17 de mayo de 2021

¿Qué es la Bolsa de Café de Nairobi?

La Bolsa de Café de Nairobi (NCE, por sus siglas en inglés) gestiona la subasta de todo el café producido en Kenia. Está dirigida por el Comité de Gestión de la Bolsa del país y regulada por la Autoridad de Agricultura, Alimentación y Pesca (Agriculture, Food and Fisheries Authority) de Kenia. En la NCE, las subastas se celebran todos los martes, excepto cuando el volumen de café es insuficiente para justificarlas. 

La NCE es el único ente subastador de café keniano. Aunque es una parte muy importante de la cadena de suministro de café del país, históricamente ha sido criticada por los productores debido a una serie de razones.

Para saber más y explorar la NCE con más detalle, hablé con tres participantes del sector cafetero keniano. Sigue leyendo para conocer lo que dijeron.

También te puede interesar nuestra guía de los cafés kenianos

Desglosando la cadena de valor del café keniano

Tras cosechar sus cerezas, los caficultores las llevan a una estación local de lavado y despulpado, a menudo conocida entre los productores kenianos como “fábrica”.

En este lugar, el café se procesa y se seca, antes de ser transportado al beneficio seco. Luego, en el beneficio seco, se le asignará un número de seguimiento único (también conocido como “número de salida”) antes de ser molido, calificado y almacenado. 

A continuación, el café verde se entrega a un agente de mercadeo, quien prepara un catálogo para todos sus lotes. Este catálogo se entrega a los comerciantes que participarán en la próxima subasta semanal. 

En el recinto de la subasta (también conocido como plataforma de comercio) los compradores dan sus ofertas por el café y, como es habitual en una subasta, el mejor postor ganará ese lote en concreto.

Tras el pago, un trabajador del almacén donde se guarda el café (conocido en Kenia como bodeguero, o warehouseman en inglés) emitirá un certificado por la compra de café. Se trata de un documento que otorga al comprador la propiedad formal del café.

Sin embargo, este dinero no llega al caficultor, sino al agente de mercadeo. Este agente deduce entonces sus honorarios. Luego, es su responsabilidad pagar a los caficultores o a las cooperativas por el café, pero a veces este proceso puede retrasarse.

Por ello, este sistema es objeto de frecuentes críticas por parte de los productores y otras partes interesadas que trabajan más atrás en la cadena de suministro.

Salome Muringi es la encargada de una estación de lavado. “A veces, pasa casi un año antes de que nos paguen”, explica. “Creo que al menos deberíamos recibir algunos anticipos para cubrir la mano de obra necesaria en las fincas”.

“Aunque el café siempre se compra en las subastas, el dinero tarda un año en llegarnos, pero a los agentes de mercadeo se les paga [a menudo] en siete días. ¿Por qué no se nos va a pagar al menos en uno o dos meses? Hay demasiadas cosas que están mal en todo el sistema de subastas y en los pagos”.

¿Qué hace la NCE?

Además de gestionar la plataforma de comercio, la NCE también gestiona la sala de muestras de todo el café que se va a subastar.

La Sala de Muestras del Comercio de Nairobi almacena unos 9 kg de cada lote que se subastará el martes siguiente. Estos 9 kg se dividirán en bolsas de 250 g.  Luego, antes de la subasta, se les envían a los posibles compradores como muestras.

Cuando llega el día de la subasta, cada lote se muestra con su número de salida (asignado en el beneficio seco) junto con su número de lote, calificación, número de sacos, peso total en kilogramos y el nombre del productor.

Cada lote tiene un precio de reserva, el cual está vinculado al precio C, así como a la calificación y la calidad del café. Este precio de reserva lo fija el vendedor o el agente de mercadeo. Sin embargo, dependiendo de cómo los compradores en la plataforma de comercio valoren el café, las ofertas pueden no alcanzar este precio. 

Por ejemplo, si un lote tiene un precio de reserva de 220 chelines kenianos (KSH), pero las ofertas comienzan en KSH 100 y solo llegan a KSH 160, el subastador puede aceptar el precio como “oferta anotada”.

Después de la subasta, el comprador que hizo la oferta anotada negociará con el subastador. En este momento, existe la posibilidad de que se acepte un precio inferior al precio de reserva predeterminado.

Una vez finalizada la comercialización, la NCE prepara un documento en el cual se detalla y registra qué cafés se han vendido a quién, de qué lugares y el precio al cual se han vendido. Este documento se distribuye a los agentes de mercadeo y a los compradores por razones de transparencia. Una vez aceptadas las ofertas, los compradores deben realizar el pago con prontitud (generalmente en un plazo de 7 o 14 días).

El café subastado que no se vende en la NCE permanece en la sala de muestras comerciales. Estos se denominan “descartados” (sweepings). El agente de mercadeo, que ofreció el lote para la venta en primer lugar, recoge los cafés descartados. Por lo general, luego se extraen más muestras en el beneficio seco y el café se ofrece de nuevo para su subasta. Este proceso se repite hasta que se encuentra un comprador.

Una fuente, que desea permanecer en el anonimato, afirma: “Toda esta toma de muestras disminuye el [volumen que retiene el productor] mientras beneficia al subastador”.

En teoría, estas muestras de 9 kg podrían seguir extrayéndose con un costo para el productor, lo cual acabaría mermando las ganancias a medida que la subasta del café dure más tiempo.

NCE: ¿El futuro del café keniano?

La NCE es el único ente subastador de café en Kenia. Tal y como estableció Salomé anteriormente, existe una fuerte sensación por parte de algunos productores de que el proceso de la NCE es, en última instancia, inadecuado.

Esto se debe a varias razones, pero las dos principales críticas son la duración del proceso y la falta de transparencia. Los productores suelen carecer de estabilidad financiera, y el hecho de esperar hasta un año para recibir el pago no hace más que agravar este problema existente. Del mismo modo, con el sistema de subastas, la mayoría no conoce el precio que se les pagará hasta que la venta se haya concretado. Esto les deja poco o ningún margen para negociar.

Sin embargo, otra gran preocupación es que el precio del café vendido a través de la NCE está constantemente infravalorado. Muchos sostienen que se podría obtener un mejor precio mediante modelos de comercio directo. Algunos productores afirman que incluso cuando cultivan café de mayor calidad, los precios en la NCE no lo reflejan realmente.

En respuesta a estas críticas, el gobierno introdujo en 2006 una iniciativa llamada “Segunda Ventana” (Second Window). Esta decisión fue bien recibida tanto por los tostadores como por los productores, quienes querían una opción más cercana al comercio directo”.

Con la legislación de la Segunda Ventana, los productores y los compradores pueden hacer negocios directamente (aunque a través de una empresa privada de exportación). Esto les permite eludir la plataforma de subastas de la NCE. 

Grace Mganga es la antigua presidenta de una cooperativa en Kenia. Ella dice: “[Con este modelo], los caficultores tienen todo el poder de negociación y pueden establecer relaciones personales con los compradores”.

“Por lo tanto, los precios son más altos y hay un mayor nivel de confianza. [Muchos productores] habían llegado a un punto en el cual casi abandonaron sus fincas. Cuando nuestro café iba a la subasta, no teníamos ni idea de qué esperar”.

Grace también dice que la falta de transparencia con la NCE es un verdadero problema para los caficultores. “No hay transparencia en cuanto al precio del café. Solo esperamos a que los precios lleguen, y esperamos que sean justos”.

A pesar de ello, se calcula que entre el 85% y el 95% del café keniano se comercializa actualmente a través de la NCE. Aunque la promesa de la Segunda Ventana de comercio directo puede producir precios mayores, puede ser difícil para los productores vender de esta manera.

Por ello, el comercio directo representa solo una fracción de las ventas de café en Kenia, a pesar de que la legislación de la Segunda Ventana entró en vigor hace unos 15 años.

Japheth Wambugu es un experto en café del condado de Nyeri. Él dice que el mayor reto, con mucha diferencia, es la logística.

“¿Cuántos caficultores o sociedades cooperativas pueden permitirse enviar dos o tres contenedores a Estados Unidos o Corea del Sur? Pocos, o ninguno”, explica. “Esto absorberá los beneficios del caficultor y acabará fracasando. El capital necesario es demasiado alto”.

En cambio, él aboga por un sistema de subastas transparente que beneficie a todas las partes involucradas.

“Si el gobierno fuera más estricto en la supervisión de las subastas, el café alcanzaría precios elevados y garantizaría que los caficultores recibieran buenos pagos”, afirma Japheth.

“Tiene que haber directrices muy claras para los productores y los compradores. En la subasta debería haber representantes [del gobierno] para garantizar la transparencia”.

Aunque el modelo de subasta tiene sus defectos, para muchos productores es la única opción. El modelo de venta directa de la Segunda Ventana puede ser costoso y arriesgado para los productores. En definitiva, una plataforma de subastas más transparente sería un avance bienvenido.

Por ello, el Gobierno ha propuesto medidas que supuestamente detendrán las irregularidades y los problemas en el sistema de subastas. Algunas de ellas son la modernización del sistema de subastas mediante la digitalización de las operaciones. Por ejemplo, se han instalado pantallas en otros condados que permiten a los caficultores seguir la subasta en tiempo real. También se ha debatido la posibilidad de convertir la NCE en una sociedad anónima. 

Además, está previsto introducir una unidad central de depósito en la NCE. La idea es que esto garantice que los caficultores reciban el pago directamente, en lugar de a través del agente de mercadeo.

Al margen de estos cambios, lo importante es que los productores y las cooperativas estén informados sobre ambos modelos. Luego deben poder elegir entre ellos en función de las ventajas que cada uno ofrece. Y aunque el comercio directo en el marco de la Segunda Ventana es prometedor en teoría, la NCE es a menudo la única opción viable que tienen muchos productores.

¿Disfrutaste este artículo? Entonces lee nuestro artículo sobre cómo las microcooperativas están transformando el mercado del café en Kenia

Crédito de las fotos: Peter Gakuo, MTC Group

Traducido por Tati Calderón. Traducción editada por María José Parra.

PDG Español

¿Quieres leer más artículos como este? ¡Suscríbete a nuestro boletín semanal aquí!