septiembre 29, 2020

Café de Filtro VS Espresso en Estados Unidos y Europa

No es un secreto que los mercados del café de EE. UU. y Europa son muy diferentes. Ambos importan y consumen grandes cantidades del grano. Los niveles de consumo reportados por la OIC en 2019/20 muestran que los europeos consumen unos 2,7 mil millones de kg, mientras que EE. UU. consume cerca de 1,7 mil millones de kg. Ambas regiones representan casi el 40% de todo el consumo de café del planeta.

Sin embargo, a pesar de estos números abultados, la cultura del café es fundamentalmente diferente en las dos regiones. Entre varias otras cosas, una de las distinciones principales es que EE. UU. tiene una relación histórica con el café filtrado, mientras que el espresso es una parte más arraigada en la cultura cafetera europea.

Para comprender por qué estos dos mercados se han desarrollado de forma diferente, hablé con tres expertos distintos: Agnieszka Rojewska, campeona mundial de barismo en 2018, Sara Reyes Ziman, propietaria de MillCross Coffee Roasters, y Umeko Motoyoshim, Q Grader y cofundador de umeshiso.com.

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LA HISTORIA DEL CONSUMO DE CAFÉ EN LOS EE. UU. Y EUROPA

El café llegó a Europa a principios del siglo XVII. Solamente tomó un par de décadas para que el consumo creciera y siguiera los barcos coloniales a EE. UU. a finales de la década de 1600. Sin embargo, el café no era realmente popular en los EE. UU. hasta después del Motín del Té de Boston, cuando el gobierno británico impuso un impuesto sobre el té en sus colonias americanas.

Durante los siglos XVII, XVIII, XIX, el concepto de “casa del café” se extendió rápidamente por Europa y se estableció como lugar donde se reunían los intelectuales. El precursor más antiguo que se conoce de la máquina de espresso fue patentado en Turín por Angelo Moriondo en 1884, pero no fue hasta 1901 que Luigi Bezzera creó la primera máquina de espresso “verdadera”. Debutó en la Feria de Milán de 1906 y se hizo muy popular rápidamente. La palabra “espresso” se volvió parte del léxico italiano en la década de 1920, y se extendió por Europa durante la primera mitad del siglo XX.

Sin embargo, en EE. UU., el café se desarrolló de forma diferente. El primer percolador de café fue inventado por James H. Nason en EE. UU. en 1865. Esto indicaba una relación temprana con un método de preparación diferente. Durante principios del siglo XX, el café fue comercializado y popularizado por marcas como Folgers y Maxwell House. El inventor estadounidense George Washington (no el presidente) creó una forma de procesar y producir masivamente café instantáneo en 1909, y el café se volvió más popular en los años 20 a raíz de la Ley de Prohibición promulgada por el Congreso.

Se cree, en gran medida, que el café de filtro o de goteo fue inventado por Melitta Bentz en Alemania, en 1908. Sin embargo, para la Segunda Guerra Mundial, los dos métodos principales de preparación en EE. UU. eran café de filtro/goteo y el percolador para hornilla. Incluso, se dice que los soldados G.I. norteamericanos en Italia inventaron el americano durante la guerra. Supuestamente, el espresso italiano era demasiado fuerte y amargo para ellos, y diluirlo con agua hacía que tuviera un sabor similar al café de filtro; el cual les resultaba más familiar.

Umeko dice: “La gente realmente empezó a interesarse en el café luego de la Segunda Guerra Mundial, cuando las herramientas como el Cuadro de Control de la Preparación de café [se crearon] en la década de 1960”. Además, fue en esta época que Folgers y otras marcas de café importantes de Estados Unidos comenzaron a promocionarlo con más fuerza.

En 1972, se lanzó la primera máquina de goteo automática para la casa, Mr. Coffee. El surgimiento de las cafeteras eléctricas para preparar café filtrado revolucionó la forma en que los norteamericanos consumían esta bebida, y encajaba bien en una cultura del consumidor que estaba creciendo para exigir conveniencia tanto dentro como fuera de casa.

DIFERENCIAS CULTURALES

Por supuesto, existen enormes diferencias culturales entre EE. UU. y Europa que se vinculan con estos tipos distintos de relación.

Una de las diferencias principales es un gran enfoque en la conveniencia y la accesibilidad en la cultura norteamericana. La vida en EE. UU., especialmente en áreas metropolitanas como Los Ángeles y la Ciudad de Nueva York, puede tener un ritmo muy acelerado, con un enfoque en las comidas y bebidas para llevar y consumir en el camino. Por lo tanto, no es una verdadera coincidencia que la primera tienda de café drive-thru, Motor Moka, fuera fundada en EE. UU. en, 1990. 

Y aunque la cultura urbana europea a veces comparte este deseo de conveniencia, hay una diferencia. En países como Francia e Italia, las tiendas de café y restaurantes a menudo se enfocan en brindar una experiencia, motivando a los clientes a sentarse y disfrutar de forma relajada.

En las ciudades de EE. UU., el café de filtro ofrece a las tiendas de café una forma de dar a los clientes notas y sabor de calidad que disfrutan, mientras siguen ofreciendo conveniencia y rapidez. MillCross tiene sede en Los Ángeles y Sara dice que conoce muy bien esta cultura “para llevar”. Ella me dice que la accesibilidad del café de filtrado lo ha convertido en la forma de beber café más conveniente para muchos clientes.

“La cultura del café estadounidense tiene que ver con la conveniencia; el café instantáneo ha sido un estilo de vida durante décadas”, dice Sara. A pesar del hecho que “el café especial está cambiando esos viejos hábitos”, ella dice que “el café de filtro es más accesible para un estilo de vida acelerado”, en comparación con el espresso.

“Típicamente, vemos que se consumen más espressos en tiendas de café cuando la gente tiene tiempo para sentarse”, me dice Sara. Sin embargo, además de la conveniencia que ofrece el café de filtro tanto para las tiendas como para los clientes, ella agrega que “también es un ritual doméstico para muchas personas en todo EE. UU.”.

En Europa, la cultura del café es diferente. Agnieszka explica que esta diferencia es “mucho más cultural [y relacionada] con la forma en la que la gente come y el clima”. Si bien el espresso es más popular en Europa y se considera generalmente como una bebida que se disfruta en tiendas de café y bares de espresso con amigos, no siempre es el caso. No es raro beber un espresso en la tienda de café local durante una breve pausa del trabajo o antes de una cita o reunión. No siempre debe ser una ocasión especial; es parte de la vida en general.

Umeko dice: “Normalmente, hay un énfasis en el café en casa y en la oficina en EE. UU. En Europa, sin embargo, vemos una cultura de disfrutar mucho café en tiendas de café”.

LAS DIFERENTES SUBREGIONES Y SUS PREFERENCIAS

Sin embargo, hablar de la cultura de café europea en su totalidad es difícil; hay muchos países únicos en Europa que consumen café de formas diferentes. Agnieszka me cuenta que, por ejemplo, “[en Europa meridional], las personas muchas veces comen cenas abundantes, así que no beben mucho café después de la cena”. 

Agnieszka dice que suele ser más común para las personas disfrutar de bebidas más concentradas, como un espresso, macchiato, cortado o ristretto. Ella agrega: “Los europeos meridionales prefieren típicamente sabores intensos”.

En países de Europa central y el Reino Unido, Agnieszka dice que las personas generalmente consumen más bebidas a base de leche (cappuccinos, lattes y flat whites, por ejemplo). Ella observa que los países de Europa oriental muchas veces tienen su propia versión “de bebidas a base de leche que contienen crema o leche condensada”. 

Sin embargo, en Escandinavia el espresso es menos popular y la cultura del café es más similar a la de EE. UU.; Agnieszka dice que allí, el café filtrado es más común que el espresso.

También hay diferencias entre regiones en EE. UU. En ciudades como Los Ángeles, la Ciudad de Nueva York y Chicago, la popularidad de los cafés de tueste claro preparados con métodos de vertido ha crecido. En general, los consumidores son jóvenes norteamericanos de mediana edad que tienen más experiencia con la cultura de café de la tercera ola, y buscan notas de sabor más matizadas. Pero en la zona rural de Norteamérica, el café de goteo se prepara generalmente con un tueste oscuro y un sabor más tradicional, popularizado por cosas como el café clásico de cafetería.

En términos generales, sabemos que las personas disfrutan del café de forma diferente alrededor del mundo, pero estas diferencias siguen siendo increíblemente interesantes. Y aunque la historia y la cultura nos pueden indicar algunas posibles razones, no son definitivas de ninguna manera.  

La experiencia personal con el café dictará naturalmente las preferencias personales; por supuesto, hay personas en Europa que prefieren el café filtrado, y obviamente habrá fanáticos del espresso en EE. UU. En cada país del mundo, el café tiene su propia historia única e interesante. Y si bien esto no garantiza por sí solo que la gente disfrutará del café preparado de una cierta manera, sin duda forma patrones y tendencias de consumo.

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Créditos de las imágenes: MillCross Roasters, Cris Flores

Traducido por Laura Fornero. Traducción editada por María José Parra.

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