22 de marzo de 2021

Analizando la producción de café en el Caribe

El Caribe tiene una historia larga y rica de producción de café. Desde Jamaica y Cuba hasta Haití y la República Dominicana, el suelo y las condiciones de cultivo que existen en las regiones frescas y montañosas de las islas caribeñas son ideales para cultivar café.

A pesar del papel importante del Caribe en la historia global del café, el cultivo moderno del grano en las islas es una historia totalmente diferente. Para conocer más sobre la producción de café en el Caribe y sobre algunos de los orígenes más destacados de la región, hablé con René León Gómez, de PROMECAFE, y Adarian Lherisson, de Javae Coffee.

Continúa leyendo para conocer más sobre la producción de café en el Caribe.

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Breve historia del café caribeño

Aunque los principales países productores, como Brasil, Vietnam y Colombia, hace tiempo que superaron al Caribe como región productora de café, en términos de volumen, la región ha desempeñado un papel increíblemente importante en la historia mundial del café.

La isla caribeña de Martinica (que sigue siendo territorio francés) fue la primera región del hemisferio occidental donde se cultivó café. Después de que se le regalara una planta joven de café al rey Luis XIV en 1714, un joven oficial de la marina se llevó una de sus plántulas a la colonia.

En los 50 años siguientes, se cree que se plantaron más de 18 millones de cafetos en la isla. La Asociación Nacional del Café describe esta plántula como “el progenitor de todos los cafetos del Caribe, Sudamérica y Centroamérica”.

Se cree que esta planta era de la variedad Típica, la cual luego se extendió, supuestamente, por el Caribe y por América del Sur y Central. En la actualidad, la variedad Típica “ha sido sustituida gradualmente en gran parte de las Américas”, según World Coffee Research. Sin embargo, este no ha sido el caso en el Caribe.

René León Gómez es el Secretario Ejecutivo de PROMECAFE. Él dice que, aunque Típica sigue siendo común en la región, es susceptible a las enfermedades y tiene un rendimiento comparativamente bajo. Esto ha llevado a muchos productores a cultivar variedades más resistentes y productivas en los últimos años. 

Guía de algunos de los principales orígenes caribeños

El café se cultiva en el Caribe desde hace casi 300 años. Sin embargo, a pesar de las similitudes en las condiciones de producción, cada isla es única.

Para desglosar algunos de los orígenes más destacados, hemos seleccionado algunos países según el volumen que exportan.

República Dominicana

República Dominicana es el destino más visitado del Caribe. Comparte la isla La Española de las Antillas Mayores con Haití, de la cual ocupa aproximadamente cinco octavos.

En la República Dominicana, viven unos 11 millones de personas y es el mayor productor de café del Caribe en términos de volumen (27º del mundo).

El café se introdujo en la República Dominicana a principios del siglo XVIII como cultivo comercial para los pequeños agricultores. A finales del siglo XIX, ya se exportaba a gran escala.

En la actualidad, hay cerca de 50.000 fincas cafetaleras en todo el país, y se producen más de 400.000 sacos de 60 kg de café al año.

Más del 98% de las plantas del país son de la especie Arábica. El café se cultiva principalmente en cinco regiones montañosas del país. Los caficultores cultivan un pequeño volumen de Robusta para el consumo local.

El terreno tropical de las tierras altas del país ofrece condiciones ideales para el cultivo del café. Produce principalmente cafés lavados, y sus regiones populares son Cibao, Azua, Ocoa, Juncalito, Barahona y Baní.

El café dominicano suele venderse como “café de Santo Domingo”, en honor a la capital del país. Suele tener un cuerpo pesado con un rico aroma y sabores terrosos. La acidez varía debido a que sus regiones de cultivo están ubicadas a diferentes altitudes.

Conoce más sobre el café de la República Dominicana

Haití

Segundo país de la isla La Española, la producción de café es un componente clave de la economía haitiana desde hace más de 250 años. Es el segundo país, después de la República Dominicana, en volumen total de exportaciones de café (el 28º del mundo en 2019).

Actualmente, otros productos agrícolas han superado al café en términos de valor de exportación. La producción de café en Haití se ha visto afectada por infraestructuras deficientes, condiciones climáticas adversas, varias catástrofes naturales y baja productividad agrícola.

Sin embargo, dado que es la nación más montañosa del Caribe, Haití ofrece excelentes condiciones para el cultivo del café. También, es un productor de café históricamente importante, ya que hasta el siglo XVIII fue uno de los mayores del mundo en términos de volumen.

A diferencia del café dominicano, el café haitiano se procesa predominantemente de forma natural, por lo cual ofrece sabores ricos pero suaves y dulces con poca acidez.

Adarian Lherisson es un productor de café en Javae Coffee. Él me cuenta que el clima único de Haití crea “un entorno exuberante, el cual permite un desarrollo increíble para los cafés”. 

Cuba

Aunque el café se cultiva en Cuba desde el siglo XVIII, el país se convirtió en un gran productor de café en el siglo XIX y principios del siglo XX.

Actualmente, casi todo el café del país se cultiva en la Sierra Maestra. El café de esta región suele tener un sabor dulce y azucarado, con poca acidez y un cuerpo fuerte.

Sin embargo, la nacionalización del sector cafetero y la Revolución Cubana hicieron que los volúmenes de producción disminuyeran a finales del siglo XX. Esto se vio agravado por el colapso de la Unión Soviética a finales de los años 80 y principios de los 90. La Unión Soviética era un importante socio comercial de Cuba debido a las similitudes ideológicas y los vínculos políticos.

A lo largo del siglo XXI, la producción cubana de café se ha recuperado en cierta medida. Ahora es el 36º productor mundial de café por volumen. Sin embargo, a pesar de esta recuperación, las cifras actuales de producción se sitúan en torno al 40% de lo que eran a mediados de la década de 1950. 

Jamaica

Más del 70% del café cultivado en Jamaica es de variedad Típica. La mayoría de las plantas se cultivan a una altura de 1.500 m.s.n.m. o superior. 

En el sector del café, Jamaica es más conocida por sus Montañas Azules. Se trata de una famosa región de cultivo de café, reconocida desde hace mucho tiempo por su excelente sabor.

En la actualidad, el café Blue Mountain (montaña azul) de Jamaica está reconocido geográficamente y posee una certificación mundial. Esto significa que solo el café certificado por un organismo gubernamental de exportación jamaicano puede ser etiquetado y vendido como café Blue Mountain. 

Los granos Blue Mountain, los cuales suelen ser café de proceso lavado, tienen un sabor suave y casi sin amargor. Esto se debe a que la región de las Montañas Azules ofrece una gran altitud (las Montañas Azules se elevan hasta los 2.200 m.s.n.m.).

Tiene una buena cantidad de precipitaciones, temperaturas frescas y un suelo rico, lo cual proporciona el clima perfecto para el cultivo de café.

Clima y métodos de producción populares

Aunque no hay que generalizar en estos orígenes (ni en otros del Caribe), la región ofrece en general excelentes condiciones para el cultivo de café. Esto se debe a que las islas del Caribe suelen tener un terreno montañoso (y, por lo tanto, una gran altitud), un suelo rico y buenas precipitaciones.

René y Adarian me dicen que las condiciones climáticas del Caribe son ideales para la producción de café. También, señalan que, aunque cada país tiene sus propias características, hay consenso en que las temperaturas, la humedad y las altitudes comunes a cada isla son ampliamente favorables para la producción de café.

René también destaca que el clima y la tierra son favorables para otros cultivos. Esto, dice, facilita que algunos productores diversifiquen su cartera de cultivos y mejoren la sostenibilidad y la producción.

Sin embargo, hay un punto importante a tener en cuenta: en comparación con países como Brasil y Colombia, las islas del Caribe son mucho, mucho más pequeñas. Esto significa que los productores de café del Caribe operan categóricamente en parcelas mucho más pequeñas, lo cual hace más difícil impulsar cualquier tipo de innovación a escala.

Como tal, la producción de café en el Caribe ha seguido siendo bastante tradicional; los métodos de procesamiento y las técnicas de producción no han evolucionado de la misma manera que en otras partes del mundo. El procesamiento lavado es el más común en toda la región gracias a su alta pluviosidad (y la consiguiente buena disponibilidad de agua).

Sin embargo, Adarian señala que este enfoque en el tradicionalismo y la falta de tierras de cultivo no significa que no haya innovación. Por el contrario, dice, los productores caribeños innovan de otras maneras.

“[En Javae], tomamos nuestros granos con calificación AA de los cafés lavados, y escogemos los que son de mayor calidad”, me dice Adarian. “Luego replantamos esas semillas para mantener y controlar los cafés de mayor calidad”. 

¿Qué puede deparar el futuro?

Está claro que el Caribe ofrece condiciones ideales para la producción de café. En teoría, existe el potencial para que el Caribe eleve su perfil en el sector de los cafés de especialidad a través de una inversión continua a escala.

Sin embargo, al igual que otros en todo el mundo, los productores de café del Caribe se enfrentan a toda una serie de retos. Entre ellos, los bajos precios del mercado y los problemas logísticos, el clima ideal de producción del Caribe también conlleva una serie de desastres naturales, como tormentas tropicales, huracanes y terremotos.

Un futuro más estable podría venir de una gama diversa de compradores. “El grueso de nuestros cafés se exporta a Norteamérica y partes de Asia, pero Europa ha sido un mercado de interés [últimamente]”, dice Adarian. “El Reino Unido también ha mostrado un interés creciente… ese es específicamente un mercado en el futuro para los cafés caribeños”.

Sin embargo, René afirma que la innovación y las iniciativas generalizadas para mejorar la calidad y el volumen también están ayudando a ampliar la producción de café del Caribe. “Jamaica, por ejemplo, está muy centrada en la calidad con volúmenes más pequeños, mientras que la República Dominicana produce volúmenes más grandes pero no de tan alta calidad como Jamaica, por ejemplo. 

“Países como la República Dominicana también están ahora muy centrados en la mejora de la calidad con apoyo gubernamental, como el del INDOCAFE“. 

René también añade que el aumento de la consciencia y del consumo interno será clave para el crecimiento y el desarrollo de estas regiones cafetaleras. “Junto con la experiencia de los productores, el consumo interno es importante para el crecimiento y el desarrollo de las regiones del Caribe, como la República Dominicana”.

A pesar de los diversos retos a los cuales se enfrentan los productores de café en el Caribe, la región tiene un importante potencial de producción de café, gracias a sus excelentes condiciones de cultivo.

Queda por verse si este potencial se hará realidad en los próximos años. Sin embargo, estos orígenes seguirán exportando café a gran escala en el futuro, lo cual significa que la producción parece seguir siendo una parte integral de la economía de la región.

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Crédito de las fotos: Adarian Lherisson 

Traducido por Tati Calderón. Traducción editada por María José Parra.

PDG Español

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