25 de mayo de 2021

¿Por qué es tan importante la financiación asequible para los caficultores?

Los productores de café de todo el mundo se enfrentan desde hace tiempo a una serie de desafíos económicos, incluyendo el acceso a financiación. Muchos de ellos se deben a los precios bajos o inestables del café, pero por desgracia, no siempre es tan sencillo como pagar más a los caficultores. 

El mundo de las finanzas es lo suficientemente complejo sin considerar el hecho de que el café es un cultivo estacional que requiere inversión en mano de obra y equipos para cosechar y vender. Además, los productores suelen tener que enfrentarse a plazos de pago prolongados, la falta de garantías disponibles y unas tasas de interés elevadas.

Para conocer más sobre las finanzas y su relación con la producción de café, hablé con expertos del sector de toda la cadena de suministro. Sigue leyendo para saber por qué creen que el acceso al dinero y a créditos asequibles es crucial para los productores de café.

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cosecha de café

El problema: ¿Por qué los productores de café suelen necesitar financiación?

Al igual que muchos otros productos agrícolas, el café es estacional. Se cosecha en un momento determinado cada año. Por ello, los productores suelen recibir un pago único en un momento específico del año, cuando se vende su cosecha.

Este modelo crea inestabilidad. Gestionar periodos anuales con una única suma global es difícil por definición, cuando los productores no pueden predecir lo que pueden deparar los próximos 12 meses.

Por ejemplo, la finca de un productor puede necesitar mejoras o reparaciones importantes e imprevistas. Los costos de la cosecha pueden aumentar, y llevar el café al mercado puede resultar repentinamente más costoso por muchas razones. 

Matti Foncha es presidente de African Coffee Trading Group y productor de Cameroon Boyo. “El dinero que reciben los productores por la cosecha [en Camerún] a menudo no cubre ni siquiera los costos de mano de obra de todo el año”, afirma.

Sin embargo, Matti señala que, además de los gastos de funcionamiento que conlleva una finca, las personas también se olvidan de los gastos de subsistencia. Hay una serie de gastos iniciales importantes que a menudo requieren financiación.

“Los gastos de escolaridad y los regalos para las festividades, en particular, son algunas de las áreas más importantes de la vida, que requieren financiación, luego de los costos del trabajo en la finca”, me dice. 

Otro problema se plantea cuando los productores, que operan con ingresos suficientes solo para subsistir, pretenden invertir en su finca y mejorar el rendimiento o la calidad de sus cosechas. Para algunos productores de café, la cantidad de capital necesaria para el fertilizante o equipos nuevos puede ser sencillamente inviable en función de lo que reciben como ingresos por la cosecha.

En conjunto, esto significa que una financiación asequible y accesible no es solo algo que buscan los productores, sino algo que necesitan muchos de ellos en todo el mundo. 

El Institute for Agriculture & Trade Policy (Instituto Para las Políticas Agrícolas y de Comercio) calcula que la demanda de “financiación comercial sostenible” para los pequeños productores de café es de unos 3.000 millones de dólares. En todo el mundo solo se dispone de un 10% de esa cantidad (300 millones de dólares).

Garantizar la financiación a nivel de finca: Los obstáculos

Entonces, sabemos que la financiación a nivel de finca es crucial para muchos caficultores. Pero si es así, ¿por qué les resulta tan difícil acceder a ella?

Tasas de interés

Para muchos caficultores, el principal obstáculo son las tasas de interés elevadas. Por lo tanto, debido a los precios, les resulta imposible obtener un préstamo. 

A medida que las tasas de interés aumentan, los ingresos de la finca disminuyen para el prestatario. En consecuencia, los caficultores dedican una menor parte del dinero a devolver el capital que han tomado prestado, y una mayor parte para entregar al propio prestamista.

Las tasas de interés pueden aumentar por varias razones, pero uno de los principales factores en juego es el riesgo. Cuanto más arriesgado el prestamista considere un préstamo, más lo cobrará. Según dice la Guía del Café del Centro de Comercio Internacional, “el crédito y la mitigación del riesgo están vinculados irrevocablemente”.

“En Camerún, las tasas [de interés] suelen ser ridículamente costosas”, dice Matti. “Pueden estar entre el 20 y el 24% al año, o entre el 1,5% y el 2% al mes. Y a veces por dinero que no es suficiente para hacer lo que quieres”.

Garantías

Otro asunto clave son las garantías. Muchos caficultores carecen de garantías convencionales (un activo con el cual respaldar el préstamo), lo cual hace que los bancos y otros prestamistas estén menos dispuestos a conceder préstamos a los caficultores.

Sin embargo, si los caficultores logran obtener financiación, esta falta de garantías significa que es más probable que el prestamista exija una tasa de interés mayor.

En algunos casos, los caficultores pueden asegurar su préstamo contra futuras cosechas o tierras. Sin embargo, cualquier incumplimiento significa que el productor podría perder su finca o acabar en un ciclo constante de pagos.

Condiciones de pago

En todo el mundo, los compradores de café suelen pagar una vez que se ha emitido un conocimiento de embarque. Se trata de un documento que confirma la recepción de la carga una vez que la aduana la ha despachado para la exportación.

El conocimiento de embarque sirve tanto para confirmar que el café en cuestión ha sido recibido en el puerto, como para servir de documento de titularidad del envío (de forma similar a la escritura de una casa o una parcela).

Aunque este modelo funciona en principio, el café tarda mucho tiempo en pasar de la finca al puerto. Dado que los productores ya trabajan con un ciclo anual de pagos, cualquier retraso adicional puede ser devastador. 

“El flujo de caja es muy importante”, señala Matti. “Si los productores venden [el café] en sus inmediaciones, pueden cobrar en 12 meses, pero de lo contrario pueden pasar otros tres o seis meses antes de que reciban los fondos”.

Mary Beth Côté-Jenssen es la directora de asociaciones de Root Capital. Esta compañía ofrece préstamos a organizaciones productoras de café a gran escala, como cooperativas y asociaciones de caficultores. 

Mary Beth dice que la esperanza es que al operar de esta manera, Root Capital pueda ayudar a más productores a escala. 

“Los compradores suelen fijar las condiciones de pago”, explica. “En algunos casos, el comprador puede optar por ampliar los plazos de pago de 30 a 90 días neto”.

“Sin embargo, esto puede causar una tensión significativa en la cooperativa o asociación en cuestión y, por extensión, en todas las familias de productores que participan. Entonces, el acceso al crédito permite esencialmente el pago [anticipado] en efectivo al caficultor”. 

Al mitigar cualquier otro retraso en los pagos, Mary Beth explica que los productores pueden evitar las complicaciones operativas y cubrir sus costos de manera oportuna y eficiente. 

Conocimientos financieros

Matti también añade que los conocimientos financieros son un obstáculo. La experiencia de los pequeños caficultores suele ser la agricultura y el cultivo del café, no las finanzas.

Esto hace que los productores tengan dificultades para conseguir préstamos en primer lugar, pero dice que la educación sigue siendo un problema en el futuro aun si se consigue financiación.

“Si los caficultores no reciben un buen asesoramiento financiero, existe el riesgo de que pidan préstamos y gasten más de lo que pueden producir”, afirma.

caficultor

Analizando el riesgo: La perspectiva del prestamista

Es bastante fácil decir que los prestamistas deberían ser simplemente más “justos” y equitativos en lo que respecta a la producción de café. Pero, como señala la Guía del Café del CCI, el riesgo y la financiación están vinculados irrevocablemente.

Alessandro Chávez es el director de desarrollo económico de SEBRAE Minas Gerais, en Brasil “Cada institución financiera utiliza una serie de mecanismos para reducir el riesgo de sus operaciones”, me dice. “Entre ellos, están las tasas de interés”.

Los “mecanismos” que describe Alessandro se utilizan como una forma de seguridad contra este mayor riesgo. La producción de café puede considerarse una inversión arriesgada por varias razones. Además de la falta de garantías (lo cual significa una menor seguridad para el prestamista), los problemas climáticos y meteorológicos son una preocupación.

Matti afirma: “Además del clima y la naturaleza, hay enfermedades que afectan a la producción [como la roya del café, etc.]. Esto significa que conseguir financiación o un crédito demasiado temprano en la temporada de cultivo puede ser una decisión extremadamente arriesgada”.

En Brasil, Alessandro explica que el “Plan de Cosecha” (a veces también conocido como “Plan Safra”), respaldado por el gobierno, mitiga el riesgo y apoya los préstamos de bajo costo a los caficultores.

A través de este plan, el gobierno brasileño ha ofrecido alrededor de 236.300 millones de reales (aproximadamente 41.000 millones de dólares) como préstamos de bajo costo en el año agrícola 2020/21. Las tasas de interés de estos productos oscilan entre el 3% y el 10,5% (frente a un promedio del 19,9% en el sector privado).

“Los problemas climáticos y meteorológicos suelen tenerse en cuenta en los préstamos del Plan de Cosecha”, dice Alessandro. “Los prestamistas renegocian entonces las deudas y amplían los plazos de reembolso. Esto permite a las instituciones financieras poder financiar con un poco menos de riesgo”.

“A su vez, el productor necesita acceder a esta financiación para producir y comercializar sus cafés”.

En cuanto a Root Capital, Mary Beth dice: “Teniendo en cuenta los riesgos del mercado, nosotros ofrecemos préstamos contra contratos a plazo; así es como mitigamos los riesgos. Una vez que una cooperativa tiene un contrato con un comprador, entregamos préstamos contra ese contrato”. 

Esto mitiga el riesgo mediante un acuerdo establecido de que se comprará café y que se devolverán los préstamos de manera rápida. Además, elimina la necesidad de una garantía física (tierra u otros activos) y asegura el proceso de préstamo.

Sin embargo, Mary Beth añade que hay otras formas en que los prestamistas pueden apoyar a los productores. “El crédito por sí solo no siempre es suficiente”, dice. “En respuesta a la Covid-19, hemos puesto en marcha las ‘Subvenciones de Resiliencia’, las cuales alivian las complicaciones operativas [de las cooperativas] que necesitan adaptar sus operaciones entregando EPI a los productores, etc.”.

“Junto con adaptar las condiciones de los préstamos, estas subvenciones en efectivo ayudan a las cooperativas (y, por extensión, a los productores) a mantenerse a flote durante las perturbaciones del mercado, como la pandemia”.

financiación para caficultores

La producción de café está llena de retos, y las dificultades para acceder a financiación asequible complican aún más la situación. El acceso al dinero es necesario para muchos productores si quieren invertir en su finca y ser más sostenibles a largo plazo.

Al igual que ocurre con muchos aspectos en el sector del café, no se trata simplemente de un problema que pueda resolverse fácilmente. Sin embargo, las iniciativas de préstamo respaldadas por el gobierno, como el Plan de Cosecha en Brasil, son un paso en la dirección correcta.

Para los cientos de miles de pequeños caficultores que buscan ir más allá del ingreso de subsistencia, las opciones de financiación sostenibles y asequibles no solo son útiles, sino que son necesarias.

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Crédito de las fotos: Root Capital

Traducido por Tati Calderón. Traducción editada por María José Parra.

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