julio 7, 2021

¿Qué pasaría si el café fuera más costoso?

¿Cuánto pagarías por una taza de café? 

Si un café de filtro costara lo mismo que un vaso de whisky, ¿lo beberías con la misma frecuencia? Si una bolsa de café costara el doble de lo que cuesta ahora, ¿seguirías consumiendo una a la semana? ¿Estarías dispuesto a gastar menos en otras cosas para poder permitirte comprar café?

En economía, la forma en la que cambia el comportamiento de compra en función de las fluctuaciones de precio se denomina “elasticidad precio de la demanda”. En el sector del café, la fijación de precios es un tema polémico y muy discutido. El precio C afecta a caficultores, comerciantes y tostadores en todo el mundo. 

Muchos sostienen que los caficultores deben recibir un mayor precio para dejar simplemente “subsistir” y ser realmente sostenibles. Pero ¿cómo afectaría un cambio específico de precios al consumo?

Sigue leyendo para saber más sobre la elasticidad precio de la demanda y por qué es tan importante en el sector del café.

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Price elasticity of demand

Elasticidad precio de la demanda: un resumen simple

En economía, la palabra “elasticidad” se utiliza para describir cuánto cambia el comportamiento debido a un cambio de contexto.

La elasticidad precio de la demanda es solo un tipo de elasticidad. Se refiere a cuánto más o menos de algo la gente compraría si su precio cambiara. 

Es importante en el sector del café, especialmente para quienes dictan las políticas del sector y para los principales involucrados en la industria, quienes buscan cambiar el funcionamiento de la cadena de valor del café.

Muchos de los 24 millones de caficultores, que se calcula hay en el mundo, tienen dificultades económicas, y a menudo se afirma que los bajos precios y la volatilidad son factores que contribuyen a esta situación. Aunque es bastante fácil decir que pagar más podría resolver el problema, no es sencillo predecir cómo influiría esto en las decisiones de compra de los consumidores. 

A menudo se subestima la complejidad de esta tarea, lo que significa que cuando se toman las decisiones, a menudo se basan en suposiciones que los responsables de estas decisiones, o los expertos hacen con respecto al comportamiento esperado de los consumidores. 

Aunque, lamentablemente, estas predicciones de “sentido común” suelen ser insuficientes. A grandes rasgos, se basan en evidencia de compra en el pasado y, por tanto, son menos relevantes o sesgadas. 

Price elasticity of demand

Principios fundamentales de la elasticidad precio de la demanda


Si aceptamos que la evidencia histórica no es suficiente para predecir adecuadamente el comportamiento de los compradores, ¿cómo determinas qué ocurre con el comportamiento de compra si subimos el precio del café?

Pues bien, el primer paso es comprender las relaciones y los diferentes factores que influyen en las decisiones de compra. Esto nos ayudará a entender las relaciones de causa y efecto. 

En la mayoría de los mercados, experimentamos algo llamado “elasticidad negativa precio de la demanda”

Con una elasticidad negativa precio de la demanda, las personas compran más de algo cuando se deprecia, y menos de algo cuando se encarece. La elasticidad es la cantidad que compran en función del cambio en el precio. 

Entonces, si un cambio de precio no modifica mucho la demanda, la consideramos inelástica. En cambio, si la demanda depende mucho del precio, la consideramos elástica. Cuando la elasticidad precio de la demanda es menor, la curva de arriba se hace más pronunciada; cuando la elasticidad es mayor, se hace más plana, como puede verse a continuación.

Utilidad marginal y rendimientos decrecientes

Por supuesto, todo se complica mucho más. A partir de un gráfico, es fácil decir que un menor precio podría aumentar la cantidad demandada hasta un punto teóricamente infinito. Pero ¿quieres una cantidad teóricamente infinita de café?

En primer lugar, hay que tener en cuenta la ley de los rendimientos decrecientes. El concepto de que las personas consumirán más de algo cuando es más económico, supone que “más” es “mejor”. 

¿Son dos espressos mejor que uno? Para las personas que disfrutan del espresso, lo más probable es que podamos decir que sí. Pero ¿diez?

Después de dos o tres espressos, la mayoría de las personas probablemente preferirían no beber otro, aunque fuera gratis. Cuánto se disfruta o aprecia tener un producto (es decir, beber un espresso) se denomina la “utilidad” de un producto. Y a partir de esta línea de pensamiento, podemos concluir que la utilidad que obtienen del primer espresso probablemente sea mucho mayor que la del cuarto. Al llegar al décimo, podría incluso ser negativa.

La satisfacción adicional que obtiene un comprador con una cantidad más de algo se denomina “utilidad marginal”. Para ver un ejemplo de cómo influye esto en la elasticidad precio de la demanda, revisa el siguiente gráfico.

Sustitutos

Otro concepto muy importante a la hora de predecir la demanda de un producto es la sustitución.

“La elasticidad cruzada precio de la demanda” es lo que cambia la demanda de un producto en función del precio de otro. 

En términos simples: si el café se volviera extremadamente costoso, la gente podría cambiarlo por té. Por el contrario, si el té se encareciera mucho, la demanda de café podría aumentar.

Calculamos la disposición de los consumidores a aceptar un sustituto de un producto como la “tasa marginal de sustitución”. 

Si un consumidor obtiene solo un poco más de satisfacción con el té que con el café, será más probable que haga el cambio si el precio del té sube, debido a que obtiene un nivel de satisfacción similar de ambos. Si lo comparamos con alguien a quien le gusta el té, pero no bebe café, será mucho menos probable que haga el cambio.

Otro ejemplo: tal vez obtengan mayor utilidad de un café que de una galleta. Por lo tanto, compran un café y luego otro. Pero después del segundo café, obtienen más utilidad de una galleta que del tercer café, así que compran la galleta. 

La misma lógica puede aplicarse a los distintos mercados en el sector del café. Si el café de especialidad cuesta USD 15 y el normal USD 10, un consumidor comprará el especial si considera que la satisfacción adicional (utilidad marginal) que obtiene de él es igual o superior a USD 5. 

Sin embargo, tenemos que plantear otra pregunta: ¿hay algo más que puedan comprar con esos 5 dólares que les proporcione más satisfacción que una simple taza de mejor café? ¿Obtendrían más satisfacción tomando solo un café de especialidad, o preferirían un café normal y un sándwich?

¿Qué significa esto para el sector del café?


Estos diversos ejemplos ilustran una cosa por sobre todo: preguntarse si las personas pagarían más por su café no tiene una respuesta sencilla. Siempre depende del contexto.

Pero entonces, ¿cómo se relaciona este conocimiento de la elasticidad de los precios con el mundo real? ¿Cuáles son las implicaciones para el sector del café en el que vivimos y trabajamos?

En general, se acepta que el café, como categoría de producto único, es bastante inelástico en cuanto al precio en los mercados de consumo con altos ingresos. Un artículo científico de 2005 de Dick Durevall muestra que, a lo largo del tiempo, incluso cuando el café se ha encarecido, su demanda no ha disminuido de forma significativa o relevante. Se dispone de menos información sobre la elasticidad precio de la demanda en los mercados de bajos ingresos, incluidos muchos países productores de café.

También sabemos que el café es una categoría de producto muy competitiva en muchos mercados de consumo. Esto significa que, aunque el café se encarezca ligeramente de forma generalizada, es poco probable que, como consecuencia, los minoristas suban sus precios. 

Esto se debe a que si una marca subiera sus precios, los consumidores probablemente pasarían a comprar productos sustitutivos comparables a menores precios. 

Para la mayoría de los grandes tostadores, la elasticidad precio de la demanda suele ser bastante elevada gracias a su capacidad de realizar sustituciones. Si aumentara el costo de adquirir café de cada uno de los países de origen del mundo, probablemente pagarían más y ajustarían su precio de venta final para reflejarlo.

Sin embargo, si el costo de la compra de café de un origen específico subiera, la demanda probablemente caería drásticamente, porque los grandes tostadores podrían modificar la oferta de sus productos en consecuencia.

También hemos visto en la historia que, en medio de los aumentos de precios, los tostadores han incluido mayores concentraciones de cafés de menor costo, como Robustas de grado comercial o Arábicas de menor puntaje. Esto les ha ayudado a mantener los costos, lo cual les ha permitido evitar el aumento de los precios al consumidor final y ser más competitivos.

Aprende más sobre cómo la producción mundial de Robusta: influye en el precio del café.

Caso n.º 1: ¿Podría subir el precio del café para que los caficultores ganen más dinero?

Hay varios argumentos que explican por qué el aumento artificial de los precios al final de la cadena de suministro puede o no conducir a resultados deseables. 

Si miramos a las implicaciones de la elasticidad precio de la demanda, como se ha mencionado, teóricamente el aumento de los precios al consumidor no conduciría a una reducción significativa de la demanda. 

Tampoco hay pruebas que sugieran que el aumento de los precios al comercio (es decir, el aumento de los precios de venta de los tostadores) conduzca a un aumento voluntario de los precios del café verde.

Sin embargo, si las agrupaciones de productores dictaran un aumento del precio del café verde, la cadena de suministro posterior (tostadores y minoristas) y sus clientes podrían, en teoría, absorberlo. 

Caso n.º 2: ¿Podemos fomentar el consumo en los países productores de café?

Existe el argumento popular de que si la demanda de café aumenta y la oferta se mantiene estable, los precios aumentarán de forma natural. 

Dado que la demanda es inelástica al precio (es decir, no es sensible al precio), en teoría el mercado debería consumir la misma cantidad incluso a mayores precios. Sin embargo, dado que la mayoría de los países importadores de café de ingresos elevados están saturados con las marcas existentes, muchos buscan que los países productores de café impulsen una nueva demanda. 

En algunos países productores, donde se exporta la mayor parte de su producción para importar café de menor costo desde el extranjero, hemos visto un impulso para prohibir las importaciones y para aumentar la demanda de café producido en el país. En teoría, esto presionaría el precio y lo haría subir. 

Sin embargo, la eficacia de estas medidas dependería en gran manera de la elasticidad precio de la demanda en el mercado en cuestión. En los países con bajos ingresos, las personas tienen menos renta disponible, por lo tanto, un aumento hipotético del precio del café podría recortar los presupuestos de bienes y servicios “esenciales” como la alimentación, la vivienda y la ropa.

Si las personas tienen dinero suficiente para el café, la leche y el pan a los precios actuales, si el café se encarece necesitamos saber si ¿comprarían menos leche o pan para tomar café?. Es más probable que el pan y la leche se consideren esenciales y, por lo tanto, ofrezcan una mayor utilidad, lo que enlaza con la idea de que la utilidad marginal tiene una relación con la demanda.

Si una medida destinada a aumentar la demanda de café de producción nacional, hiciera subir el precio, es muy probable que redujera inadvertidamente la demanda hasta cierto punto. Esto mitigaría la eficacia de la política. Eso no quiere decir que no sea eficaz, pero podría no ser perfecto.

En definitiva, estos son solo algunos de los muchos factores que hay que tener en cuenta a la hora de evaluar las medidas que podrían modificar o influir en el precio del café.

Aunque estos conceptos pueden ayudar a los empresarios, a los responsables políticos y a los productores a entender lo que ocurre cuando cambia el precio del café, en realidad siguen siendo muy teóricos. Para entender realmente cómo reaccionará el mercado cuando cambie el precio, es importante reunir todos los datos que se puedan y realizar todos los análisis pertinentes.

¿Disfrutaste este artículo? Entonces lee nuestro artículo sobre si deberíamos fijar de otra manera el precio C

Crédito de las fotos: Karl Wienhold, Cedro Alto

Traducido por Tati Calderón. Traducción editada por María José Parra.

PDG Español

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