marzo 3, 2021

Análisis del suelo: cómo influye en la rentabilidad y productividad de tu finca de café

Los suelos sanos producen cultivos sanos. Un suelo saludable es fundamental para la calidad de la cosecha de café. Con el paso del tiempo, se puede alterar el equilibrio de nutrientes después de cada cosecha. Por esta razón, es necesario adicionar fertilizantes o enmiendas, que permitan corregir las posibles deficiencias o excesos. 

Antes de comprar y aplicar cualquier sustancia a tus cafetos, es importante realizar un análisis del suelo. Esto te permitirá hacer un diagnóstico para emitir un plan de fertilización idóneo y eficiente e identificar factores que limitan el crecimiento de la planta y su producción. Además, es un factor importante para optimizar los costos de producción de tu finca. 

Para conocer más sobre la importancia y los beneficios de realizar un estudio de suelos, hablé con tres expertos. Continúa leyendo y entérate de lo que me dijeron. 

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¿De qué se trata y por qué es importante?

Muchas veces, los caficultores establecen un cultivo sin conocer el tipo de suelo que tiene su finca. Es necesario saber con anticipación si el terreno es apto para la siembra de café y conocer sus niveles de nutrientes, como potasio, fósforo, magnesio, calcio, hierro; de pH (acidez), entre otros. El análisis del suelo proporciona esta información. 

Allan Leonel Erazo es coordinador del programa de suelo y nutrición del Instituto Hondureño del Café, en San Pedro Sula, Honduras. Él compara el estudio de suelos con una radiografía, la cual se realiza a una parte del terreno para conocer la suficiencia o insuficiencia de nutrientes, que contribuyen al desarrollo del cafeto y, por ende, de la cosecha. 

Allan me explica: “Cuando usted hace un análisis, a través de esa porción de suelo, conocemos la representación de toda el área que fue muestreada. Entonces queremos saber si la plantación, dependiendo de la edad, la carga fructífera que tenga, qué capacidad va a tener ese suelo”.

Edwin Gudiel Morales es gerente agrícola de fincas cafetaleras en San Marcos, Guatemala. Él me dice que un análisis es una “foto” que arroja datos cuantitativos sobre el manejo, el cuidado del suelo y su estado de salud. 

Estos estudios te permitirán incrementar la productividad de tu cultivo, optimizar el uso de fertilizantes y enmiendas, garantizar una nutrición adecuada, evitar la acidez y deterioro de la tierra, mejorar la calidad del grano y ahorrarte dinero en la compra de insumos, como fertilizantes, que son los más costosos. 

Mario Enrique Chocooj, es coordinador del Centro de Investigaciones en Café de Anacafé, en Guatemala. Él me explica que para realizar la interpretación del análisis del suelo se tienen en cuenta distintos factores, que están determinados por la región. 

Algunos de estos son la ubicación geográfica de la finca, el índice de productividad que desea alcanzar el productor y la densidad del cultivo.

“Ya con eso el productor tiene un plan de fertilización y ese plan puede aplicarse en dos o tres épocas durante el año. Eso está en función de las lluvias para cada zona cafetalera. En eso sí soy enfático, no generalizamos las recomendaciones, sino básicamente se dan en función de las zonas cafetaleras del país”, indica Mario. 

El análisis del suelo debe realizarse en dos etapas: antes de sembrar una nueva área de café y cuando la planta ya está establecida. En adelante, es necesario llevar a cabo el proceso cada año, una vez finalizada la cosecha, ya que en esta fase la planta presenta un desgaste, porque extrajo nutrientes del suelo.  

Mario estima que con base en los eventos naturales que han ocurrido en los últimos años, los análisis de suelos tendrán que hacerse con mayor frecuencia. 

“En el futuro van a ser más recurrentes y más constantes, porque por ejemplo, ahora que Centroamérica pasó por la mala experiencia de los efectos de los [huracanes Eta e Iota], una de las mayores preocupaciones era la del lavado de las bases del suelo”, indica Mario.

“Eso cambió el panorama del estatus del suelo a nivel Centroamérica. Pudo haberse perdido mucho calcio, potasio, se lixiviaron muchas bases, pudo haber incrementado la presencia de aluminio, sobre todo en suelos arcillosos”, añade.

Rentabilidad y otros beneficios 

Los caficultores no deben percibir el análisis del suelo como un costo, sino como una inversión. El suelo es la base de sus cultivos y cuidar su salud trae beneficios relacionados con la productividad y la rentabilidad de las fincas a largo, mediano y corto plazo. 

Por ejemplo, imagina que estás pensando en plantar un nuevo cultivo de café y desconoces las condiciones del suelo, el cual presenta una alta concentración de acidez que va a entorpecer el crecimiento de los cafetos. Mediante un análisis del suelo, conocerás con anticipación si el terreno requiere de una cierta cantidad de cal, lo cual te evitará incurrir en gastos más adelante.

Allan me cuenta que en Honduras, algunos productores evitan los análisis de suelos y aun así, obtienen buenas cosechas, porque las plantas van a responder a los fertilizantes. Sin embargo, los problemas se evidencian cuando se realiza el análisis de costo – beneficio, ya que el caficultor que hace un diagnóstico previo, obtendrá resultados más eficientes, porque involucran menos costos. 

“Usted ve que de repente el que fertiliza con un análisis de suelo versus el que fertiliza sin un análisis. [Por ejemplo, produce] la misma cantidad de quintales. Ahora, ¿con cuánta inversión el que hace el análisis sacó esa productividad? ¿y con cuánta invirtió el que no hizo el análisis? Cuando usted [calcula los costos] se da cuenta, y esas son cosas que las hemos comprobado nosotros, está gastando el doble o tres veces más”, explica Allan. 

La importancia del muestreo 

Antes de realizar el análisis, es necesario tomar muestras de terreno del área de terreno deseas analizar. Esta es una de las etapas más importantes, pues si no se realiza correctamente, el análisis podría arrojar resultados erróneos. Si no cuentas con los conocimientos para hacerlo, puedes recurrir a un técnico o agrónomo. Edwin también aconseja acudir a las cooperativas, que normalmente publican manuales o guías de muestreo.

Según Allan, la muestra es determinante para un buen estudio, las recomendaciones, el plan de nutrición y la cosecha. Él advierte: “Una buena muestra, una buena cosecha. El 80% del error está en el muestreo, por eso tenemos que [capacitar muy bien a] los técnicos (…) Hay que hacer un muestreo correcto”. 

Estos son algunos aspectos que debes tener en cuenta para la recolección de muestras: 

  • Observa las características del suelo de cada lote de tu finca. Luego, divídelos según la apariencia, diferentes grados de pendiente, la profundidad, la edad de la plantación, textura, el manejo de la sombra, entre otros parámetros. En algunas fincas tecnificadas y de gran tamaño se realiza un mapeo del terreno a través de tecnologías para clasificar cada área. 

“Él (productor), así a priori basándose en las características que yo le di, de cuáles son los parámetros para dividir el lote en una finca, va a hacer la división en base a eso”, apunta Allan. 

  • Una vez que hayas dividido las áreas, toma una muestra por lote, sin mezclarlas. La tierra debe estar libre de hojarasca. Allan dice que el método que más se utiliza es el muestreo en diagonales (zig-zag) o en forma de equis (x). Para lotes con menos de dos hectáreas, toma 10 submuestras y para lotes más grandes, de 15 a 25. 

“Entre más submuestras tome usted, más representativa va a ser la muestra y más ajustado va a ser el plan de nutrición y de recomendación”, dice Allan. 

Si utilizas una pala o palín, debes abrir un hoyo en forma de V a una profundidad de entre 20 y 25 centímetros. Recuerda que las herramientas deben estar limpias. 

  • Mezcla las submuestras de tierra recogidas en cada lote en una cubeta plástica limpia, libre de residuos de cal, u otros productos químicos. La persona que esté encargada de esta actividad debe evitar fumar, sudar, y no tener contacto con el suelo. De lo contrario, las muestras corren el riesgo de contaminarse y por ende, alterar los valores en el análisis de laboratorio.
  • Por último, toma un kilogramo de cada mezcla de tierra. Empácalo en una bolsa de plástico limpia y con un marcador permanente escribe el nombre de la finca, la provincia o el departamento, la edad del cultivo, nombre del caficultor, la fecha del muestreo, densidad de la siembra sombrío y observaciones sobre las recientes prácticas de abono y aplicación de cal. A continuación, la muestra estará lista para enviar al laboratorio. 

Es importante que no te demores en enviar la muestra, porque a mayor tiempo, mayores son los cambios que experimenta la tierra. Se aconseja no superar los cinco días. 

¿Cómo interpretar los resultados?

De acuerdo con Allan, el otro 20% de margen de error en el proceso del análisis y que determina que el plan de nutrición sea un éxito o un fracaso, radica en la interpretación de los resultados que reciben los caficultores. Para esta fase, se recomienda solicitar ayuda a un técnico o agrónomo. 

“Yo no dudo de ningún laboratorio, porque [se siguen procedimientos estándar], se utilizan equipos de alta precisión y sensibilidad. Pero (…) ¿Quién está haciendo la recomendación? ¿quién está haciendo la interpretación de ese resultado?. Eso es clave, porque cada cultivo requiere una interpretación diferente”, me indica Allan. 

Además, Allan insiste que es necesario que los laboratorios emitan recomendaciones legibles y datos fáciles de comprender. 

Veamos un ejemplo de los resultados que recibirás. En este documento, se incluye el estado del lote, los fertilizantes que debes aplicar, las fechas y las cantidades necesarias. 

Estos son algunos consejos para mejorar tu interpretación. 

  • Verifica que los datos en el documento (provincia departamento, fecha de entrega, nombre, etc) correspondan a los de tu finca. 
  • Realiza una lectura detallada de cada punto. Encontrarás las cantidades de cada elemento químico presente en tu suelo, el rango ideal, el método que se usó para determinar estas variables y las medidas correctivas necesarias. 

Por ejemplo, la cantidad de fósforo presente en el suelo de una hectárea es de 2 miligramos por cada kilogramo. Sin embargo, el análisis sugiere que el terreno debe tener una concentración superior a 30 mg/kg de fósforo. Esto significa que el porcentaje actual es muy bajo. 

También, podrías encontrarte con una alta concentración de un determinado nutriente, que afectará el rendimiento de la planta. Por ejemplo, el exceso de aluminio no permite que el calcio, el magnesio y el potasio se mantengan adheridos al suelo, por lo que una sobrecarga de este elemento puede ser fatal para el cultivo. 

  • En el texto aparecen adjuntas las cantidades de nutrientes requeridas, la época de aplicación y las alternativas para fertilizar. Por último las observaciones que te indicarán el periodo de vigencia del estudio y las temporadas adecuadas para fertilizar. 
  • Ahora puedes tomar decisiones, como las fechas de fertilización, la dosis de nutrientes, en qué periodos de tiempo (entre dos o cuatro veces al año) y qué fuentes de abono (si son nitrogenadas, sulfatos, nitratos, entre otros), que van en función de la acidez del terreno.

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¿Cuánto cuesta el análisis del suelo? 

Edwin me dice que el precio continúa siendo la razón principal por la que algunos productores no realizan el análisis del suelo. 

“Por experiencia, puedo decir que los pequeños (…) son los que menos recursos tienen. Ellos, incluso, no hacen muestreos de suelo, pero se les recomienda hacer un muestreo cada tres años. Algunos [solo] son 1000 metros cuadrados. Son áreas muy pequeñas, en donde definitivamente una muestra de suelo por año no es rentable”. 

Sin embargo, Allan propone afiliarse a las cooperativas, e instituciones de café para obtener precios preferenciales.

“Un buen número de productores de aquí trabajan a nivel de cooperativas. Es buenísimo, tienen buenos precios. Las mismas cooperativas se encargan de pagar el análisis, lo pagan ellos, se lo extraen, pero las cooperativas manda a hacer el muestreo, se hace el muestreo de todos los miembros y la cooperativa compra el total del fertilizante, porque le dan el precio preferencial a las empresas”. 

En Guatemala un análisis de suelos tiene un precio de 190 quetzales (USD 24,46) para los afiliados a Anacafé, me cuenta Edwin, mientras que el precio estándar supera los 400 quetzales (USD 51,50).

El análisis del suelo es una de las muchas variables que influyen en la rentabilidad de tu finca. Al conocer el nivel de nutrientes presentes en tu terreno, puedes tomar mejores decisiones que impactarán tu producción y tus ganancias a largo plazo.

Se trata de una inversión que necesitas realizar para optimizar tus costos de producción. A través de las alianzas con las cooperativas y otras instituciones, puedes obtener precios más asequibles. Los resultados harán que valga la pena la inversión.

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Crédito de las fotos: Crédito de las fotos: Allan Erazo, Anacafé y Tatiana Guerrero

PDG Español

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