, si pasa algo y te ves obligado a abandonarlos, pierdes todo el café. No hay vuelta atrás”.

Tostado artesanal de café

Comercio, calidad y mercadeo

Históricamente, los caficultores cameruneses cosechaban su café a mano y lo entregaban a los agentes que recorrían las fincas durante los periodos de cosecha. Incluso, hoy en día, suelen venderlo en pergamino y son pocos los caficultores que lo venden como cereza para procesarlo posteriormente.

En la actualidad, la mayoría de los caficultores venden su café a agentes de compra que acuden a los pueblos con dinero en efectivo. 

En algunos casos, las cooperativas cuentan con sistemas de comercialización en los que venden el café en nombre de los caficultores a quienes representan; sin embargo, Matti señala que, debido a la corrupción de algunos sistemas de cooperativas, a veces les prometen a los caficultores unas primas que nunca se materializan.

Matti explica que esto forma parte de un problema más amplio de sostenibilidad de los precios del café en Camerún. Afirma que muchos pequeños caficultores reciben precios insostenibles que no les permiten invertir en su finca ni mejorar las circunstancias de sus familias.

Café en maduración

¿Cuáles son los retos para el café camerunés?

Matti me dice que el conflicto armado sigue siendo el mayor problema al que se enfrenta la agricultura camerunesa en su conjunto, no solo el café.

Desde que comenzó el conflicto (conocido internacionalmente como la “crisis anglófona”) en 2017, las infraestructuras y los caminos están abandonados, lo que dificulta la logística.

Además, el sector cafetero del país se enfrenta a sus propios retos. Algunos de ellos son:

  • Liberalización del sector del café, como se ha mencionado anteriormente. Esto ocurrió por primera vez en la década de 1990. Antes de la liberalización, el gobierno entregaba a los caficultores apoyo técnico, fertilizantes, insecticidas, fungicidas y herbicidas, material de plantación y otros servicios ampliados. Desde la liberalización, el sector privado no ha sido capaz de llenar ese vacío.
  • Los bajos precios del café. Esto ha provocado el abandono total de muchas fincas cafetaleras ya que los caficultores se dedican a otros cultivos. También, ha hecho que los caficultores desarrollen una percepción negativa del café.
  • Envejecimiento de los cafetos. Los árboles más viejos tienen un rendimiento sistemáticamente bajo, que continuará siendo bajo hasta que se replanten (un esfuerzo costoso).
  • Los conocimientos agrícolas y las buenas prácticas agronómicas son muy limitados. La agricultura sigue basándose en las técnicas tradicionales.
  • Altos costos de producción. La producción de café requiere una gran cantidad de mano de obra y los cafetos requieren más atención que otros cultivos como el cacao. Esto se ve agravado con la escasez de mano de obra.
  • Una brecha generacional de habilidades. Los cameruneses más jóvenes y con mayor formación no están dispuestos a volver a la vida de pueblo y a trabajar en el campo como lo hicieron sus padres.
  • Desafíos en el procesamiento y la calidad del café. Entre ellos se encuentran los niveles de humedad inconsistentes (debido a un mal procesamiento natural). Estos problemas se producen tanto en las fincas, ya que los conocimientos sobre el procesamiento del café son limitados, como a nivel de compra, porque los compradores carecen de directrices de calidad.
  • Los altos costos de los suministros agrícolas y la falta de créditos asequibles. Esto hace que los fertilizantes y otros insumos sean inaccesibles para la mayoría de los caficultores. 

Para remediar estos problemas, los expertos locales han propuesto el desarrollo de un amplio proyecto nacional de rehabilitación del café. Aunque todavía no se ha conseguido la financiación, las partes interesadas tienen la esperanza de que el proyecto pueda ayudar a revitalizar el café camerunés.

Productor de café de Camerún

Esta larga lista de problemas hace que el sector cafetero camerunés se encuentre en una situación difícil, como mínimo. Será necesario un cambio serio si el país quiere recuperar los niveles de los sesenta y setenta.

Está claro que será necesario un cierto impulso por parte del sector público, así como un esfuerzo coordinado para educar a los productores y a las comunidades cafeteras sobre la cadena de suministro del café en general. Si están más informados, los productores de café de Camerún podrían, a su vez, obtener un precio mayor por su cosecha.

También, hay una gran necesidad de incentivos para animar a los caficultores a volver a participar en la industria del café. Como se ha dicho, la mayoría de los caficultores cameruneses son reacios a producir café. Es poco probable que se les convenza de lo contrario si no tienen acceso a créditos y a la motivación financiera para hacerlo.

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Crédito de las fotos: Pexels, Matti Foncha.

Traducido por Tati Calderón. Traducción editada por Alejandra Soto.

PDG Español

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